13 may 2015

México vive un tsunami de crímenes de lesa humanidad: Edgardo Buscaglia


La corrupción política, motor de la delincuencia organizada, dice el investigador

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La periodista Carmen Aristegui y el investigador Edgardo Buscaglia participaron en el foro Derechos humanos y antimafia social en América Latina, organizado por la red ALAS

La corrupción política en México es el corazón de la delincuencia organizada, advirtió Edgardo Buscaglia, investigador de la Universidad Columbia de Nueva York. Afirmó que el país se ha convertido en exportador de inestabilidad, y agregó que el enemigo de la nación está en el gobierno.
Luego de participar en el foro Derechos humanos y antimafia social en Amercia Latina, que organizó la Red América Latina Alternativa Social (ALAS), señaló que México vive un tsunami de crímenes de lesa humanidad, e insistió en que el motor de la delincuencia organizada en el país son los políticos.
México tiene una delincuencia de Estado. Si la corrupción política sigue su curso y abre las empresas a estos grupos criminales para que sigan expandiendo sus operaciones y sigan contrabandeando armas desde Asia, Centroamérica y desde Estados Unidos de la manera en que lo hacen, el conflicto armado mexicano va a llegar a proporciones mucho más graves que lo que tiene ahora.
En su intervención, la periodista Carmen Aristegui manifestó que los medios de comunicación deben compartir con la sociedad organizada el compromiso de exhibir la corrupción.
“Los medios de comunicación tenemos trabas, dificultades. Hay fenómenos de autocensura muy arraigados en países como México, y fenómenos de censura también arraigados y presentes en nuestro país. Es algo que no nos sorprende en el resto de la región, y tenemos que plantearnos como un asunto que debe combatirse y denunciarse también.
“La sociedad y las organizaciones deben tener plena conciencia de lo que significa que medios de comunicación no tengan la posibildiad real de exponer, explicar, alentar el debate de contribuir en la discusión pública de los grandes temas de la nación, empezando desde luego por el tema de la corrución.
Si los medios de comunicación se encuentran ahorcados o limitados o francamente impedidos de informar, denunciar y hablar de temas de corupción, hacen evidentemente mucho más difícil la tarea de las organizaciones que están batallando por articular esfuerzos muy específicos para combatir al crimen organizado o para ayudar en las tareas preventivas de control social y, sobre todo, de atención a las víctimas, indicó.
Ante la escalada de violencia en Jalisco en días pasados, Buscaglia aseguró que el problema mexicano no es de armas ni de falta de helicópteros o de personal militar; es de corrupción política y empresarial, que ha permitido la expansión de redes criminales en toda la República y más allá de sus fronteras.
“México todavía no ha tocado fondo; eso es algo que ustedes tienen que entender. El Ejército Mexicano no necesita más armas ni más soldados, ya que tiene los suficientes. El cáncer de México como sociedad y Estado está dentro del mismo Estado. El enemigo está dentro de la misma casa y eso es lo que se tiene que entender.
A mí no me llama la atención el arsenal en las manos de las redes criminales, como la de Jalisco. Hace años que vienen atacando convoyes militares en México; sin embargo, “haber derribado un helicóptero de las fuerzas armadas se transforma en un símbolo de debilidad del Estado y es un shock sicológico para cualquier institución”.
Para Buscaglia otro de los problemas de la creciente violencia en el país se debe a que el gobierno federal no quiere tomar medidas de confiscación patrimonial ni intervenir a las empresas mediante las cuales los grupos criminales usan sus sistemas de transporte y la infraestructura. No quiere atacar esos dos ángulos porque ello significa atacar a sus mismos partidos.
Foto Pablo Ramos
César Arellano García
Periódico La Jornada
Martes 12 de mayo de 2015, p. 9

Jusidman: El actual gobierno no escucha



César Arellano
 
Periódico La Jornada
Martes 12 de mayo de 2015, p. 13
La sociedad civil en México está crecientemente debilitada, ya que al gobierno actual no le interesa una asociación civil libre, que defienda los derechos de la gente. Le interesan, como históricamente le han interesado al partido en el poder, organizaciones que sean subordinadas, clientelares, y si no, las destruye o desaparece, lamentó Clara Jusidman, presidenta honoraria de la Iniciativa Ciudadana y Desarrollo Social (Incide Social). En el caso de Incide Social, señaló, hacemos investigación para hacer incidencia en política pública; sin embargo, en este momento encontramos que no hay con quién hablar, no hay con quién hacer incidencia en política pública que era parte de la pelea por la democracia. La participación e interlocución con el gobierno están canceladas, no hay interlocución y además carecemos de recursos.

Minimiza la Corte sentencia de la Coridh por el caso de dos indígenas violadas por soldados


Sólo se aplica al Poder Judicial con fines meramente informativos, determina

Cuatro ministros votaron en contra; ‘‘las respuestas a feminicidio o tortura sexual son insuficientes’’

El pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó, en votación dividida, que la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Coridh) que condenó al Estado mexicano por violentar los derechos de las indígenas Valentina Rosendo Cantú e Inés Fernández Ortega, quienes fueron violadas por militares en el año 2002, sólo se aplica al Poder Judicial de la Federación con fines meramente informativos y para la elaboración de un recuento de tesis y protocolos para casos de violación, tortura y en los que las víctimas sean mujeres indígenas.
Cuatro de 11 ministros votaron en contra, al considerar que las respuestas del Estado mexicano a los delitos de feminicidio o de violación como ‘‘tortura sexual’’ son insuficientes y que las decisiones de los jueces federales sobre estos temas no han sido confrontadas con los parámetros establecidos por la Coridh.
De éstos, sólo el ministro José Ramón Cossío rechazó el proyecto en lo general, aunque coincidió con Olga Sánchez Cordero, Juan N. Silva Meza y Arturo Zaldívar en oponerse a lo fijado en el dictamen en el sentido de supeditar el cumplimiento de la sentencia condenatoria de la Coridh a su conformidad con la Constitución Mexicana y en cuestionar que el pleno se negara a analizar la constitucionalidad del recién reformado artículo 57, fracción II, del Código de Justicia Militar, el cual estableció que delitos cometidos por militares en agravio de civiles deben ser resueltos por el fuero civil (común o federal).
Cossío criticó que la resolución se limita a dar cuenta de todas las tesis y protocolos de actuación sobre mujeres indígenas y para casos de violación emitidas por la SCJN, ‘‘sin hacer una confronta con la sentencia de la Coridh’’. Además, aseveró, los protocolos de actuación y las tesis de la Corte ‘‘no tienen ningún carácter vinculante para nadie”.Criticó que el pleno no aprobara –como sí lo hizo cuando revisó la sentencia sobre el caso Rosendo Radilla– atraer procesos judiciales en curso, en que militares están acusados de violar derechos de mujeres civiles, ‘‘para saber qué es lo que efectivamente se está haciendo en esta delicada materia’’.
Al término de la sesión, el ministro presidente Luis María Aguilar justificó el sentido de la votación y de manera inusual afirmó: ‘‘Sostener que existe una división en dos grupos de ministros, además de que en mi opinión es absolutamente falso, no es más que intentar hacer un infantil ejercicio maniqueo, quizá de utilidad mediática, pero alejado totalmente de la verdad’’.
Insistió en que todos los ministros buscan proteger los derechos humanos, como lo demuestra la resolución adoptada este lunes.
Falta capacitación
La mayoría aprobó que el Poder Judicial Federal, al cumplir con la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, se aboque a capacitar y actualizar de modo permanente a sus miembros sobre el sistema en general y de la jurisprudencia de la Coridh, y para que los juicios se lleven a cabo desde una perspectiva de género y etnicidad.
Lo anterior, dijeron, ‘‘con énfasis en casos de violencia sexual contra mujeres, privilegiando el valor preponderante que debe asignarse a la versión de la propia víctima, cuando se articula con otros medios de prueba o haga razón a través del enlace lógico y armonizado de los hechos’’, así como instrumentar programas para la adecuada defensa y asesoría jurídica a mujeres víctimas de violencia sexual, particularmente cuando provengan de grupos vulnerables.


Jesús Aranda
Periódico La Jornada
Martes 12 de mayo de 2015, p. 5


Sedena no ha informado sobre mandos castrenses que estuvieron en Iguala


Fueron ‘‘omisos’’ ante la agresión a normalistas: familiares

A más de siete meses y medio de la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) no ha informado sobre el destino de los mandos militares que estuvieron en Iguala la noche del 26 de septiembre, quienes son acusados por los padres de las víctimas de haber sido ‘‘omisos’’ y no actuar en defensa de los estudiantes cuando eran agredidos por policías municipales.
El lunes, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), al rendir su tercer informe sobre el caso Ayotzinapa, señaló que sigue a la espera de entrevistarse directamente con los soldados del 27 batallón de infantería, y que mientras esto no suceda, no puede especular sobre el destino de los normalistas.
Responsable jerárquico
El principal responsable jerárquico de los militares en ese momento, el general Alejandro Saavedra Hernández –quien era comandante de la 35 zona militar, la cual tiene bajo su mando al 27 batallón de infantería con sede en Iguala–, fue ascendido a divisionario en noviembre pasado y días después fue nombrado comandante de la novena región militar con sede en Acapulco.
Sobre el comandante del 27 batallón de infantería, coronel José Rodríguez Pérez, la Sedena mantiene en reserva si actuó internamente en contra de ese mando, pese a que el general secretario, Salvador Cienfuegos Zepeda, reconoció que al momento de la agresión a los estudiantes el coronel estaba en una fiesta con el presidente municipal José Luis Abarca y su esposa.
Por otra parte, la Secretaría de la Defensa tampoco cumplió con el compromiso asumido por el gobierno mexicano de permitir a los padres de los 43 estudiantes desaparecidos en Iguala el ingreso a los cuarteles militares –al menos al de Iguala–, a pesar de que en enero había anunciado que accedería a esta petición
En reunión con diputados el 30 de octubre pasado, el general Cienfuegos reveló que si bien el 27 batallón de infantería cuenta con 564 elementos, cinco jefes y 43 oficiales, el día en que desaparecieron los normalistas sólo había 21 elementos operativos, porque era fin de semana y la mayoría estaban francos.
Dijo que no tenía conocimiento de las versiones de los padres y madres sobre que los soldados ‘‘amedrantaron y golpearon’’ a los jóvenes que habían acudido a un hospital privado para llevar a uno de sus compañeros heridos y que pidieron infructuosamente ayuda a los militares.
La dependencia también ha guardado silencio sobre una manta que apareció colgada el 31 de octubre pasado en una preparatoria de la Universidad Autónoma de Guerrero (cercana al cuartel de la 35 zona militar en Chilpancingo), dirigida al presidente Enrique Peña Nieto –firmada por el grupo delictivo Guerreros unidos–, donde se acusa al teniente Vicente Barbosa y al capitán Miguel Crespo, ‘‘del 27 batallón de infantería’’, de haber participado en la desaparición de los estudiantes.

