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9 ago 2017

La PGR sólo ha resuelto ocho de 57 recomendaciones sobre Ayotzinapa


Se anuncia programa de atención a víctimas en Guerrero

Periódico La Jornada

Luis Raúl González Pérez, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), declaró que la Procuraduría General de la República (PGR) sólo ha resuelto ocho de las 57 observaciones o recomendaciones que el organismo emitió en el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en Iguala en septiembre de 2014, y el resto están en vías de hacerlo.
El ombudsman anunció también el inicio de un programa de atención a víctimas para el estado de Guerrero.
Entrevistado en esta capital aseguró: ‘‘Hemos hecho tres reportes a la PGR del caso Ayotzinapa; en el primero se hicieron 32 observaciones, de las cuales 26 fueron a la procuraduría y el resto (seis) a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) para reconstruir el tejido social, así como al gobierno municipal y a la Fiscalía del estado.
Dijo que en el segundo reporte se mencionó que al menos ‘‘a dos elementos de la Policía Federal se les debe abrir una investigación; es una línea importante que se debe impulsar, junto con el reporte al que se le debería poner atención a la policía (municipal) de Huitzuco, y pedimos que se investigara’’.
Un tercer informe fue en relación con ‘‘el joven (Julio César Mondragón) que perdiera la vida, que había sido desollado o carcomido por la fauna. De las 57 observaciones enviadas a la PGR, apenas ocho están en vías de cumplimiento’’, reiteró.
Mencionó además que han exigido al gobierno estatal y federal la aprehensión de los policías federales y municipales de Huitzuco. ‘‘Es una línea que se debe agotar exhaustivamente, y es una línea importantísima que se debe de investigar; ese es uno de los pendientes’’.
González Pérez consideró que el tema de las desapariciones no debe quedar al margen, pese al próximo proceso electoral. ‘‘Es un tema tan lacerante, en donde el país ha estado exhibido tanto a escala nacional como internacional; no deben de privar los procesos electorales, sino los de los derechos humanos; a los familiares que están aquí y a las familias y su dolor; no sólo de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, sino los de Coahuila, Querétaro o Sinaloa’’.
Manifestó que en el caso de las desapariciones, ‘‘el Distrito Federal (sic) no dio información al respecto, lo mismo que Jalisco, y algunos la dieron parcialmente’’. En relación con la propuesta de que en Guerrero se declare una emergencia humanitaria, el ombudsman nacional expresó: ‘‘Creo que más bien se debe exigir a los estados mayor atención para el respeto a los derechos humanos y evitar las desapariciones. El caso de Chilapa nos preocupa, a pesar de que hemos pedido medidas cautelares para evitar más muertes’’.
Finalmente, anunció que se está trabajando con las iglesias, las universidades, los colectivos, en un proyecto que se denomina Guerrero es Primero, el cual ‘‘es un trabajo coordinado desde la sociedad civil para poder apostarle a un territorio sin violación a los derechos humanos’’.
En el foro participaron el Comité de Padres de Familia de los 43 Estudiantes de Ayotzinapa; el Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a La Parota; la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria; el Consejo de Comunidades Damnificadas de la Montaña, así como el obispo de la diócesis de Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel, y organizaciones no gubernamentales.

8 nov 2015

Consideran innecesario otro peritaje en el basurero de Cocula, como plantea la PGR



Versión de 26 militares, clave para el caso Ayotzinapa, insiste el GIEI

No se proporcionó información de la realización de diligencias con soldados y desconocen sus declaraciones, dicen

Piden especialización de peritos para hacer un trabajo coherente y efectivo

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Integrantes del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes expusieron en conferencia de prensa las acciones que realizarán en la segunda etapa de investigación del caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos

Periódico La Jornada

En la segunda etapa de investigación del caso Ayotzinapa, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) propone realizar nuevos cateos en los trayectos y lugares a los que pudieron ser llevados los normalistas desaparecidos, más allá de las fosas.
Pidieron no desechar lo que ya ha sido confirmado con evidencias; en cambio, se debe continuar –si así lo obliga el desarrollo de la indagatoria– con las declaraciones de integrantes del 27 batallón de infantería con sede en Iguala. El GIEI pidió conocer las versiones de 26 militares y hasta ahora sólo ha sido tomada declaración a una docena, cuyo contenido no es aún del conocimiento, en su totalidad, de los especialistas.
El 26 de agosto pasado, el GIEI precisó que tuvo conocimiento de que 10 militares se presentaron a declarar o ampliar sus declaraciones; una semana después de que el Estado respondió al grupo que sólo podría realizar un cuestionario para que fuera aplicado por la PGR. No se proporcionó ninguna información sobre la realización de estas diligencias.
Después, el 11 de septiembre, dos militares ampliaron sus declaraciones ante la PGR, las cuales serán evaluadas y determinarán los pasos siguientes en este punto. El caso Ayotzinapa tiene ya 151 tomos y los expertos están por revisar 12 de estos.
El número exacto de militares que declararon no es contundente: Sobre las declaraciones de elementos del batallón 27 son 10 militares que se presentaron el 26 de agosto y dos el 11 de septiembre; hay personal del batallón que había declarado en diciembre de 2014. Después del informe del grupo, el 6 de septiembre pasado, se hizo la diligencia, la cual no sabíamos que se había llevado a cabo, nos enteramos después, a finales de septiembre, y por eso estamos a la espera de poder leer esas declaraciones, comentó Carlos Beristain, del GIEI.
El basurero de Cocula
Entre otros puntos específicos, los integrantes del grupo dijeron, ante la posibilidad planteada por la PGR, de hacer un nuevo estudio en el basurero de Cocula, que no consideran necesario el análisis para evaluar la dinámica del fuego, pues ya fue hecha en el estudio solicitado por el grupo del doctor José Torero. en que muestra la imposibilidad de dicha acción en los tiempos y circunstancias señalados en las declaraciones de varios inculpados, dentro de la averiguación previa de la PGR.
Sin embargo, precisa el grupo, dado que la PGR ha decidido realizarlo, los criterios señalados por este grupo para ello son que los expertos seleccionados tengan el mayor nivel científico y experiencia internacional en dinámica de fuego, grandes explosiones o casos de alto impacto; el grupo propuso un listado de nueve expertos y el proceso de selección final está en curso. También se deberá delimitar una metodología de trabajo en campo y para la realización del informe respectivo; adicionalmente se deberá tomar en cuenta el peritaje sobre el fuego en el basurero de Cocula realizado por el grupo.
El grupo comenzó su trabajo hace más de medio año, y tras presentar el informe Ayotzinapa se acordó con el Estado mexicano continuar con la colaboración técnica para esclarecer lo que ocurrió los días 26 y 27 de septiembre de 2014 en Iguala.
Los especialistas enfatizaron que se garantice, en esta segunda etapa, la alta especialización del nuevo equipo de peritos –habrá 36 funcionarios en la unidad de investigación de la Procuraduría General de la República (PGR)–, como alternativa para un trabajo coherente y efectivo.
En cuanto a la búsqueda en fosas, precisaron que es necesario hacer un mapa y utilizar tecnología adecuada. Desde marzo, el GIEI solicitó mapas satelitales y la búsqueda con tecnología Lidar en posibles fosas y alteraciones en terrenos de Pueblo Viejo y La Parota. Estas diligencias, señalaron, no se han realizado.
La compilación de toda la información disponible y la participación de organizaciones de víctimas que cuentan con datos relevantes –añadieron– son claves para tener un plan de investigación efectivo en esta hipótesis de búsqueda.
Ambiente de control y miedo
Los recientes hallazgos de Carrizalillo (tumbas clandestinas) muestran la gravedad de los casos de personas desaparecidas y fosas comunes, así como el ambiente de control y miedo en el que sigue viviendo una parte de la población en Guerrero, se indica en el documento leído en la conferencia, acerca del trabajo de los especialistas Francisco Cox, Claudia Paz, Carlos Beristain, Angela Buitrago y Alejandro Valencia.
Exige también a la PGR la entrega de pruebas solicitadas en los seis meses de la primera etapa; por ejemplo, agotar la investigación en el caso del quinto autobús (de los ocupados por los estudiantes el día de los hechos); evaluar los datos de la telefonía de los normalistas y de los hoy detenidos; realizar nuevas diligencias, peritajes y toma de declaraciones; evaluar las evidencias científicas y procesar las ya recogidas; investigar sobre el manejo del control de la información policial en Iguala; tomar declaraciones entre otros miembros de fuerzas de seguridad de la zona; agregar a la investigación los informes de inteligencia existentes, y ampliar la investigación financiera.
También, evaluar las denuncias de los detenidos acerca de malos tratos y torturas. Sobre este último punto se informó que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos tiene unas 40 solicitudes; por lo pronto, los especialistas dijeron que por marcos nacionales e internacionales una declaración obtenida bajo tortura no cuenta, aunque habrán de valorarse otras pruebas legítimas.
El grupo propone ampliar el peritaje a incineradoras públicas y privadas de Guerrero, así como cumplir con los protocolos de comunicación prioritaria con los familiares. Lo anterior porque ha habido fallas en la difusión de información de la presunta identificación de restos (se dijo en su momento que podrían ser de Jhosivani de la Cruz), cuando aún no había pruebas contundentes de ello; lo mismo ocurrió con la valoración médica y segunda opinión del estado de salud de Aldo Gutiérrez (desde el día de los hechos está en coma).
Por ello hacen énfasis en el tratamiento de la información ahora que se procederá a la exhumación y segunda autopsia de Julio César Mondragón, asesinado durante el ataque a normalistas de Ayotzinapa y cuyo cuerpo apareció con graves señales de tortura.
Pruebas de evaluación
La esperanza de los familiares es encontrar respuestas sobre los hechos, contar con un estudio realizado con las condiciones adecuadas y rescatar el buen nombre de Julio César. Esto forma parte del conjunto de garantías de investigación en este caso y constituirá nuevas pruebas para la evaluación de estos hechos atroces, señalaron.
Los integrantes del grupo señalaron, por ejemplo, que si derivado del análisis de las declaraciones de militares consideran que es necesario ampliarla, se insistirá en el punto, porque tal como lo solicitó el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, este grupo debe determinar –en el marco del acuerdo firmado con el gobierno mexicano– qué ocurrió y cómo ocurrió; no podrá haber entonces, precisó Cox, que existan contradicciones al respecto em el Estado.
En esta segunda etapa pretendemos hacer un trabajo coherente entre las líneas de investigación y las acciones de búsqueda y, sobre todo, que las acciones de búsqueda respondan a las líneas de investigación porque justamente la investigación que adelanta la PGR es la que puede arrojar más pistas para determinar la suerte de los normalistas, dijo Valencia.

