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9 ago 2017

Lucha contra la desaparición forzada: un grito de esperanza



Abel Barrera*
Guerrero, a pesar de la violencia que nos azota por los grupos de la delincuencia, los cuales cuentan con la complicidad de autoridades locales y corporaciones policiacas, es una fuente de inspiración en toda América Latina. Fue el primer estado en legislar sobre desaparición forzada, también en esta entidad sureña se formó una comisión de la verdad y actualmente la lucha de las madres y padres de familia de los 43 estudiantes desaparecidos se ha transformado en referente nacional que, en medio del dolor y el sufrimiento, son un grito de esperanza.
Guerrero representa también un estado donde prevalece un gobierno caciquil y en el que la presencia militar ha causado estragos, al grado de que las más de 700 desapariciones de 1970 son parte de las desapariciones actuales, porque todas son desapariciones continuadas y sólo dejarán de serlo cuando se dé con el paradero de los ausentes.
Con un lenguaje sencillo pero muy preciso y contundente, Ariel Dulitzky, ex miembro del Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas de la ONU, expresó que el paradigma militar impuesto en Guerrero no es para erradicar las desapariciones, lamentablemente el patrón crónico de la impunidad ha contribuido a que las desapariciones forzadas y los desplazamientos forzosos se incrementen en los municipios más violentos.
La corrupción acendrada y la falta de rendición de cuentas son factores que también contribuyen a la desaparición forzada, son técnicas de terror que buscan acallar a quienes levantan la voz y se empeñan en sepultar la verdad.
Frente a la estrategia de muerte de nuestros gobernantes, prevalece nuestra esperanza por la vida advirtió Blanca Martínez, directora del Centro Diocesano Fray Juan de Larios en el foro Contra el dolor y el miedo: un grito de esperanza, que organizó Tlachinollan en el marco de su 23 aniversario.
El incremento de las desapariciones y las desapariciones forzadas (en las que participan elementos del Estado) lacera e indigna a nuestro país. La estrategia de seguridad pública que privilegia la militarización de nuestro territorio hoy deriva en 32 mil personas desaparecidas, según los datos del Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (Rnped), aunque existe un subregistro que no permite conocer la realidad de este problema a escala nacional.
La presencia de familiares y colectivos de los estados de Sinaloa, Querétaro, Michoacán, Coahuila, Ciudad de México y de las diferentes regiones de Guerrero son una luz que nos guía en este sendero marcado por la violencia. Su lucha tenaz está marcando un nuevo rumbo en nuestro país por la forma en que las mismas familias se han colocado no sólo en el centro del debate, sino como las protagonistas del cambio, como el eje articulador de las luchas y las agendas centradas en las víctimas.
La sociedad mexicana debe unirse a la lucha por las personas desaparecidas en nuestro país, tenemos que poner un alto rotundo que obligue a parar este delito que día a día lastima a las familias afectando cada vez más a las y los jóvenes, es el llamado que hizo Tita Radilla, hija de Rosendo Radilla desaparecido desde el 25 de agosto de 1974.
Al dolor de las decenas de familias se unieron las 43 madres y padres de los normalistas de Ayotzinapa, quienes a casi tres años de la desaparición de sus hijos esperan que las autoridades federales cumplan con el cronograma de trabajo para el avance de las líneas de investigación planteadas por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
En esta misma sintonía Jan Jarab, representante de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en México (Oacnudh), resalta la importancia de que el gobierno mexicano reconozca la dimensión de la problemática de la desaparición forzada como paso primario para su erradicación y solución.
Reitera que se deben desarrollar políticas de prevención; de investigar diligentemente la desaparición de personas para poner fin al patrón crónico de impunidad.
Es importante que se garantice el acceso efectivo a la justicia y se concreten todas las medidas necesarias para lograr una búsqueda efectiva que permita encontrara a las personas desaparecidas. Lo más importante para familiares y colectivos es la reafirmación del compromiso por parte de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas de Derechos Humanos para seguir caminado juntos para la erradicación de personas desaparecidas.
Por su parte el Luis Raúl González, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), fue muy enfático “al afirmar que no podemos hablar del respeto y la vigencia de los derechos humanos, en tanto no demos respuesta y solución al problema de las desapariciones en México. Emplazó a las autoridades a dar cumplimiento en sus responsabilidades para que familiares y amigos de víctimas tengan conocimiento de lo sucedido. Se comprometió a contribuir en la búsqueda de la verdad, a la reparación de los derechos de víctimas.
Los testimonios y denuncias de las familias y colectivos es la fuerza que nos empuja para continuar en las batallas contra el dolor y el miedo, y para juntar las voces y las historias, porque los desaparecidos son nuestros desaparecidos, porque los desaparecidos son de todos. Porque esta lucha es la lucha por la vida, porque el clamor de México de vivos se los llevaron, vivos los queremos y vivos los encontraremos, es un aprendizaje luminoso que ha cruzado el umbral del dolor individual al dolor colectivo y de construir un proceso organizativo donde las mujeres son claves que no solamente han levantado la voz e increpado al poder, sino que son la fuerza del cambio, son el grito de nuestra esperanza.
*Director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan.