Jesús Aranda
 Periódico La Jornada
Miércoles 13 de mayo de 2015, p. 3

Insisten expertos de la CIDH en acceder al 27 batallón de infantería


Consideran que esa diligencia es ‘‘clave’’ para esclarecer el caso Ayotzinapa

Desean entrevistar ‘‘directamente’’ a los elementos que estuvieron presentes en los distintos escenarios del ataque a los normalistas

En su tercer reporte advierten sobre tortura denunciada por presuntos responsables

El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos insistió ayer en la necesidad de que el gobierno mexicano le permita el acceso al 27 batallón de infantería del Ejército, con sede en Iguala, para entrevistar ‘‘directamente, y no por intermediación de la Procuraduría General de la República (PGR)’’ a todos los elementos que estuvieron presentes en los distintos escenarios del ataque a los estudiantes.
Consideran que esta diligencia es ‘‘clave’’ en el proceso de esclarecimiento, ‘‘porque ellos estuvieron en varios escenarios’’ de los hechos la noche del pasado 26 de septiembre.
Al rendir el tercer reporte de avances de la misión, desde que iniciaron su trabajo de coadyuvancia en la búsqueda de los 43 normalistas desaparecidos y la investigación judicial de los hechos –que desembocaron además en el asesinato de tres estudiantes y heridas de gravedad a dos más, que permanecen hospitalizados desde hace siete meses–, integrantes del GIEI advirtieron ayer sobre el grave riesgo de impunidad que podrían entrañar las referencias recabadas por la delegación sobre situaciones de tortura, malos tratos o violaciones al debido proceso, denunciadas por varios de los presuntos responsables detenidos en el Cefereso 4 de Tepic, Nayarit, mayoritariamente policías ministeriales e integrantes del grupo criminal Guerreros unidos, señalados por la PGR.
En nombre de los cinco expertos del grupo, dos de ellos, Carlos Beristain y la ex fiscal guatemalteca Claudia Paz y Paz, explicaron ayer en conferencia de prensa las recomendaciones que han presentado al gobierno mexicano y que están pendientes de cumplimiento.
Entre las recomendaciones destaca la urgencia de reactivar la búsqueda de los 43 normalistas desaparecidos, en colaboración con sus padres y bajo un nuevo protocolo de búsqueda conforme a estándares internacionales. Subrayaron también la necesidad de unificar en un solo juzgado y en un solo expediente las 13 causas relacionadas y dispersas en seis juzgados distintos, en cinco ciudades diferentes, donde son procesados un centenar de detenidos en tres penales de máxima seguridad: Altiplano estado de México), Tepic (Nayarit) y Puente Grande (Jalisco).
Anunciaron que a partir del 20 de mayo, cuando el grupo regrese a México, acudirán al penal de Tepic a entrevistarse con la esposa del ex alcalde de Iguala José Luis Abarca, María de los Ángeles Pineda. Para la reunión con el mismo Abarca –recluido en Tamaulipas– no hay fecha aún, aunque se prevé que sea una de las últimas diligencias que realice el GIEI.
Admitieron que aunque desconocen todavía cuál es el nivel de involucramiento del ex gobernador de Guerrero Ángel Aguirre, ‘‘obviamente es parte de lo que se deberá investigar’’.
‘‘Nos torturaron’’
Beristain y Paz confirmaron que, entre los 16 procesados con los que el GIEI se entrevistó en Tepic recientemente, ‘‘un número lamentablemente alto’’ refirieron haber sufrido tortura. En uno de los casos, el defensor de oficio incluso pidió la aplicación del protocolo de Estambul. Otros 10 presentaron recursos de queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
Se preguntó a los expertos si, de confirmarse la tortura, esta circunstancia puede tirar el caso contra los implicados. Respondieron que una vez tomada nota de las denuncias, procederán a contrastarlas con lo que está en el expediente y los reportes médicos para determinar la veracidad. ‘‘El análisis exhaustivo de esas denuncias es fundamental’’ ya que, de confirmarse, tendría ‘‘consecuencias legales y un impacto muy negativo’’.
Beristain agregó: ‘‘Ha sucedido en casos que ustedes en México conocen muy bien’’. Añadió que ‘‘serán los jueces quienes valorarán si esas denuncias tienen confiabilidad y qué es lo que hay que hacer’’.
Los expertos indicaron que en esta tercera etapa se logró analizar el desarrollo de los hechos de la noche del pasado 26 de septiembre en Iguala, en más de 10 escenarios y momentos, con lo que tienen ya ‘‘mayor conocimiento de los lugares donde se dieron los hechos relevantes, los ataques a los seis autobuses y otros vehículos’’.
Como en la presentación del segundo reporte, el GIEI insistió en que los delitos del caso Ayotzinapa se deben investigar por desaparición forzada, no por secuestro, como figura actualmente en las averiguaciones previas. Pero además, deben incluirse otros ilícitos graves como tortura, en particular en el caso del estudiante Julio César Mondragón, el joven de la Normal Rural de Ayotzinapa desollado por sus atacantes. También citaron los delitos de tentativa de homicidio, en el caso de Aldo Gutiérrez y Édgar Vargas, los dos que aún permanecen hospitalizados graves, después de siete meses.
Añadieron que hay otras irregularidades como encubrimiento, obstrucción a la justicia y abuso de autoridad, uso no adecuado de la fuerza, lesiones y amenazas que sufrieron los normalistas sobrevivientes. ‘‘Estos delitos también deben ser adecuadamente investigados’’.
Finalmente, en el tema relacionado con la atención a las víctimas, los expertos de la CIDH mencionaron que en el caso del joven que quedó en estado de coma, Aldo Gutiérrez, la Secretaría de Gobernación se comprometió con sus padres a obtener ‘‘una rápida segunda opinión’’ médica sobre sus posibilidades de recuperación. Esto último sigue pendiente.
En cuanto a la reactivación de las expediciones de búsqueda, informaron que el pasado 5 de mayo se realizó, por la mediación del GIEI, una reunión entre el comisionado general de la Policía Federal, Enrique Galindo, y un numeroso grupo de familiares de los 43 desaparecidos, en la que se acordó reiniciar esas tareas e incorporar a los padres en ellas.
Este contacto ocurrió meses después de la ruptura de comunicación entre las familias y el gobierno federal. La búsqueda continuará ‘‘hasta que se tenga certeza del destino de los normalistas desaparecidos’’.
Unificación del expediente
Una de las recomendaciones centrales de los expertos al gobierno mexicano fue la integración de las más de 13 causas penales dispersas en seis juzgados de distintas ciudades (Matamoros, Iguala, Cuernavaca, Toluca y el estado de Jalisco) y el internamiento de los presuntos responsables detenidos hasta ahora en tres penales de alta seguridad (Tepic, Puente Grande y el Altiplano).
Apuntan que, de no unificarse la investigación sobre lo anterior, podría perderse ‘‘la visión integral de los hechos’’ y se corre el riesgo de ‘‘pérdida de evidencia para los acontecimientos conexos”.
Insistieron: ‘‘Se requiere de una acumulación procesal para investigar y juzgar de manera integral los hechos de Ayotzinapa. El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes considera esta medida fundamental para evitar la fragmentación y resalta la importancia de tener en cuenta el patrón de actuación, el contexto y la conexidad de los delitos cometidos, lo que considera clave para determinar la responsabilidad y modus operandi’’.