26 jul 2015

Hay 110 inculpados, pero ninguna condena


Ayotzinapa, a la espera de justicia

La UNAM aclara que no participó en investigación

En 10 meses han encontrado 25 fosas clandestinas en Guerrero

La procuraduría estatal contabiliza mil 428 homicidios dolosos


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Hoy los padres de los 43 estudiantes desaparecidos y diversas organizaciones 
sociales realizarán una jornada global de protesta

Foto Pablo Ramos
Gustavo Castillo García 
Periódico La Jornada


En 10 meses de investigación del llamado caso Iguala, 110 personas han sido inculpadas de participar en la desaparición de 43 estudiantes normalistas, pero ninguna ha sido sentenciada, falta por detener a dos de los principales involucrados en lo ocurrido en ese municipio el 26 y 27 de septiembre de 2014, y de ese acontecimiento a la fecha han sido localizadas más de 25 fosas clandestinas en el estado de Guerreo, se han contabilizado mil 428 homicidios dolosos, se han cometido 113 secuestros, y hay más de 30 personas desaparecidas.
De acuerdo con información de la Procuraduría General de la República (PGR), a pesar de que durante la gestión de Jesús Murillo Karam se informó que el Instituto de Biología de la UNAM participó en la investigaciones, en respuesta a una solicitud de información pública, la dependencia reveló que no existen documentos que respalden esa afirmación.
Información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), dependiente de la Secretaría de Gobernación, refiere que de septiembre de 2014 a junio de este año se han contabilizado en el estado de Guerrero mil 428 homicidios dolosos, de acuerdo con el número de averiguaciones previas iniciadas por la Procuraduría General de Justicia de esa entidad.
Asimismo, el número de secuestros, en el mismo lapso, fue de 113 casos, y la cantidad de extorsiones que se reportaron fue de 140.
Las estadísticas gubernamentales refieren que no han disminuido los índices de criminalidad en esa entidad, por el contrario, se ha ido incrementando el número de homicidios y hallazgos de cadáveres en fosas clandestinas, principalmente en la zona de Acapulco y también en la zona de La Montaña.
En el caso Iguala, la PGR mantiene abiertas dentro de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido) dos averiguaciones previas relacionadas con la desaparición de los normalistas.

No hay cargos por desaparición
Por otra parte los familiares de víctimas de desaparición y también de personas que resultaron lesionadas por las agresiones de los policías municipales están recibiendo atención de la Subprocuraduría de Derechos Humanos.
Colaboradores de la procuradora Arely Gómez González señalaron que de los 110 consignados, la PGR mantiene en su contra las acusaciones de delincuencia organizada y privación ilegal de la libertad agravado (este delito por lo que hace la desaparición de los 43 normalistas, ya que el Ministerio Público continúa con la política de que es mejor que los inculpados sean sentenciados por secuestro, ya que con ello alcanzarían penas de hasta 140 años de prisión, mientras que si los sentenciaran por desaparición forzada se les impondrían penas que van de los 8 a los 40 años de cárcel.
En cuanto a las investigaciones realizadas durante la gestión de Jesús Murillo Karam, el ex procurador afirmó que parte de los peritajes para la búsqueda de los normalistas y respecto de los restos encontrados en el río Cocula, los realizaron integrantes del Instituto de Biología de la UNAM, pero en respuesta a una petición ciudadana, la dependencia señaló que en los archivos y bases de datos no se cuenta con algún documento que registre la realización de estudios entomológicos y biológicos.
La dependencia también da dado cuenta de que en los estudios y peritajes realizados participaron un total de 87 peritos de la PGR, y que de ellos, 30 tenían entre uno y cinco años de antigüedad en la institución; mientras otros 33, entre 11 y 15 años laborando en la PGR.
Los gastos erogados por la institución ministerial como viáticos ascendieron a 345 mil 845 pesos, en los más de dos meses que laboraron en la zona.
Asimismo, la PGR ha señalado que no cuenta con reportes escritos del contacto formal o informal que estableció la institución con la Universidad de Innsbruck, Austria, para la realización de peritajes en fragmentos de huesos que presuntamente corresponderían a los restos de los 43 normalistas.

Iguala, un parteaguas contra la impunidad: Abel Barrera


Ayotzinapa, a la espera de justicia

Los 43 destaparon la crisis de derechos humanos en México

Imposible para el gobierno revertir esa marca de sangre


Foto Jesús Villaseca
Emir Olivares Alonso y José Antonio Román
Periódico La Jornada


Trabajo de peritos en el tiradero de Cocula, Guerrero, en noviembre del año pasadoFoto Jesús Villaseca
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Hace 10 meses un hecho cimbró la conciencia social en el país: el ataque contra los estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa. El 26 de septiembre de 2014 no será una fecha más en el memorial de las trágicas represiones nacionales. Lo sucedido en Iguala, Guerrero, causó tal indignación ciudadana que podría convertirse en el parteaguas para dar el primer paso contra la impunidad.


Será imposible para el gobierno de Enrique Peña Nieto revertir esa marca de sangre, ese crimen quedó grabado en la memoria colectiva del país. A 10 meses, el caso de los 43 es ejemplo de impunidad, infamia e injusticia; pero al mismo tiempo es un símbolo para alcanzar un cambio en el país, aseveró Abel Barrera, director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, una de las organizaciones que han acompañado a los familiares de las víctimas en un viacrucis que busca verdad y justicia.