25 jul 2015

La verdad histórica sobre Ayotzinapa está hecha añicos, asegura Tlachinollan


El relato oficial fue construido con retazos y testimonios forzados, sostiene

Es momento para que se atienda el planteamiento de la CIDH de que se investigue al Ejército


Foto Rubicela Morelos
Sergio Ocampo Arista y Rubicela Morelos
Corresponsales
Periódico La Jornada


Foto
En el caso de Ayotzinapa la verdad histórica que presentó el gobierno federal está hecha añicos, aseguró Ábel Barrera Hernández, coordinador del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, quien se refirió a las fallas y omisiones en las diligencias ministeriales detectadas por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y sentenció: es de vital importancia que se investigue al Ejército.

Mientras tanto, en Morelos, la comisión de padres de los 43 desaparecidos estuvo acompañada por estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos. Eric Hernández, quien cursa el primer año, acusó al Estado mexicano en sus tres niveles de gobierno y al Ejército de haberse llevado a sus 43 compañeros, porque: desde ya hace mucho tiempo quieren cerrar la normal de Ayotzinapa, y ahora con esto intentan sembrar terror en los nuevos aspirantes, ahora sí que quisieron callarnos, pero aparecimos por todos lados, declaró ayer en Amatlán, municipio de Tepoztlán, Morelos. Por la tarde la comisión visitó Amilcingo, municipio de Temoac.

Encuentro de los padres de los estudiantes desaparecidos con habitantes de San Pedro de la Cal, municipio de Tepoztlán

En entrevista telefónica, Barrera Hernández demandó al presidente Enrique Peña Nieto que dé indicaciones a las instancias correspondientes para que se abra una línea de investigación entre crimen organizado y los tres niveles de gobierno, porque estos hechos no son aislados, son la expresión de una descomposición del ejercicio del poder que se ha dado, no sólo en las corporaciones policíacas, sino en los tres niveles de gobierno.

Señaló que la línea que hay entre la delincuencia y las autoridades tiene que indagarse porque las pautas de violencia ejercida por los cuerpos policiacos y el permitir que desaparezcan 43 jóvenes demuestra que hay un ambiente de impunidad y complicidad entre los diferentes órganos de gobierno.

Reiteró: Es momento oportuno para que se atienda el planteamiento que han hecho los padres y madres, así como los expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, de que se investigue al Ejército, es un planteamiento de vital importancia. Se tienen que reformular y replantear estas líneas de investigación, y buscar la verdad, que requiere de pruebas científicas y todo un trabajo profesional en cuanto a la indagatoria. Se deben tomar en cuenta estas líneas que se están planteando, porque hay muchas líneas inconsistentes en el expediente.

Resaltó que Luis Raúl González Pérez, en su calidad de presidente de la CNDH, calificó de incompleta la indagatoria de la Procuraduría General de la República (PGR), relacionada con Ayotzinapa.
Sin duda constituye un avance porque tanto los papás como los abogados han estado insistiendo: primero, de que la verdad histórica fue construida a base de retazos y testimonios, que como ya se documentó, varios de los indiciados fueron obligados a confesar datos que el gobierno federal presentó como oficiales.

Se nota, insistió, que en la medida en que se profundiza en el expediente se van detectando las irregularidades, y es evidente que lo hicieron para cuadrar una verdad que complacía al Estado, pero que quedaban sumamente endeble, para los hechos lamentables ocurridos el 26 y 27 de septiembre pasado en Iguala, concluyó.

14 jun 2014

Voces ciudadanas en la OEA




Miguel Concha

El Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, que pronto cumplirá 20 años de acompañar con éxito a las etnias me’phaa, na savi, nauas y ñomndaa de la Costa Chica de Guerrero, en sus arduas luchas contra el oprobio y la discriminación, informó la semana pasada que, durante la 44 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), que con el importante tema central del desarrollo con inclusión social tuvo lugar en Asunción, Paraguay, del 3 al 5 de junio anteriores, las organizaciones nacionales e internacionales participaron en la preparación y desarrollo del diálogo con el secretario general de la OEA, y del diálogo con jefes de delegación de distintos países y el propio secretario general, en los que se presentaron pronunciamientos de la sociedad civil, del sector privado y del gremio de los trabajadores.