Blanche Petrich
 Periódico La Jornada
Martes 12 de mayo de 2015, p. 3


La PGR reservó 12 años datos sobre cada implicado en desaparición de normalistas


Rechazó informar dónde fueron detenidos y cuál es su situación jurídica

La información está inmersa en una averiguación previa y no es posible hacerla pública, señala

A pesar de que mediante comunicados y conferencias de prensa la Procuraduría General de la República (PGR) ha dado a conocer avances de las investigaciones del llamado caso Iguala, la dependencia reservó por 12 años la información acerca del lugar donde fue detenido cada uno de los presuntos involucrados en la desaparición de los 43 alumnos de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, Guerrero, su situación legal y el reclusorio donde están encarcelados.

En respuesta a una solicitud de información pública, la PGR se negó a proporcionar el número de personas detenidas relacionadas con los ataques, detención y desaparición de los estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, ocurridos los días 26 y 27 de septiembre de 2014 en los municipios de Iguala y Cocula.

Lo anterior, a pesar de que, de acuerdo con la PGR, han sido aprehendidas 105 personas, entre ellas más de 60 policías municipales; el ex alcalde de Iguala José Luis Abarca y su esposa, María de los Ángeles Pineda Villa, así como integrantes del cártel Guerreros Unidos, y que éstos están presos en los penales de máxima seguridad de Almoloya de Juárez, en el estado de México; en el de Matamoros, Tamaulipas, y en el de Tepic, Nayarit.
Se niega a informar sobre los vínculos entre los aprehendidos

Por conducto de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido), la institución ministerial rechazó dar a conocer los vínculos que –de acuerdo con la indagatoria– existen entre cada uno de los detenidos.

En su respuesta, la PGR señaló que la Seido comunicó que los datos solicitados se encuentran inmersos en una averiguación previa y, por tanto, tienen el carácter de reservados, conforme a lo dispuesto por la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, motivo por el cual no es posible hacerla del conocimiento (público), ni revelarla a un particular bajo ninguna circunstancia, por lo que la información podrá permanecer con tal carácter hasta por un periodo de 12 años, de conformidad con lo establecido en el artículo 15 de la citada legislación y el artículo 30 de su reglamento.

Agregó que se considerará reservada aquella información relacionada con las actividades que el Ministerio Público lleva a cabo durante la etapa de la averiguación previa, es decir, en el lapso en que se realizan todas las actuaciones y diligencias necesarias para conocer la verdad histórica de un hecho posiblemente constitutivo de delito, a efecto de ejercer, o no, la acción penal.

La Subprocuraduría Jurídica y de Asuntos Internacionales, por conducto de la Dirección General de Asuntos Jurídicos, respondió al solicitante de la información, mediante el oficio SJAI/DGAJ/01513/2015, que las actuaciones de los agentes del Ministerio Público de la Federación no tienen la calidad de registros públicos ni pueden ser consi-derados como fuente de acceso al público.

En días recientes fue detenido el ex subdirector operativo de la policía municipal de Iguala Francisco Salgado Valladares, uno de los involucrados en el caso, y la información fue difundida oficialmente mediante comunicados de prensa.


Gustavo Castillo García
 Periódico La Jornada
Miércoles 13 de mayo de 2015, p. 6

Existen flancos débiles en la indagatoria, dicen ONG


Falta profundidad a la investigación sobre móviles de la agresión a los jóvenes
Foto

Madres y otros familiares de los 43 jóvenes desaparecidos, en uno de los actos realizados en el DF en demanda de justiciaFoto María Luisa Severiano /

El tercer informe de los expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para el caso Ayotzinapa permite concluir que las investigaciones gubernamentales sobre la desaparición de los 43 normalistas tienen flancos y aspectos sumamente débiles, dijo ayer el dirigente del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, Mario Patrón.

Señaló que al recomendar al Estado mexicano seguir buscando a los jóvenes, la CIDH está diciendo que no encuentra elementos suficientes para afirmar que el paradero último de los estudiantes fue el basurero de Cocula, como informó la Procuraduría General de la República (PGR).

Mientras, en el segundo día del foro Derechos humanos y antimafia social en América Latina, que organizó la Red América Latina Alternativa Social (ALAS), integrantes de la Coordinadora de Egresados en Defensa de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, advirtieron que Ayotzinapa es la punta del iceberg y lastre de lo que pasa en México en los años recientes.

Ernesto Navarrete y Moisés González afirmaron que el ataque en contra de los 43 estudiantes fue un claro mensaje de las autoridades mexicanas: ‘‘desaparecer las normales del país, en especial la de Ayotzinapa’’, ya que no es la primera vez que los alumnos son reprimidos o asesinados.

Por separado, Mario Patrón destacó que el informe no ve factible que la desaparición de los estudiantes se haya dado en respuesta al presunto boicot que efectuarían al informe de la esposa de Jose Luis Abarca, pues los alumnos de la normal llegaron a Iguala cuando dicho acto ya había terminado.

Esto significa que la investigación sobre la desaparición de los jóvenes aún está en ciernes. Tan es así, que las motivaciones y los móviles que explican los hechos no están indagados ni establecidos, apuntó.