El 26 de septiembre, alumnos de la normal rural de Ayotzinapa se trasladaron desde su escuela, ubicada en el municipio de Tixtla, hasta Iguala para realizar una colecta de recursos con los que financiarían su viaje a la ciudad de México para participar en la marcha conmemorativa por la masacre del 2 de octubre de 1968. No imaginaron sin embargo que correrían con una suerte similar a la de los ejecutados en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco.
Por la noche, fueron emboscados por un comando de la policía municipal. Varios fueron subidos a vehículos oficiales y otros más cayeron heridos o ejecutados. Se repitieron ataques similares a lo largo de la madrugada de 27 de septiembre. Las agresiones alcanzaron incluso al camión en el que viajaban los integrantes del equipo de futbol de tercera división Los Avispones de Chilpancingo.
Seis personas asesinadas –tres de ellas normalistas, uno, Julio César Mondragón, fue torturado y desollado–, varios heridos y 43 estudiantes de la normal desaparecidos fue el saldo de los ataques. Los policías municipales habrían entregado a los alumnos a integrantes del cártel Guerreros Unidos. El alcalde de Iguala, José Luis Abarca, señalado como uno de los principales responsables del crimen, se dio a la fuga al igual que varios de sus colaboradores.

De inmediato hubo reclamos de justicia. El gobierno de Peña Nieto en principio argumentó que se trataba de un caso local. Al paso de los días los reclamos se transformaron en indignación social y el clamor por la presentación con vida de los 43 normalistas se expresó desde las calles, redes sociales, mantas, carteles, conciertos, estadios deportivos, espacios públicos, universidades y algunos más.
Los 43 destaparon una verdad que el gobierno había negado: que en México hay una crisis de derechos humanos. Las autoridades tenían una estrategia para mostrar a México en el plano internacional como un país de vanguardia en garantías fundamentales. El caso Iguala desplomó ese falso escenario y apareció el México real, el de la violencia, la represión, las ejecuciones y las desapariciones forzadas, apuntó el director del Centro Tlachinollan.
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Las multitudinarias movilizaciones sociales tuvieron algunos impactos: la administración federal se vio orillada a dar atención al caso y el gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, pidió licencia a finales de octubre y meses después no tuvo más que renunciar. La ciudadanía resumió su rabia en una frase: Todos somos Ayotzinapa.



Abel Barrera, director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan


El 29 de octubre de 2014, el mandatario federal recibió en Los Pinos a los padres de los normalistas. Se firmaron 10 compromisos. No todos cumplidos, en palabras de Barrera, particularmente el referente a fortalecer esfuerzos para la localización de los 43 estudiantes desaparecidos. Fueron los padres quienes tuvieron que buscar a sus hijos, lamentó.
A principios de noviembre se logró la detención del alcalde de Iguala y de su esposa María de los Ángeles Pineda Villa. Ya habían sido aprehendidos algunos policías municipales y varios presuntos integrantes del cártel Guerreros Unidos.
El 7 de ese mes el entonces procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, ofreció una conferencia para presentar los avances de las indagatorias. Su principal hipótesis fue que los 43 normalistas desaparecidos habrían sido ejecutados, calcinados en el basurero de Cocula hasta convertir sus cuerpos en cenizas, las cuales se arrojaron a un río.

Ante el cúmulo de preguntas de los reporteros, el procurador expresó: Ya me cansé, frase que fue retomada por la ciudadanía y llegó a convertirse en trending topic en redes sociales para manifestar el hartazgo de la sociedad ante lo que sucede en el país.
La versión no fue aceptada por los deudos, sus abogados y las organizaciones que los han acompañado debido a que carece de elementos científicos. Demandaron que se ampliaran las líneas de investigación, pues consideraban desde semanas atrás que elementos del Ejército pudieron estar implicados en los hechos, también exigieron indagar al ex gobernador Aguirre.
En las calles continuaba la exigencia de justicia y presentación con vida de los desaparecidos y la imagen del Ejército fue severamente cuestionada por la ciudadanía. A las miles de voces que se expresaban en México y el mundo se sumó un nuevo clamor: la exigencia por renuncia de Peña Nieto.
Frente a la presión social, el 27 de noviembre el mandatario federal trató de hacer suya la consigna Todos somos Ayotzinapa. Esto sólo generó más indignación social y los familiares le respondieron: Peña, tú no eres Ayotzinapa.

El 4 de diciembre, durante una gira por Coyuca de Benítez, Guerrero, el titular del Ejecutivo convocó a superar el dolor causado por Ayotzinapa. Después de ello, el tema salió del discurso presidencial.
En una nueva conferencia, el 27 de enero de 2015, el procurador Murillo afirmó que ya se conocía la verdad histórica del caso Iguala, el cual, dijo, debía cerrarse y ratificó que de acuerdo con peritajes, evidencias y declaraciones de los detenidos, los 43 normalistas fueron asesinados e incinerados por integrantes del cártel Guerreros Unidos. Casi un mes después fue removido como procurador y en su lugar fue nombrada Arely Gómez, quien apenas se reunió por primera vez con los padres de los normalistas hace un par de semanas.
“Hay un intento por cerrar el caso, por dejarlo en el olvido. Si bien es cierto que han sido detenidas 110 personas, 10 meses después del crimen no hay avances. No se ha logrado saber quiénes dispararon y por qué, quién lo ordenó. La PGR pretende erigir una ‘verdad histórica’ que carece de elementos científicos, por eso es que se rechaza”, aseveró Vidulfo Rosales, abogado de los familiares.

A más de 300 días de los hechos, el litigante sostuvo que sólo se cuenta con una investigación deficiente que no ha aportado elementos para conocer la verdad y mucho menos para acceder a la justicia.
Sumado a ello, apenas el jueves pasado, al rendir un informe sobre el caso Ayotzinapa, el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Luis Raúl González Pérez, aseveró que la indagatoria de la PGR está incompleta y presenta fallas y omisiones. Enfatizó que no es momento de callar ni de olvidar.
A la par, el equipo de forenses argentinos –reconocidos por realizar análisis de restos óseos en varios casos de desaparición en el continente– trabajan en un informe que presentarán en agosto.
Para cerrar, Abel Barrera reconoció que si bien las movilizaciones sociales han decrecido en número, la exigencia de justicia sigue vigente y tiene que ser respondida por las autoridades.

25 jul 2015

La verdad histórica sobre Ayotzinapa está hecha añicos, asegura Tlachinollan


El relato oficial fue construido con retazos y testimonios forzados, sostiene

Es momento para que se atienda el planteamiento de la CIDH de que se investigue al Ejército


Foto Rubicela Morelos
Sergio Ocampo Arista y Rubicela Morelos
Corresponsales
Periódico La Jornada


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En el caso de Ayotzinapa la verdad histórica que presentó el gobierno federal está hecha añicos, aseguró Ábel Barrera Hernández, coordinador del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, quien se refirió a las fallas y omisiones en las diligencias ministeriales detectadas por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y sentenció: es de vital importancia que se investigue al Ejército.

Mientras tanto, en Morelos, la comisión de padres de los 43 desaparecidos estuvo acompañada por estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos. Eric Hernández, quien cursa el primer año, acusó al Estado mexicano en sus tres niveles de gobierno y al Ejército de haberse llevado a sus 43 compañeros, porque: desde ya hace mucho tiempo quieren cerrar la normal de Ayotzinapa, y ahora con esto intentan sembrar terror en los nuevos aspirantes, ahora sí que quisieron callarnos, pero aparecimos por todos lados, declaró ayer en Amatlán, municipio de Tepoztlán, Morelos. Por la tarde la comisión visitó Amilcingo, municipio de Temoac.

Encuentro de los padres de los estudiantes desaparecidos con habitantes de San Pedro de la Cal, municipio de Tepoztlán

En entrevista telefónica, Barrera Hernández demandó al presidente Enrique Peña Nieto que dé indicaciones a las instancias correspondientes para que se abra una línea de investigación entre crimen organizado y los tres niveles de gobierno, porque estos hechos no son aislados, son la expresión de una descomposición del ejercicio del poder que se ha dado, no sólo en las corporaciones policíacas, sino en los tres niveles de gobierno.