Dada la importancia de su contenido, por conducto de la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todas y Todos, compartió el pronunciamiento de los pueblos indígenas, una declaración del grupo de organizaciones de derechos humanos, un comunicado sobre la conmemoración de los 20 años de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, y un pronunciamiento sobre la Declaración de Haití, aprobada en la cuarta Conferencia de Estados Parte de la Convención Americana sobre Derechos Humanos el pasado 27 de mayo, en relación con la autonomía e independencia del sistema interamericano.

Teniendo en cuenta su actualidad, claridad, brevedad y contundencia, me parece importante destacar el pronunciamiento de los pueblos indígenas y, si hay espacio, algunos puntos de los grupos de derechos humanos. Partiendo de la base de que tienen una identidad propia y conservan en todo o en parte sus propias instituciones, y de que existen desde antes de las colonias española y portuguesa, y son además titulares de derechos inherentes que les vienen de sus propios pueblos, historia y culturas milenarias, y están reconocidos en el derecho internacional y en las constituciones de los estados a los que pertenecen, los representantes de los pueblos aborígenes de Nicaragua, Guatemala, Honduras, Bolivia, Perú, Panamá, Paraguay, México y Canadá demandaron a la Asamblea General que instara a los estados miembros de la OEA a cumplir con las siguientes obligaciones: a respetar sus territorios como elemento esencial para su propia existencia como pueblos, así como la integridad e intangibilidad de los territorios de los pueblos en aislamiento voluntario; a respetar su derecho a la autodeterminación y al consentimiento previo, libre e informado de los pueblos indígenas frente a toda actividad, proyecto e iniciativa de desarrollo, más aún si se quiere que sea inclusivo; a detener la violencia y la criminalización de líderes y lideresas indígenas que se oponen a actividades extractivas o de infraestructura dentro de su territorio; a detener la ocupación militar y policial de sus territorios ancestrales; a evitar que los estados usen la fuerza pública o apoyen la seguridad de empresas para imponerles megaproyectos que ponen en riesgo su integridad biológica, cultural y espiritual; a cumplir las sentencias, resoluciones, medidas cautelares y todo tipo de decisiones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que obligan a respetar los derechos de los pueblos indígenas, y a abrir un proceso de consulta y diálogo sobre el proyecto de Declaración Americana de los Derechos de los Pueblos Indígenas para su pronta aprobación.

Pidieron también garantizar su plena y efectiva participación en el proceso de la asamblea y en todos los espacios de la OEA, e impulsar junto con ellos la realización el año próximo de la quinta Cumbre de los Pueblos Indígenas, previo a la séptima Cumbre de las Américas. Los grupos de derechos humanos coincidieron en la importancia de adoptar políticas efectivas y dirigidas a la eliminación de la pobreza y la desigualdad, respetuosas de todos los derechos humanos, reconociendo su interdependencia e indivisibilidad. A propósito de la niñez y la adolescencia, declararon que es también indispensable contar con un sistema de promoción y protección con enfoque de derechos y responsabilidad adolescente y juvenil digno y eficaz, para lo cual se requiere garantizar y facilitar su derecho a la participación en la discusión de políticas y programas integrales, incluidas las asambleas generales de la OEA.

Añadieron que es fundamental garantizar la protección integral contra toda violencia que los agreda, y rechazar el uso de una imagen criminalizadora construida por los medios masivos de comunicación. Exigieron a los estados que no los repriman y cesen en sus intentos de reducir la mayoría de la edad penal de niños, niñas y adolescentes. Rechazaron la criminalización y judicialización contra defensoras y defensores de derechos humanos en la región, y urgieron a los estados a valorar y reconocer públicamente su labor, así como a adoptar medidas efectivas para su protección, eliminando la impunidad de los crímenes en su contra.

Las organizaciones de derechos humanos consideraron que las políticas empleadas para responder a los problemas de las drogas y la delincuencia organizada, de corte punitivo y de militarización han resultado ineficaces, con altos costos económicos y miles de víctimas asesinadas, desaparecidas y torturadas, y en encarcelamientos masivos e inhumanos; campesinos e indígenas reprimidos y criminalizados; desplazamientos forzados; graves violaciones al debido proceso y a la presunción de inocencia; criminalización de cultivadores y usuarios de drogas, y políticas de inteligencia que violan la privacidad. Urgieron, por tanto, a los estados a que cambien el sentido de sus políticas de drogas y de lucha contra el crimen organizado, y centren sus esfuerzos en respuestas alternativas, innovadoras y con un abordaje integral y respetuoso de los derechos humanos.