Sobre la demanda reiterada de los expertos de la CIDH para que puedan interrogar a militares de Iguala sobre el caso, dijo que si no se les da aceso, el Estado mexicano estaría enviando un mensaje de ocultamiento de información.

Al referirse a la presunta tortura a detenidos por el caso, el activista comentó que sería ‘‘gravísimo’’ que ello hubiera ocurrido, pues se pondría en entredicho la hipótesis de la PGR, misma que se basa en confesiones autoinculpatorias.

Por lo demás, dijo esperar que los informes de la CIDH aporten elementos que ‘‘nos acerquen a la verdad y la justicia’’.


Archivo
Georgina Saldierna y César Arellano
Periódico La Jornada
Miércoles 13 de mayo de 2015, p. 4


"Alarman" al Pentágono los hallazgos de fosas en Guerrero


Preocupa al organismo militar de EU la posible 
‘‘complicidad del gobierno’’

‘‘Preguntas alarmantes’’ 
de Northcom sobre matanzas y desapariciones en México

Menciona los casos Tlatlaya y Ayotzinapa;
 suspendida, la asistencia al Batallón 102 del Ejército

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El Comando Norte de Estados Unidos (Northcom) consideró que existen ‘‘interrogantes alarmantes’’ sobre el ‘‘nivel de complicidad gubernamental’’ en torno al descubrimiento de fosas comunes encontradas en el curso de las investigaciones por la desaparición de los 43 normalistas en Guerrero el año pasado, según documentos oficiales desclasificados y divulgados hoy por el centro de investigaciones independiente National Security Archive.
A la vez, otros documentos oficiales de Northcom desclasificados hoy confirman que el Departamento de Estado –sin aviso público– suspendió la asistencia estadunidense al Batallón 102 del Ejército, después de los hechos en Tlatlaya, en el estado de México.
Un ‘‘grupo de trabajo sobre derechos humanos’’ de Northcom circuló un informe entre altos oficiales el 15 de octubre de 2014, señalando que las fosas comunes no relacionadas con los 43 normalistas, pero descubiertas durante las investigaciones de ese caso, ‘‘provocan interrogantes alarmantes sobre el carácter amplio de la violencia de cárteles en la región y el nivel de la complicidad gubernamental’’. Agregó que ninguno de los 28 cadáveres encontrados hasta esa fecha en las fosas pertenecía a los estudiantes desaparecidos.
El informe revela que los militares estadunidenses estaban preocupados por el caso de la desaparición de los 43 normalistas, sobre todo por el involucramiento de las autoridades policiacas. El documento resume el curso de las investigaciones en México hasta mediados de octubre, reportando que el paradero de los 43 estudiantes normalistas aún no se sabía, pero que se habían encontrado nueve fosas comunes más.
El grupo de trabajo del Comando Norte –con sede en Colorado y encargado de programas del Departamento de Defensa en México, Canadá y Estados Unidos– también abordó la matanza de 22 personas en la comunidad mexiquense de Tlatlaya, en junio del año pasado, por integrantes del Batallón 102 del Ejército.
Después del arresto de un oficial y siete soldados, el comando señaló que había ‘‘mayor aceptación de que los militares’’ estaban involucrados. Más aún, expresó preocupación de que esto podría obstaculizar el otorgamiento de asistencia militar estadunidense en esa región. ‘‘Si (el comandante de la zona militar) es implicado en una grave violación de derechos humanos, la zona militar entera y 10 mil integrantes serán inelegibles para la asistencia de cooperación en seguridad estadunidense’’, advirtió.
Otro documento de Northcom sobre Tlatlaya, fechado el 14 de enero de 2015, indica que el Batallón 102 ‘‘ahora es inelegible para recibir asistencia de Estados Unidos’’.
El National Security Archive comenta que el nivel sin precedente de cooperación e involucramiento de Estados Unidos con las fuerzas militares mexicanas en años recientes, se ha profundizado a la vez que se ha documentado un incremento en abusos de derechos humanos.
‘‘No hay respuestas fáciles a las interrogantes alarmantes provocadas por el número espantoso de fosas comunes que ahora se están descubriendo en México.
‘‘Lo que parece claro es que una estrategia estadunidense que ha invertido miles de millones de dólares en la guerra contra las drogas en ese país en la última década… ha logrado poco en limitar los niveles epidémicos de violencia o la capacidad de los grupos criminales de comprometer funcionarios gubernamentales en todos los niveles’’, concluye el organismo.
Los documentos oficiales recién revelados, junto con muchos otros relacionados a estos casos pero anteriormente divulgados, se pueden consultar.


Imagen de la matanza en el municipio mexiquense de TlatlayaFoto Agencia MVT /Archivo
David Brooks
Corresponsal
Periódico La Jornada
Miércoles 13 de mayo de 2015, p. 5
Nueva York.

21 abr 2015

La masacre en Apatzingán apunta a un crimen de lesa humanidad: Laura Castellanos en CNN

CNN

El Estado ha buscado criminalizar a las víctimas, pero lo importante es cómo actúan agentes del Estado contra civiles y eso se tiene que investigar, estamos hablando de Tlatlaya, Ayotzinapa y este caso, en el que han actuado fuerzas federales, dijo la periodista.