Señaló que la línea que hay entre la delincuencia y las autoridades tiene que indagarse porque las pautas de violencia ejercida por los cuerpos policiacos y el permitir que desaparezcan 43 jóvenes demuestra que hay un ambiente de impunidad y complicidad entre los diferentes órganos de gobierno.

Reiteró: Es momento oportuno para que se atienda el planteamiento que han hecho los padres y madres, así como los expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, de que se investigue al Ejército, es un planteamiento de vital importancia. Se tienen que reformular y replantear estas líneas de investigación, y buscar la verdad, que requiere de pruebas científicas y todo un trabajo profesional en cuanto a la indagatoria. Se deben tomar en cuenta estas líneas que se están planteando, porque hay muchas líneas inconsistentes en el expediente.

Resaltó que Luis Raúl González Pérez, en su calidad de presidente de la CNDH, calificó de incompleta la indagatoria de la Procuraduría General de la República (PGR), relacionada con Ayotzinapa.
Sin duda constituye un avance porque tanto los papás como los abogados han estado insistiendo: primero, de que la verdad histórica fue construida a base de retazos y testimonios, que como ya se documentó, varios de los indiciados fueron obligados a confesar datos que el gobierno federal presentó como oficiales.

Se nota, insistió, que en la medida en que se profundiza en el expediente se van detectando las irregularidades, y es evidente que lo hicieron para cuadrar una verdad que complacía al Estado, pero que quedaban sumamente endeble, para los hechos lamentables ocurridos el 26 y 27 de septiembre pasado en Iguala, concluyó.

Hay que revisar la investigación del caso Ayotzinapa, acepta la SG


El objetivo, llegar a la verdad y que los responsables sean castigados: Osorio Chong

Reporte de la CNDH detalla múltiples fallas y omisiones de las diligencias ministeriales

Rechaza la dependencia que se llame a declarar a nueve militares de la zona de Iguala


Foto Sergio Ocampo
Fabiola Martínez
 Periódico La Jornada

FotoEl titular de la Secretaría de Gobernación (SG), Miguel Ángel Osorio Chong, admitió que el gobierno federal debe revisar a profundidad la investigación del caso Ayotzinapa realizada por la Procuraduría General de la República (PGR). El objetivo es llegar a la verdad y que los responsables sean castigados, dijo el funcionario a La Jornada.
–¿Eso significa reconocer errores en la indagatoria que hizo la PGR?, la cual se presentó en su momento como la verdad histórica de los hechos de Iguala, Guerrero.
–Eso significa llegar a la verdad, a partir de ver todas las investigaciones, revisarlas a profundidad con el propósito de satisfacer las recomendaciones que en lo nacional y en lo internacional se nos hagan.
“Más allá de eso –añadió–, lo estamos haciendo por convicción. Queremos la verdad y que los responsables sean castigados.”
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió el jueves un avance de la investigación de los hechos de Iguala del 26 y 27 de septiembre de 2014, cuyo saldo es seis muertos, 43 desapariciones forzadas de estudiantes de la normal de Ayotzinapa y 33 heridos, uno de los cuales permanece desde entonces en estado neurovegetativo.
En el reporte del organismo se detallan múltiples fallas y omisiones de las diligencias ministeriales del caso, cuya investigación está a cargo de la PGR.

Miguel Ángel Osorio Chong durante una ceremonia donde el Estado ofreció una disculpa pública a los militares con VIH dados de baja del Ejército.Foto Francisco Olvera

El entonces procurador general Jesús Murillo Karam expuso ante la opinión pública una indagatoria y testimonios de presuntos sicarios, para sustentar la versión de que los jóvenes estudiantes fueron asesinados, quemados en el basurero de Cocula y las cenizas esparcidas en un río.

Cada uno de los pasos del trabajo de la procuraduría fue analizado por la CNDH. Hasta el momento, dijo el ombudsman Luis Raúl González Pérez, la investigación oficial está incompleta.
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Otro punto destacado es la sugerencia de la CNDH para que se llame a declarar –o ampliar declaración– a nueve militares de la zona de Iguala. El grupo especial de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que indaga también las características de la investigación del caso Ayotzinapa solicitó al gobierno entrevistar directamente a los elementos castrenses. El secretario de Gobernación dijo que los testimonios ya estaban en el expediente.

Osorio Chong, responsable de la política interna, fue entrevistado en el Museo Memoria y Tolerencia, al término del acto público de reconocimiento de responsabilidad, por los casos de dos militares, quienes fueron despedidos –en hechos ocurridos en 1998 y 2001, respectivamente– por ser portadores de VIH.

Diversas organizaciones sociales han visitado las instalaciones de la Normal Rural de Ayotzinapa en solidaridad con la lucha de los padres de los 43 desaparecidos

13 may 2015

Sedena no ha informado sobre mandos castrenses que estuvieron en Iguala


Fueron ‘‘omisos’’ ante la agresión a normalistas: familiares

A más de siete meses y medio de la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) no ha informado sobre el destino de los mandos militares que estuvieron en Iguala la noche del 26 de septiembre, quienes son acusados por los padres de las víctimas de haber sido ‘‘omisos’’ y no actuar en defensa de los estudiantes cuando eran agredidos por policías municipales.
El lunes, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), al rendir su tercer informe sobre el caso Ayotzinapa, señaló que sigue a la espera de entrevistarse directamente con los soldados del 27 batallón de infantería, y que mientras esto no suceda, no puede especular sobre el destino de los normalistas.
Responsable jerárquico
El principal responsable jerárquico de los militares en ese momento, el general Alejandro Saavedra Hernández –quien era comandante de la 35 zona militar, la cual tiene bajo su mando al 27 batallón de infantería con sede en Iguala–, fue ascendido a divisionario en noviembre pasado y días después fue nombrado comandante de la novena región militar con sede en Acapulco.
Sobre el comandante del 27 batallón de infantería, coronel José Rodríguez Pérez, la Sedena mantiene en reserva si actuó internamente en contra de ese mando, pese a que el general secretario, Salvador Cienfuegos Zepeda, reconoció que al momento de la agresión a los estudiantes el coronel estaba en una fiesta con el presidente municipal José Luis Abarca y su esposa.
Por otra parte, la Secretaría de la Defensa tampoco cumplió con el compromiso asumido por el gobierno mexicano de permitir a los padres de los 43 estudiantes desaparecidos en Iguala el ingreso a los cuarteles militares –al menos al de Iguala–, a pesar de que en enero había anunciado que accedería a esta petición
En reunión con diputados el 30 de octubre pasado, el general Cienfuegos reveló que si bien el 27 batallón de infantería cuenta con 564 elementos, cinco jefes y 43 oficiales, el día en que desaparecieron los normalistas sólo había 21 elementos operativos, porque era fin de semana y la mayoría estaban francos.
Dijo que no tenía conocimiento de las versiones de los padres y madres sobre que los soldados ‘‘amedrantaron y golpearon’’ a los jóvenes que habían acudido a un hospital privado para llevar a uno de sus compañeros heridos y que pidieron infructuosamente ayuda a los militares.
La dependencia también ha guardado silencio sobre una manta que apareció colgada el 31 de octubre pasado en una preparatoria de la Universidad Autónoma de Guerrero (cercana al cuartel de la 35 zona militar en Chilpancingo), dirigida al presidente Enrique Peña Nieto –firmada por el grupo delictivo Guerreros unidos–, donde se acusa al teniente Vicente Barbosa y al capitán Miguel Crespo, ‘‘del 27 batallón de infantería’’, de haber participado en la desaparición de los estudiantes.