Una organización internacional, siete regionales y 66 nacionales reclamaron también instituciones y políticas eficaces contra la discriminación y la violencia contra las mujeres, más allá de la firma de instrumentos y la elaboración de leyes.

19 jun 2011

Tlachinollan se reactiva en "tensa calma"


Fernando Camacho Servín
Periódico La Jornada
Domingo 19 de junio de 2011, p. 18

Aunque las condiciones de seguridad no son suficientes, el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan (CDHMT) reabrió sus puertas el pasado jueves en la comunidad guerrerense de Ayutla, donde prevalece un ambiente de tensa calma.

El director de la agrupación, Abel Barrera, hizo un recuento de las amenazas a los miembros de dicho centro. Señaló que las constantes violaciones a las garantías individuales en esa zona los hicieron volver, aunque el peligro siga latente.

Tras el asesinato de los activistas Raúl Lucas y Manuel Ponce, el CDHMT y la Organización del Pueblo Indígena Meph’aa (OPIM) decidieron que era muy arriesgado trabajar en Ayutla y determinaron el cierre temporal de la sede, hace dos años y tres meses.

Reabrimos, pues no podemos estar supeditados a que las autoridades encubran a quienes atentan contra la seguridad de los defensores de derechos humanos. Por eso apelamos a la ayuda de organizaciones nacionales e internacionales, incluida la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, explicó.

Con ese respaldo, Tlachinollan se arriesgó a reabrir su centro en Ayutla, donde ha retomado sus labores en defensa de los pueblos indígenas, particularmente las relativas a abusos del Ejército.

Pese a que aún se respira una tensa calma, Barrera se dijo consciente de que el trabajo apenas comienza, y que en cualquier momento podría haber más amenazas y actos de intimidación, como los que se produjeron en el acto por el aniversario de la matanza de El Charco, el 7 de junio de 1998.

11 mar 2011

Acción urgente

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Estimadas/os:

Les escribimos para solicitar su apoyo para los compañeros Silverio Matías Domínguez, David Valtierra Arango y Genaro Cruz Apóstol de la comunidad de Xochistlahuaca, Guerrero, integrantes de la Radio Comunitaria Ñonmdaa "La Palabra del Agua".

En septiembre del 2010, el Juez de Primera Instancia del Ramo Penal en Ometepec, Guerrero, condenó a 3 años de cárcel a Genaro Cruz Apóstol, Silverio Matías Domínguez y David Valtierra Arango, indígenas amuzgos integrantes de la Radio Ñomndaa por el delito de privación de la libertad, después de un largo proceso de más de 7 años.

La condena se basó en pruebas manipuladas y frágiles; por ejemplo, varios testigos afirmaron durante el juicio que el ministerio público elaboró sus declaraciones y otros aceptaron no conocer a los acusados. Además, el juez ignoró que los hechos ocurrieron en el marco del ejercicio del derecho de los pueblos indígenas a recurrir a sus propios sistemas normativos internos. Y lo que es más grave: el Juez fundó su sentencia en prejuicios discriminatorios, afirmando en su fallo que los amuzgos son personas “por lo general desconfiadas, agresivas y vengativas".

La sentencia ya fue apelada y, en las próximas semanas será resuelto este recurso. De ser apegado a derecho el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Guerrero, deberá absolver los integrantes de la Radio Ñomndaa. Por eso solicitamos su apoyo, para que difundan ésta postal en sus sitios de web, con sus redes y contactos, al igual que la carta adjunta dirigida al Presidente del Tribunal Superior de Justicia, la cual les solicitamos amablemente que la suscriban y envíen en solidaridad con Don Silverio, Genaro y David dirigida al Presiente del Tribunal vía e-mail a presidenciapje@tsj-guerrero.gob.mx con copia para tlachi.internaciona2@gmail.com o bien vía fax.

De antemano agradecemos su apoyo y por favor no duden en contactarnos si requieren mayor información.

Saludos,



Tlachinollan


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Maria Luisa Aguilar Rodriguez
Área Internacional
Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan
Tel: (757) 476 12 20
Fax: (757) 476 12 00
skype: malu.aguilar


Dignidad, Justicia, Libertad
Red de Defensa de los Derechos Humanos
REDDH