(Foto: Karina Maciel)

En Apatzingán, Michoacán, el 6 de enero lo que sucedió fueron dos masacres cometidas por Policías Federales, una a las dos y media de la mañana y una a las 7:45 de la mañana. La versión oficial fue que hubo un desalojo y un supuesto fuego amigo entre un grupo determinado; la versión de las víctimas es que hubo ejecuciones extrajudiciales contra civiles desarmados, explicó la periodista Laura Castellanos, autora del reportaje “Fueron los Federales”.
En entrevista para Aristegui CNN, explicó que  “en el Palacio Municipal de Apatzingán, había un plantón por un grupo de fuerzas rurales, es decir, autodefensas legalizadas que habían sido registradas, que trabajaban para el gobierno y que la mayoría formaban parte de un grupo que se llamó G250”.
“Lo que hicieron fue buscar a ‘LaTuta’ en la sierra durante ocho meses. Este grupo fue creado por el ex comisionado para la Seguridad en Michoacán, Alfredo Castillo, y fue disuelto por el mismo Castillo el 15 de diciembre, entonces ellos pusieron ese plantón, para exigir que se desarticulara el cártel y que se detuviera la oleada de incursiones de los ‘templarios’”, precisó.
Recordó que “ellos tenían tomado el Palacio, no pedían que  se les reintegrara, pedían que se frenara el espiral de incursiones por parte de los ‘templarios’, (pues) argumentaban que ahora la gente iba estar totalmente vulnerable”.
“Y decían que durante el trabajo que estuvieron haciendo en la Sierra, las fuerzas militares estuvieron impidiendo su avance en las comunidades que se decía que se movía ‘La Tuta’”, añadió.
Distintos testimonios se preguntaban: “¿cómo era posible que el mismo gobierno estaba impidiendo la búsqueda y captura de ‘La Tuta’?”
Para realizar su investigación, “realicé alrededor de 44 entrevistas y estas se hicieron con una diversidades de actores, en distintos lugares, momentos, con gente que no se conocía entre sí”, dijo Laura.
“Entrevisté a familiares, a testigos circunstanciales, entrevisté a personal del hospital y del Servicio Médico Forense (Semefo), y todas estas entrevistas a lo que apuntan, es efectivamente a que Policías Federales cometieron ejecuciones extrajudiciales contra civiles desarmados, también tuve documentos que prueban”.
Y hay “seis actas de defunción, pero tres prueban que los cadáveres de tres personas fueron llevados a tres lugares distintos, tres ciudades distintas de Apatzingán, no hubo ningún cadáver ese día en le Semefo local. Se los llevaron a lugares de dos a tres horas de distancia”.
Detalló que “un acta prueba que uno se llevó a Zamora, otro a Lázaro Cárdenas y otro a Morelia, como si de esta manera se evitara que en un sólo lugar se concentrara todo el número de cadáveres para que no se supiera el saldo real y el daño que provocaron descargas con balas expansivas, detonadas a cortas distancias, según lo observó personal del Hospital Ponce” .
Respecto a los muertos, señaló que tenían “boquetes muy grandes y algo importante es que los médicos, enfermeras, personas del hospital que realizan distintas funciones, lo que observaron es que las heridas presentaban lo que llamas tatuaje, es decir, una quemadura en la piel, y eso sólo sucede cuando el disparo se hace una distancia entre 10 y 20 centímetros”.
“Pienso que en este caso, estas dos masacres en Apatzingán, a diferencia de otros actos de represión por parte del Estado, cuenta con un número excepcional de video y de gráficas de cómo procedieron los Policías Federales, y da mayor respaldo al testimonio de los entrevistados”, abundó.
“Las entrevistas se realizaron con 13 de los 44 liberados, en condiciones muy difíciles porque prácticamente la gente está a salto de mata, aunque el juez los exoneró de los delitos, ya han recibido amenazas y hostigamiento, y aseguran que son perseguidos. Las entrevistas que se hicieron a pie de carretera se tenían que detener, porque les avisaban con radio que iba un convoy de Federales, y se tenían que esconder”, reveló.
Además, “civiles que no tenían nada que ver, también fueron detenidos”, y “mujeres y niños fueron heridos”.
Incluso, “un grupo de mujeres llegaron a preguntar al hospital por niñas heridas que se habían llevado los Federales y que no sabían dónde estaban”.
Después de esta investigación, la periodista espera que “se investigue” porque “todo esto apunta a un crimen de lesa humanidad y ahí el Congreso estatal tiene obligación de investigar los hechos y que la cadena de responsabilidades sea bien investigada y que se detenga a los responsables”.
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5 abr 2015

La tortura sí es generalizada en México, ratifican especialistas


Validan informe de Juan Méndez, relator de Naciones Unidas contra este delito

No son los casos denunciados, sino el patrón de detenciones, violencia e impunidad, sostienen

El gobierno mexicano sólo responde con posturas autoritarias y de rechazo a la crítica: activistas

Fernando Camacho Servín 
Periódico La Jornada
Domingo 5 de abril de 2015, p. 5

La tortura en México es una práctica generalizada, como afirmó Juan Méndez, relator especial de Naciones Unidas contra ese delito, no por la cantidad de casos denunciados, sino por el patrón de detenciones arbitrarias, violencia, ocultamiento e impunidad que sigue la gran mayoría de estas agresiones cometidas por servidores públicos de todos los niveles de gobierno.
Así lo indicaron activistas especializados en el tema, quienes lamentaron que ante el debate generado por el informe del relator, el gobierno mexicano sólo responda con posturas autoritarias de rechazo a la crítica, y pase por alto que la tortura no sólo se ejerce con golpes, sino con palabras, actitudes y amenazas que muchas veces no son identificadas como maltrato serio.
Raymundo Díaz, coordinador en el estado de Guerrero del Colectivo contra la Tortura y la Impunidad, manifestó su acuerdo con el informe de Juan Méndez, y señaló que el carácter generalizado de este crimen queda comprobado con el hecho de que todas las fuerzas de seguridad del Estado lo practican, incluidos el Ejército y la Marina.
De igual forma, en prácticamente todos los casos se registran pautas comunes de violencia desde los primeros momentos de la detención del acusado y hasta ponerlo a disposición de un juez, muchas veces con la finalidad de obtener declaraciones autoinculpatorias que son utilizadas para procesarlos judicialmente sin ninguna otra prueba.
Además de los golpes y las agresiones físicas directas, como electrocuciones y asfixia, hay toda una serie de acciones que pueden considerarse formas de tortura sicológica, pero no son reconocidas como tales por las autoridades ni por las propias víctimas, entre ellas los insultos, el apuntar con armas aun sin dispararlas, o la sola proximidad de helicópteros, camiones o tropas en actitud amenazante.
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Cuando se dice que la tortura es 'generalizada', quizá los diputados o el Presidente piensen que hay que ver a miles de personas sangrando, con el ojo reventado, con marcas de toletes o de cables eléctricos, pero la identificación de pautas repetitivas es suficiente para comprobar dicho carácter, insistió.
El relator de la ONU sobre tortura y tratos crueles, Juan Méndez, manifestó que en México recibió presiones para minimizar su informe sobre torturaFoto Notimex