Jesús Aranda
 Periódico La Jornada
Miércoles 13 de mayo de 2015, p. 3

Insisten expertos de la CIDH en acceder al 27 batallón de infantería


Consideran que esa diligencia es ‘‘clave’’ para esclarecer el caso Ayotzinapa

Desean entrevistar ‘‘directamente’’ a los elementos que estuvieron presentes en los distintos escenarios del ataque a los normalistas

En su tercer reporte advierten sobre tortura denunciada por presuntos responsables

El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos insistió ayer en la necesidad de que el gobierno mexicano le permita el acceso al 27 batallón de infantería del Ejército, con sede en Iguala, para entrevistar ‘‘directamente, y no por intermediación de la Procuraduría General de la República (PGR)’’ a todos los elementos que estuvieron presentes en los distintos escenarios del ataque a los estudiantes.
Consideran que esta diligencia es ‘‘clave’’ en el proceso de esclarecimiento, ‘‘porque ellos estuvieron en varios escenarios’’ de los hechos la noche del pasado 26 de septiembre.
Al rendir el tercer reporte de avances de la misión, desde que iniciaron su trabajo de coadyuvancia en la búsqueda de los 43 normalistas desaparecidos y la investigación judicial de los hechos –que desembocaron además en el asesinato de tres estudiantes y heridas de gravedad a dos más, que permanecen hospitalizados desde hace siete meses–, integrantes del GIEI advirtieron ayer sobre el grave riesgo de impunidad que podrían entrañar las referencias recabadas por la delegación sobre situaciones de tortura, malos tratos o violaciones al debido proceso, denunciadas por varios de los presuntos responsables detenidos en el Cefereso 4 de Tepic, Nayarit, mayoritariamente policías ministeriales e integrantes del grupo criminal Guerreros unidos, señalados por la PGR.
En nombre de los cinco expertos del grupo, dos de ellos, Carlos Beristain y la ex fiscal guatemalteca Claudia Paz y Paz, explicaron ayer en conferencia de prensa las recomendaciones que han presentado al gobierno mexicano y que están pendientes de cumplimiento.
Entre las recomendaciones destaca la urgencia de reactivar la búsqueda de los 43 normalistas desaparecidos, en colaboración con sus padres y bajo un nuevo protocolo de búsqueda conforme a estándares internacionales. Subrayaron también la necesidad de unificar en un solo juzgado y en un solo expediente las 13 causas relacionadas y dispersas en seis juzgados distintos, en cinco ciudades diferentes, donde son procesados un centenar de detenidos en tres penales de máxima seguridad: Altiplano estado de México), Tepic (Nayarit) y Puente Grande (Jalisco).
Anunciaron que a partir del 20 de mayo, cuando el grupo regrese a México, acudirán al penal de Tepic a entrevistarse con la esposa del ex alcalde de Iguala José Luis Abarca, María de los Ángeles Pineda. Para la reunión con el mismo Abarca –recluido en Tamaulipas– no hay fecha aún, aunque se prevé que sea una de las últimas diligencias que realice el GIEI.
Admitieron que aunque desconocen todavía cuál es el nivel de involucramiento del ex gobernador de Guerrero Ángel Aguirre, ‘‘obviamente es parte de lo que se deberá investigar’’.
‘‘Nos torturaron’’
Beristain y Paz confirmaron que, entre los 16 procesados con los que el GIEI se entrevistó en Tepic recientemente, ‘‘un número lamentablemente alto’’ refirieron haber sufrido tortura. En uno de los casos, el defensor de oficio incluso pidió la aplicación del protocolo de Estambul. Otros 10 presentaron recursos de queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
Se preguntó a los expertos si, de confirmarse la tortura, esta circunstancia puede tirar el caso contra los implicados. Respondieron que una vez tomada nota de las denuncias, procederán a contrastarlas con lo que está en el expediente y los reportes médicos para determinar la veracidad. ‘‘El análisis exhaustivo de esas denuncias es fundamental’’ ya que, de confirmarse, tendría ‘‘consecuencias legales y un impacto muy negativo’’.
Beristain agregó: ‘‘Ha sucedido en casos que ustedes en México conocen muy bien’’. Añadió que ‘‘serán los jueces quienes valorarán si esas denuncias tienen confiabilidad y qué es lo que hay que hacer’’.
Los expertos indicaron que en esta tercera etapa se logró analizar el desarrollo de los hechos de la noche del pasado 26 de septiembre en Iguala, en más de 10 escenarios y momentos, con lo que tienen ya ‘‘mayor conocimiento de los lugares donde se dieron los hechos relevantes, los ataques a los seis autobuses y otros vehículos’’.
Como en la presentación del segundo reporte, el GIEI insistió en que los delitos del caso Ayotzinapa se deben investigar por desaparición forzada, no por secuestro, como figura actualmente en las averiguaciones previas. Pero además, deben incluirse otros ilícitos graves como tortura, en particular en el caso del estudiante Julio César Mondragón, el joven de la Normal Rural de Ayotzinapa desollado por sus atacantes. También citaron los delitos de tentativa de homicidio, en el caso de Aldo Gutiérrez y Édgar Vargas, los dos que aún permanecen hospitalizados graves, después de siete meses.
Añadieron que hay otras irregularidades como encubrimiento, obstrucción a la justicia y abuso de autoridad, uso no adecuado de la fuerza, lesiones y amenazas que sufrieron los normalistas sobrevivientes. ‘‘Estos delitos también deben ser adecuadamente investigados’’.
Finalmente, en el tema relacionado con la atención a las víctimas, los expertos de la CIDH mencionaron que en el caso del joven que quedó en estado de coma, Aldo Gutiérrez, la Secretaría de Gobernación se comprometió con sus padres a obtener ‘‘una rápida segunda opinión’’ médica sobre sus posibilidades de recuperación. Esto último sigue pendiente.
En cuanto a la reactivación de las expediciones de búsqueda, informaron que el pasado 5 de mayo se realizó, por la mediación del GIEI, una reunión entre el comisionado general de la Policía Federal, Enrique Galindo, y un numeroso grupo de familiares de los 43 desaparecidos, en la que se acordó reiniciar esas tareas e incorporar a los padres en ellas.
Este contacto ocurrió meses después de la ruptura de comunicación entre las familias y el gobierno federal. La búsqueda continuará ‘‘hasta que se tenga certeza del destino de los normalistas desaparecidos’’.
Unificación del expediente
Una de las recomendaciones centrales de los expertos al gobierno mexicano fue la integración de las más de 13 causas penales dispersas en seis juzgados de distintas ciudades (Matamoros, Iguala, Cuernavaca, Toluca y el estado de Jalisco) y el internamiento de los presuntos responsables detenidos hasta ahora en tres penales de alta seguridad (Tepic, Puente Grande y el Altiplano).
Apuntan que, de no unificarse la investigación sobre lo anterior, podría perderse ‘‘la visión integral de los hechos’’ y se corre el riesgo de ‘‘pérdida de evidencia para los acontecimientos conexos”.
Insistieron: ‘‘Se requiere de una acumulación procesal para investigar y juzgar de manera integral los hechos de Ayotzinapa. El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes considera esta medida fundamental para evitar la fragmentación y resalta la importancia de tener en cuenta el patrón de actuación, el contexto y la conexidad de los delitos cometidos, lo que considera clave para determinar la responsabilidad y modus operandi’’.


Blanche Petrich
 Periódico La Jornada
Martes 12 de mayo de 2015, p. 3


La PGR reservó 12 años datos sobre cada implicado en desaparición de normalistas


Rechazó informar dónde fueron detenidos y cuál es su situación jurídica

La información está inmersa en una averiguación previa y no es posible hacerla pública, señala

A pesar de que mediante comunicados y conferencias de prensa la Procuraduría General de la República (PGR) ha dado a conocer avances de las investigaciones del llamado caso Iguala, la dependencia reservó por 12 años la información acerca del lugar donde fue detenido cada uno de los presuntos involucrados en la desaparición de los 43 alumnos de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, Guerrero, su situación legal y el reclusorio donde están encarcelados.

En respuesta a una solicitud de información pública, la PGR se negó a proporcionar el número de personas detenidas relacionadas con los ataques, detención y desaparición de los estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, ocurridos los días 26 y 27 de septiembre de 2014 en los municipios de Iguala y Cocula.

Lo anterior, a pesar de que, de acuerdo con la PGR, han sido aprehendidas 105 personas, entre ellas más de 60 policías municipales; el ex alcalde de Iguala José Luis Abarca y su esposa, María de los Ángeles Pineda Villa, así como integrantes del cártel Guerreros Unidos, y que éstos están presos en los penales de máxima seguridad de Almoloya de Juárez, en el estado de México; en el de Matamoros, Tamaulipas, y en el de Tepic, Nayarit.
Se niega a informar sobre los vínculos entre los aprehendidos

Por conducto de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido), la institución ministerial rechazó dar a conocer los vínculos que –de acuerdo con la indagatoria– existen entre cada uno de los detenidos.

En su respuesta, la PGR señaló que la Seido comunicó que los datos solicitados se encuentran inmersos en una averiguación previa y, por tanto, tienen el carácter de reservados, conforme a lo dispuesto por la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, motivo por el cual no es posible hacerla del conocimiento (público), ni revelarla a un particular bajo ninguna circunstancia, por lo que la información podrá permanecer con tal carácter hasta por un periodo de 12 años, de conformidad con lo establecido en el artículo 15 de la citada legislación y el artículo 30 de su reglamento.

Agregó que se considerará reservada aquella información relacionada con las actividades que el Ministerio Público lleva a cabo durante la etapa de la averiguación previa, es decir, en el lapso en que se realizan todas las actuaciones y diligencias necesarias para conocer la verdad histórica de un hecho posiblemente constitutivo de delito, a efecto de ejercer, o no, la acción penal.

La Subprocuraduría Jurídica y de Asuntos Internacionales, por conducto de la Dirección General de Asuntos Jurídicos, respondió al solicitante de la información, mediante el oficio SJAI/DGAJ/01513/2015, que las actuaciones de los agentes del Ministerio Público de la Federación no tienen la calidad de registros públicos ni pueden ser consi-derados como fuente de acceso al público.

En días recientes fue detenido el ex subdirector operativo de la policía municipal de Iguala Francisco Salgado Valladares, uno de los involucrados en el caso, y la información fue difundida oficialmente mediante comunicados de prensa.


Gustavo Castillo García
 Periódico La Jornada
Miércoles 13 de mayo de 2015, p. 6

Existen flancos débiles en la indagatoria, dicen ONG


Falta profundidad a la investigación sobre móviles de la agresión a los jóvenes
Foto

Madres y otros familiares de los 43 jóvenes desaparecidos, en uno de los actos realizados en el DF en demanda de justiciaFoto María Luisa Severiano /

El tercer informe de los expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para el caso Ayotzinapa permite concluir que las investigaciones gubernamentales sobre la desaparición de los 43 normalistas tienen flancos y aspectos sumamente débiles, dijo ayer el dirigente del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, Mario Patrón.

Señaló que al recomendar al Estado mexicano seguir buscando a los jóvenes, la CIDH está diciendo que no encuentra elementos suficientes para afirmar que el paradero último de los estudiantes fue el basurero de Cocula, como informó la Procuraduría General de la República (PGR).

Mientras, en el segundo día del foro Derechos humanos y antimafia social en América Latina, que organizó la Red América Latina Alternativa Social (ALAS), integrantes de la Coordinadora de Egresados en Defensa de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, advirtieron que Ayotzinapa es la punta del iceberg y lastre de lo que pasa en México en los años recientes.

Ernesto Navarrete y Moisés González afirmaron que el ataque en contra de los 43 estudiantes fue un claro mensaje de las autoridades mexicanas: ‘‘desaparecer las normales del país, en especial la de Ayotzinapa’’, ya que no es la primera vez que los alumnos son reprimidos o asesinados.

Por separado, Mario Patrón destacó que el informe no ve factible que la desaparición de los estudiantes se haya dado en respuesta al presunto boicot que efectuarían al informe de la esposa de Jose Luis Abarca, pues los alumnos de la normal llegaron a Iguala cuando dicho acto ya había terminado.

Esto significa que la investigación sobre la desaparición de los jóvenes aún está en ciernes. Tan es así, que las motivaciones y los móviles que explican los hechos no están indagados ni establecidos, apuntó.

Sobre la demanda reiterada de los expertos de la CIDH para que puedan interrogar a militares de Iguala sobre el caso, dijo que si no se les da aceso, el Estado mexicano estaría enviando un mensaje de ocultamiento de información.

Al referirse a la presunta tortura a detenidos por el caso, el activista comentó que sería ‘‘gravísimo’’ que ello hubiera ocurrido, pues se pondría en entredicho la hipótesis de la PGR, misma que se basa en confesiones autoinculpatorias.

Por lo demás, dijo esperar que los informes de la CIDH aporten elementos que ‘‘nos acerquen a la verdad y la justicia’’.


Archivo
Georgina Saldierna y César Arellano
Periódico La Jornada
Miércoles 13 de mayo de 2015, p. 4


"Alarman" al Pentágono los hallazgos de fosas en Guerrero


Preocupa al organismo militar de EU la posible 
‘‘complicidad del gobierno’’

‘‘Preguntas alarmantes’’ 
de Northcom sobre matanzas y desapariciones en México

Menciona los casos Tlatlaya y Ayotzinapa;
 suspendida, la asistencia al Batallón 102 del Ejército

Foto

El Comando Norte de Estados Unidos (Northcom) consideró que existen ‘‘interrogantes alarmantes’’ sobre el ‘‘nivel de complicidad gubernamental’’ en torno al descubrimiento de fosas comunes encontradas en el curso de las investigaciones por la desaparición de los 43 normalistas en Guerrero el año pasado, según documentos oficiales desclasificados y divulgados hoy por el centro de investigaciones independiente National Security Archive.
A la vez, otros documentos oficiales de Northcom desclasificados hoy confirman que el Departamento de Estado –sin aviso público– suspendió la asistencia estadunidense al Batallón 102 del Ejército, después de los hechos en Tlatlaya, en el estado de México.
Un ‘‘grupo de trabajo sobre derechos humanos’’ de Northcom circuló un informe entre altos oficiales el 15 de octubre de 2014, señalando que las fosas comunes no relacionadas con los 43 normalistas, pero descubiertas durante las investigaciones de ese caso, ‘‘provocan interrogantes alarmantes sobre el carácter amplio de la violencia de cárteles en la región y el nivel de la complicidad gubernamental’’. Agregó que ninguno de los 28 cadáveres encontrados hasta esa fecha en las fosas pertenecía a los estudiantes desaparecidos.
El informe revela que los militares estadunidenses estaban preocupados por el caso de la desaparición de los 43 normalistas, sobre todo por el involucramiento de las autoridades policiacas. El documento resume el curso de las investigaciones en México hasta mediados de octubre, reportando que el paradero de los 43 estudiantes normalistas aún no se sabía, pero que se habían encontrado nueve fosas comunes más.
El grupo de trabajo del Comando Norte –con sede en Colorado y encargado de programas del Departamento de Defensa en México, Canadá y Estados Unidos– también abordó la matanza de 22 personas en la comunidad mexiquense de Tlatlaya, en junio del año pasado, por integrantes del Batallón 102 del Ejército.
Después del arresto de un oficial y siete soldados, el comando señaló que había ‘‘mayor aceptación de que los militares’’ estaban involucrados. Más aún, expresó preocupación de que esto podría obstaculizar el otorgamiento de asistencia militar estadunidense en esa región. ‘‘Si (el comandante de la zona militar) es implicado en una grave violación de derechos humanos, la zona militar entera y 10 mil integrantes serán inelegibles para la asistencia de cooperación en seguridad estadunidense’’, advirtió.
Otro documento de Northcom sobre Tlatlaya, fechado el 14 de enero de 2015, indica que el Batallón 102 ‘‘ahora es inelegible para recibir asistencia de Estados Unidos’’.
El National Security Archive comenta que el nivel sin precedente de cooperación e involucramiento de Estados Unidos con las fuerzas militares mexicanas en años recientes, se ha profundizado a la vez que se ha documentado un incremento en abusos de derechos humanos.
‘‘No hay respuestas fáciles a las interrogantes alarmantes provocadas por el número espantoso de fosas comunes que ahora se están descubriendo en México.
‘‘Lo que parece claro es que una estrategia estadunidense que ha invertido miles de millones de dólares en la guerra contra las drogas en ese país en la última década… ha logrado poco en limitar los niveles epidémicos de violencia o la capacidad de los grupos criminales de comprometer funcionarios gubernamentales en todos los niveles’’, concluye el organismo.
Los documentos oficiales recién revelados, junto con muchos otros relacionados a estos casos pero anteriormente divulgados, se pueden consultar.