Al ser puesto en evidencia, el gobierno mexicano ha preferido desacreditar al relator de Naciones Unidas y minimizar el problema, para seguir con su juego de imagen internacional, sin importar que casos como los de Tlatlaya y Ayotzinapa dejen clara la persistencia de violaciones graves de derechos humanos, señaló.
Javier Monroy, coordinador del Taller de Desarrollo Comunitario, coincidió en que la tortura sí es de carácter generalizado en el país, ya que la ejecutan cuerpos policiacos y militares de todos los niveles, y casi siempre de la misma manera.
La información indica que aunque el relator hizo un muestreo de algunos casos, son señales de que es una práctica en todos los niveles. Además, es una realidad que conocen los defensores de derechos humanos y la ciudadanía en general, que ya saben la forma de tortura tanto física como sicológica de las policías y los militares, manifestó.
Un ejemplo de cómo se ejerce esta última forma de maltrato es el de los padres de los normalistas de Ayotzinapa desaparecidos, pues la falta de acción de las autoridades los ha mantenido en un estado de angustia y terror que es ya una tortura sicológica, a veces más impactante que la física.
Ante los informes críticos de organizaciones internacionales, el gobierno mexicano ha reaccionado de manera lógica, porque no puede aceptar que así funciona el sistema de justicia en nuestro país, pero se me hace muy torpe ir contra el relator y minimizar hechos que son ampliamente conocidos. Están dando patadas de ahogado y no pueden esconder la realidad.
Lamentó que el Estado mexicano actúe con prepotencia y con la intención de enfrentar todo aquello que desnuda su actuación en cuanto a prácticas negativas contra los ciudadanos. Forma parte de la estrategia de mantener la impunidad y decir que el gobierno es la víctima de la delincuencia, agregó.

24 mar 2015

Cada 26 horas un periodista es agredido en México: Artículo 19


Distrito Federal, Quintana Roo y Veracruz son las entidades con más agresiones a periodistas.


Nayeli Roldán (@nayaroldan)

Demanda el Ifai datos de granja canadiense


De la Redacción
 
El Instituto Federal de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos (Ifai) ordenó a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) buscar y proporcionar todos los documentos, reportes o declaraciones relacionadas con la amonestación realizada a la granja Red Rock, que forma parte del Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales México-Canadá, que regula las relaciones laborales de connacionales que acuden a ese país.


Mediante una resolución, el Ifai revocó la respuesta que ofreció la dependencia a la solicitud de información bajo el argumento de que se trataba de datos confidenciales. Para los comisionados del Ifai, esto no constituye un dato de la persona física y tampoco es una información que eventualmente pudiera ser reveladora del patrimonio de la misma.

En la resolución que fue elaborada por la comisionada presidenta, Ximena Puente, se desestima la postura de la STPS de que esta información podría entorpecer el proceso de negociación internacional en trámite.

Asimismo, la dependencia no verificó que la información que le fue remitida sobre la granja tuviera carácter confidencial.

Con la resolución, la STPS deberá proporcionar una nueva versión pública de los siguientes documentos: informes de retorno de trabajadores agrícolas, reportes recibidos por los trabajadores sobre conflictos con empleadores y requisiciones del patrón, en los que deberá dejar a la vista el nombre de las granjas que contratan a connacionales.

En la respuesta al particular, la STPS proporcionó versiones públicas de los documentos referidos, pero eliminó el nombre de las granjas, por considerar que se trata de datos de carácter confidencial. Incluso, el Ifai hace referencia a que en el sitio oficial del Departamento de Empleo y Desarrollo Social de Canadá se difunde la relación de las granjas que han sido suspendidas o excluidas de citado programa por no haber cumplido con las condiciones establecidas en el Reglamento de Inmigración y Protección de Refugiados.

El Ifai detectó que la STPS incumplió con el procedimiento de búsqueda de información que se establece en la Ley Federal de Transparencia, ya que no turnó la solicitud a la Unidad de Asuntos Internacionales, que debió indagar sobre la información disponible.


Periódico La Jornada
Martes 24 de marzo de 2015, p. 8

Insiste Montemayor en descalificar la versión sobre ‘‘quema’’ de normalistas


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Presenta el investigador de la UNAM elementos termodinámicos

Jorge Montemayor, ayer en la Facultad de Medicina

El investigador del Instituto de Física de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Jorge Montemayor Aldrete volvió a presentar argumentos contra la principal hipótesis de la Procuraduría General de la República (PGR) que apunta a que los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos desde hace seis meses fueron incinerados por miembros del crimen organizado en el basurero de Cocula, Guerrero.

Durante la conferencia Evidencias científicas en el caso Ayotzinapa, realizada en la Facultad de Medicina, el científico aportó elementos apegados a la termodinámica para contravenir los argumentos del ex procurador Jesús Murillo Karam.

Consideró que la nueva titular de la PGR, Arely Gómez González, debe extender la investigación para indagar sobre la posible participación del Ejército en los hechos. Un elemento que ‘‘da una pista’’ de esa posibilidad es el caso del normalista que fue desollado y cuyas fotografías circularon en redes sociales.

‘‘Mis abuelos tenían un rancho y por eso sé que al quitarle la piel a un borrego, cabrito o pollo, éstos no sangran porque ya están muertos. Pero en el caso de este joven era lo contrario, pareciera que lo desollaron vivo, lo torturaron. Eso sólo lo puede hacer un profesional entrenado por ejemplo por kaibiles (tropas de élite guatemaltecas) o por soldados estadunideses. Y se sabe que desde 2001 elementos de las fuerzas armadas mexicanas van a ese tipo de cursos.’’