Imagen de la matanza en el municipio mexiquense de TlatlayaFoto Agencia MVT /Archivo
David Brooks
Corresponsal
Periódico La Jornada
Miércoles 13 de mayo de 2015, p. 5
Nueva York.

5 abr 2015

La tortura sí es generalizada en México, ratifican especialistas


Validan informe de Juan Méndez, relator de Naciones Unidas contra este delito

No son los casos denunciados, sino el patrón de detenciones, violencia e impunidad, sostienen

El gobierno mexicano sólo responde con posturas autoritarias y de rechazo a la crítica: activistas

Fernando Camacho Servín 
Periódico La Jornada
Domingo 5 de abril de 2015, p. 5

La tortura en México es una práctica generalizada, como afirmó Juan Méndez, relator especial de Naciones Unidas contra ese delito, no por la cantidad de casos denunciados, sino por el patrón de detenciones arbitrarias, violencia, ocultamiento e impunidad que sigue la gran mayoría de estas agresiones cometidas por servidores públicos de todos los niveles de gobierno.
Así lo indicaron activistas especializados en el tema, quienes lamentaron que ante el debate generado por el informe del relator, el gobierno mexicano sólo responda con posturas autoritarias de rechazo a la crítica, y pase por alto que la tortura no sólo se ejerce con golpes, sino con palabras, actitudes y amenazas que muchas veces no son identificadas como maltrato serio.
Raymundo Díaz, coordinador en el estado de Guerrero del Colectivo contra la Tortura y la Impunidad, manifestó su acuerdo con el informe de Juan Méndez, y señaló que el carácter generalizado de este crimen queda comprobado con el hecho de que todas las fuerzas de seguridad del Estado lo practican, incluidos el Ejército y la Marina.
De igual forma, en prácticamente todos los casos se registran pautas comunes de violencia desde los primeros momentos de la detención del acusado y hasta ponerlo a disposición de un juez, muchas veces con la finalidad de obtener declaraciones autoinculpatorias que son utilizadas para procesarlos judicialmente sin ninguna otra prueba.
Además de los golpes y las agresiones físicas directas, como electrocuciones y asfixia, hay toda una serie de acciones que pueden considerarse formas de tortura sicológica, pero no son reconocidas como tales por las autoridades ni por las propias víctimas, entre ellas los insultos, el apuntar con armas aun sin dispararlas, o la sola proximidad de helicópteros, camiones o tropas en actitud amenazante.
Foto
Cuando se dice que la tortura es 'generalizada', quizá los diputados o el Presidente piensen que hay que ver a miles de personas sangrando, con el ojo reventado, con marcas de toletes o de cables eléctricos, pero la identificación de pautas repetitivas es suficiente para comprobar dicho carácter, insistió.
El relator de la ONU sobre tortura y tratos crueles, Juan Méndez, manifestó que en México recibió presiones para minimizar su informe sobre torturaFoto Notimex

Al ser puesto en evidencia, el gobierno mexicano ha preferido desacreditar al relator de Naciones Unidas y minimizar el problema, para seguir con su juego de imagen internacional, sin importar que casos como los de Tlatlaya y Ayotzinapa dejen clara la persistencia de violaciones graves de derechos humanos, señaló.
Javier Monroy, coordinador del Taller de Desarrollo Comunitario, coincidió en que la tortura sí es de carácter generalizado en el país, ya que la ejecutan cuerpos policiacos y militares de todos los niveles, y casi siempre de la misma manera.
La información indica que aunque el relator hizo un muestreo de algunos casos, son señales de que es una práctica en todos los niveles. Además, es una realidad que conocen los defensores de derechos humanos y la ciudadanía en general, que ya saben la forma de tortura tanto física como sicológica de las policías y los militares, manifestó.
Un ejemplo de cómo se ejerce esta última forma de maltrato es el de los padres de los normalistas de Ayotzinapa desaparecidos, pues la falta de acción de las autoridades los ha mantenido en un estado de angustia y terror que es ya una tortura sicológica, a veces más impactante que la física.
Ante los informes críticos de organizaciones internacionales, el gobierno mexicano ha reaccionado de manera lógica, porque no puede aceptar que así funciona el sistema de justicia en nuestro país, pero se me hace muy torpe ir contra el relator y minimizar hechos que son ampliamente conocidos. Están dando patadas de ahogado y no pueden esconder la realidad.
Lamentó que el Estado mexicano actúe con prepotencia y con la intención de enfrentar todo aquello que desnuda su actuación en cuanto a prácticas negativas contra los ciudadanos. Forma parte de la estrategia de mantener la impunidad y decir que el gobierno es la víctima de la delincuencia, agregó.

24 mar 2015

Insiste Montemayor en descalificar la versión sobre ‘‘quema’’ de normalistas


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Presenta el investigador de la UNAM elementos termodinámicos

Jorge Montemayor, ayer en la Facultad de Medicina

El investigador del Instituto de Física de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Jorge Montemayor Aldrete volvió a presentar argumentos contra la principal hipótesis de la Procuraduría General de la República (PGR) que apunta a que los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos desde hace seis meses fueron incinerados por miembros del crimen organizado en el basurero de Cocula, Guerrero.

Durante la conferencia Evidencias científicas en el caso Ayotzinapa, realizada en la Facultad de Medicina, el científico aportó elementos apegados a la termodinámica para contravenir los argumentos del ex procurador Jesús Murillo Karam.

Consideró que la nueva titular de la PGR, Arely Gómez González, debe extender la investigación para indagar sobre la posible participación del Ejército en los hechos. Un elemento que ‘‘da una pista’’ de esa posibilidad es el caso del normalista que fue desollado y cuyas fotografías circularon en redes sociales.

‘‘Mis abuelos tenían un rancho y por eso sé que al quitarle la piel a un borrego, cabrito o pollo, éstos no sangran porque ya están muertos. Pero en el caso de este joven era lo contrario, pareciera que lo desollaron vivo, lo torturaron. Eso sólo lo puede hacer un profesional entrenado por ejemplo por kaibiles (tropas de élite guatemaltecas) o por soldados estadunideses. Y se sabe que desde 2001 elementos de las fuerzas armadas mexicanas van a ese tipo de cursos.’’

El especialista en ciencias materiales, termodinámica y otras disciplinas indicó que la versión de la PGR es que los normalistas fueron incinerados en una barranca profunda del basurero, con una extensión de entre 125 y 150 metros cuadrados, pero para poder apilar todos los cuerpos a una distancia adecuada en tres hileras se necesitaba un espacio de al menos 468 metros cuadrados.

Reiteró que para poder incinerar esa cantidad de cuerpos se hubiesen requerido 33 toneladas de leña o mil llantas, las cuales hubiesen dejado una huella de acero líquido debido a que la hoguera alcanzó mil 600 grados.
Foto Cristina Rodríguez
Emir Olivares Alonso
 Periódico La Jornada
Martes 24 de marzo de 2015, p. 5

Académica de Berkeley pide aclarar Ayotzinapa



Advierte sobre riesgos en las protestas

Emir Olivares Alonso

La filósofa feminista Judith Butler se manifestó por el derecho a la verdad y a la justicia en el caso Ayotzinapa. Al ofrecer una conferencia magistral en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), a invitación del Programa Universitario de Estudios de Género y la Facultad de Filosofía y Letras, la académica de la Universidad de Berkeley basó sus palabras en el caso de los estudiantes de esa normal rural.
Indicó que tanto en México como en el mundo protestar en las calles ‘‘puede ser fatal’’, pues incluso hay un riesgo contra la vida misma de quienes se manifiestan, debido a que en lugar de garantizar los derechos a la protesta y la seguridad en estos actos, la policía ‘‘los arresta, mata o desaparece’’.