El especialista en ciencias materiales, termodinámica y otras disciplinas indicó que la versión de la PGR es que los normalistas fueron incinerados en una barranca profunda del basurero, con una extensión de entre 125 y 150 metros cuadrados, pero para poder apilar todos los cuerpos a una distancia adecuada en tres hileras se necesitaba un espacio de al menos 468 metros cuadrados.

Reiteró que para poder incinerar esa cantidad de cuerpos se hubiesen requerido 33 toneladas de leña o mil llantas, las cuales hubiesen dejado una huella de acero líquido debido a que la hoguera alcanzó mil 600 grados.
Foto Cristina Rodríguez
Emir Olivares Alonso
 Periódico La Jornada
Martes 24 de marzo de 2015, p. 5

En manos del PJF, petición de la CIDH sobre desaparición forzada


Será ese poder el que tome la decisión: Gómez Robledo

Ciro Pérez Silva
 
La decisión de aceptar como desaparición forzada y no sólo homicidio, secuestro y delincuencia organizada el caso de los alumnos de la Normal de Ayotzinapa, como pidió el grupo de expertos independientes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que da asesoría al Estado mexicano en el tema de los normalistas, depende del Poder Judicial, insistió este lunes el subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la cancillería, Juan Manuel Gómez Robledo.

‘‘La razón de esta recomendación tiene que ver con la importancia de proteger en toda su dimensión el bien jurídico y a juicio del grupo de expertos quedaría mejor protegido si se recurriera al tipo penal de la desaparición forzada’’, puntualizó el funcionario.

El pasado viernes, la jurista colombiana Ángela Buitrago, integrante del grupo de expertos, subrayó que ‘‘hablar de homicidio, secuestro o de otro tipo penal no involucra bienes jurídicos internacionales… vemos elementos que estructuran el delito de desaparición forzada […] Los otros delitos son especializados o comunes, pero no con las características y la importancia de protección a la vida, a la integridad y a la dignidad de la persona’’.

Gómez Robledo agregó por su parte que antes de salir de México –volverán después de Semana Santa– el grupo de la CIDH planteó ‘‘como parte de la confirmación de sus entrevistas con distintos actores que han tenido alguna participación en las investigaciones, poder entrevistarse con aquellos elementos militares que forman parte del 27 batallón de infantería, con sede en Iguala, que ya declararon ante el Ministerio Público, y eso es lo que vamos a transmitir a las autoridades correspondientes’’.

El subsecretario fue interrogado al término del lanzamiento del Decenio Internacional de las Personas Afrodescendientes, en el que se planteó la necesidad de ‘‘visibilizar’’ a este sector, uno de los más discriminados.

En el mismo acto, el titular del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), Eduardo Sojo, reconoció que este sector de la población (los afrodescendientes) no ha sido contemplado en ninguna de las encuestas realizadas, por lo que en esta ocasión integraron específicamente una pregunta para identificar a este grupo en el cuestionario intercensal que aplica actualmente el instituto. Este ejercicio para identificar y ubicar a la población afrodescendiente se realiza en 270 municipios a manera de censo y en tres más de forma muestral.

Todos somos afrodescendientes

A su vez, el antropólogo Diego Prieto Hernández llamó la atención sobre el hecho de que desde el siglo XX se determinó que, biológicamente, no hay razas entre los seres humanos, ‘‘pero a pesar de ello hay racismo’’. En todo caso, subrayó, ‘‘todos somos afrodescendientes en razón de que el origen del homo sapiens tuvo lugar en África’’.

Periódico La Jornada
Martes 24 de marzo de 2015, p. 5

Académica de Berkeley pide aclarar Ayotzinapa



Advierte sobre riesgos en las protestas

Emir Olivares Alonso

La filósofa feminista Judith Butler se manifestó por el derecho a la verdad y a la justicia en el caso Ayotzinapa. Al ofrecer una conferencia magistral en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), a invitación del Programa Universitario de Estudios de Género y la Facultad de Filosofía y Letras, la académica de la Universidad de Berkeley basó sus palabras en el caso de los estudiantes de esa normal rural.
Indicó que tanto en México como en el mundo protestar en las calles ‘‘puede ser fatal’’, pues incluso hay un riesgo contra la vida misma de quienes se manifiestan, debido a que en lugar de garantizar los derechos a la protesta y la seguridad en estos actos, la policía ‘‘los arresta, mata o desaparece’’.

En la Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario, la estadunidense planteó una interrogante: ‘‘¿Cómo puede haber justicia cuando los que están en el poder son injustos?’’ El caso Ayotzinapa, dijo, es simbólico, pues los normalistas, en su legítimo derecho a la reunión, intentaban juntar dinero para sumarse a la movilización por un aniversario más de la masacre estudiantil del 2 de octubre de 1968, para reclamar justicia y verdad por esos hechos. Sin embargo, hoy en el mundo se exige lo mismo en su caso.

‘‘La lucha no ha terminado y se debe continuar exigiendo el acceso a la verdad y a la justicia, llevar a los responsables (de este crimen) ante los tribunales’’, dijo al expresar su solidaridad con quienes en el país y el mundo se han movilizado para alcanzar esos objetivos.

En la que fue su primera visita a México para impartir una conferencia magistral, Butler, autora de obras como El género en disputa, El feminismo y la subversión de la identidad, Cuerpos que importan y El grito de Antígona, expuso tres conceptos de su obra: performatividad de género, precariedad y vulnerabilidad.

La feminista subrayó que los derechos a la vida, a reunirse y a protestar deben ser salvaguardados por cualquier gobierno responsable. Pero por el contrario, no sólo en el caso de Ayotzinapa, sino en diversos sitios del orbe, hay fuerzas policiales militarizadas que atacan a quienes protestan para exigir sus derechos.

Periódico La Jornada
Martes 24 de marzo de 2015, p. 5