En la Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario, la estadunidense planteó una interrogante: ‘‘¿Cómo puede haber justicia cuando los que están en el poder son injustos?’’ El caso Ayotzinapa, dijo, es simbólico, pues los normalistas, en su legítimo derecho a la reunión, intentaban juntar dinero para sumarse a la movilización por un aniversario más de la masacre estudiantil del 2 de octubre de 1968, para reclamar justicia y verdad por esos hechos. Sin embargo, hoy en el mundo se exige lo mismo en su caso.

‘‘La lucha no ha terminado y se debe continuar exigiendo el acceso a la verdad y a la justicia, llevar a los responsables (de este crimen) ante los tribunales’’, dijo al expresar su solidaridad con quienes en el país y el mundo se han movilizado para alcanzar esos objetivos.

En la que fue su primera visita a México para impartir una conferencia magistral, Butler, autora de obras como El género en disputa, El feminismo y la subversión de la identidad, Cuerpos que importan y El grito de Antígona, expuso tres conceptos de su obra: performatividad de género, precariedad y vulnerabilidad.

La feminista subrayó que los derechos a la vida, a reunirse y a protestar deben ser salvaguardados por cualquier gobierno responsable. Pero por el contrario, no sólo en el caso de Ayotzinapa, sino en diversos sitios del orbe, hay fuerzas policiales militarizadas que atacan a quienes protestan para exigir sus derechos.

Periódico La Jornada
Martes 24 de marzo de 2015, p. 5

5 oct 2014

Vivimos “como en los peores momentos de la guerra sucia de los 70”, acusa Encinas


Zozobra en Guerrero

Peña tampoco puede eludir su responsabilidad en los hechos de Iguala, 
dice el senador perredista

Debe responder Aguirre, señala Encinas; nada tuvo que ver con la represión, 
lo defiende Zambrano

Es importante saber cuándo levantaron a los jóvenes, porque en ese tiempo los gobiernos federal y estatal nada hicieron, destaca Pablo Gómez

Foto
Elementos de las fuerzas armadas vigilan el área de Iguala donde ayer se descubrieron dos fosas clandestinas con varios cuerpos, los cuales se presume son de los normalistas desaparecidos el viernes pasado a manos de agentes municipales y miembros del crimen organizado

Foto Reuters
Andrea Becerril, Alma E Muñoz y Georgina Saldierna
 Periódico La Jornada
Domingo 5 de octubre de 2014, p. 6

La identidad de los cuerpos encontrados en fosas clandestinas de Iguala debe esclarecerse de inmediato, y de comprobarse que se trata de los normalistas de Ayotzinapa desaparecidos, el gobernador del estado, Ángel Aguirre Rivero, tendrá que dar una respuesta clara y contundente, y no sólo deslindar responsabilidades, advirtió el senador Alejandro Encinas, quien dijo que el PRD “no puede ser tapadera de nadie.

“Estamos en un momento muy difícil y doloroso, no sólo para el estado de Guerrero, sino para todo el país. Estamos ya en un proceso de descomposición política, como en los peores momentos de la guerra sucia de los 70”, recalcó, al tiempo que hizo notar que tampoco el presidente Enrique Peña Nieto puede eludir su responsabilidad en los hechos de Iguala.

En entrevista por separado, la también senadora perredista Dolores Padierna coincidió en que tanto Aguirre Rivero como el Ejecutivo federal están obligados a generar condiciones de paz en esa entidad. Adelantó que pedirá que el Consejo Nacional del PRD se pronuncie por exigir castigo a los autores materiales e intelectuales de los asesinatos de los normalistas de Ayotzinapa.

Encinas dijo que preocupó el deslinde tan rápido que hizo Peña Nieto esta semana, trasladando toda la responsabilidad al gobierno de Guerrero, cuando el combate al crimen organizado ha estado básicamente en manos de la Federación.

En ese contexto, consideró que si desde la Federación tenían identificado al presidente municipal de Iguala, José Luis Abarca Velázquez, de tener vínculos con la delincuencia, “debieron intervenir para evitar su fuga, en lugar de estarse aventando la pelotita con la administración de Aguirre Rivero”.

Por separado, Padierna recordó que desde principios de semana demandó –junto con otros senadores– que la Procuraduría General de la República (PGR) atraiga las investigaciones sobre los estudiantes desaparecidos en Iguala. Además, agregó, es necesario que se busque y capture al presidente municipal prófugo, para que sea juzgado por los asesinatos de los jóvenes.

En tanto, Pablo Gómez se pronunció ante el pleno del Consejo Nacional del sol azteca por que el gobernador Angel Aguirre Rivero rinda cuentas como gobierno responsable de los hechos criminales ocurridos en Guerrero.

Consideró que el hallazgo de fosas con al menos 19 cadáveres es similar a lo ocurrido en San Fernando, Tamaulipas, donde se masacró a inmigrantes centroamericanos, y, en algunos aspectos, peor.
Mencionó que es importante conocer qué se hizo en las horas en que se desató la violencia en Iguala y cuándo levantaron a los jóvenes, porque en ese tiempo, dijo, los gobiernos estatal y federal no hicieron lo que tenían que hacer.

A su vez, René Bejarano, dirigente de Izquierda Democrática Nacional, narró ante el pleno que el edil de Iguala, José Luis Abarca, asesinó a Arturo Hernández Cardona, en mayo de 2013.
Apuntó, con base en afirmaciones de testigos, que el munícipe le dijo a Hernández Cardona: “‘deja de estar chingando con los fertilizantes’, y ahí lo mato”.

No tiene por qué pedir licencia; ¿se le pedirá al Presidente que haga lo mismo por la inseguridad?
Alma E. Muñoz y Georgina Saldierna

El hasta anoche presidente del PRD, Jesús Zambrano, defendió al gobernador de Guerrero, Angel Aguirre, y consideró que no tiene por qué pedir licencia para separarse del cargo, pues hacerlo sería tanto como declararse presunto culpable, cuando nada tiene que ver con las acciones represivas contra los estudiantes de Ayotzinapa, y mucho menos con el crimen organizado.

Luego del anuncio de que se hallaron varias fosas en Iguala con 19 cuerpos, se preguntó por qué el mandatario estatal habría de solicitar licencia si él no ordenó a la policía ministerial o a la estatal que actuará en contra de los jóvenes estudiantes.

Entrevistado durante un receso del Consejo Nacional perredista, resaltó que Aguirre es responsable político de las cosas que ocurren en Guerrero, como lo son todos los gobernadores de sus estados y el presidente de la República de lo que pasa en el país.

¿Le pedimos a Enrique Peña Nieto que pida licencia de su cargo por la crisis de seguridad que padece el Estado mexicano en su conjunto? ¿Le pedimos que se retire del cargo? Bueno, entonces vayamos hasta las últimas consecuencias, dijo.

Zambrano destacó que por la mañana se reunieron los gobernadores con la dirección del partido, encuentro en el que se habló sobre el tema de Iguala y se expresó solidaridad al mandatario de Guerrero, pero también se le exigió que se lleven a cabo las investigaciones del caso y que la administración federal intervenga junto a las autoridades locales en el esclarecimiento de los hechos.

Se contribuiría a un agravio contra el partido

El hasta anoche dirigente del PRD llamó la atención sobre el hecho de que Peña Nieto está actuando como nunca hizo con los gobernadores de Tamaulipas, Michoacán, Jalisco o el estado de México, a pesar de los graves problemas de seguridad que ahí se han dado.

Con ello, dijo, se quiere enrarecer el clima político, a pesar de que su correligionario de inmediato lanzó un operativo especial para buscar a los estudiantes desaparecidos y exigió que el alcalde de Iguala se separara del cargo.

Es claro que Aguirre no tiene responsabilidad alguna y, por lo tanto, no nos parece que deba salir, como afirman voces priístas interesadas en hacer rodar la cabeza del Ejecutivo estatal, agregó.

En el mismo sentido, Jesús Ortega, dirigente de Nueva Izquierda, aseguró que sería imprudente y se estaría contribuyendo a que se cometiera un agravio contra el estado y contra el PRD si no se toma en cuenta que detrás hay un contenido político con carácter electoral.