17/08/2007

AMNESIA DE JUSTICIA.....

El lunes 3 de mayo de 1993 cerca de un canal de riego, fue hallado el cadáver de una mujer. Su cuerpo estaba boca abajo, el short que vestía le fue bajado hasta las caderas, igual que la pantaleta. Era de tez morena y de cabello oscuro. Estaba descalza, sin tierra en los pies, por lo que pudo ser asesinada en otro lugar y luego llevada al sitio donde se le abandonó, un paraje ubicado por el Camino a Ortiz Rubio, junto a la colonia Satélite de Ciudad Juárez, Chihuahua. Según la autopsia, murió un día antes estrangulada y presentaba golpes en el rostro y en el abdomen. Tenía entre 30 y 35 años de edad y cinco meses de embarazo.

No se le identificó.Más de 14 años han pasado desde el homicidio de aquella mujer y las esperanzas de hallar a los culpables se han desvanecido bajo la sombra de la prescripción del delito. Toda una vida borrada de tajo por alguien quien decidió que su existencia no valía la pena. Luego de este homicidio vinieron cientos más, hablar del número total de ellas resulta tan difícil como tratar de describir el dolor e impotencia de sus familiares.

Sufrimiento y llanto que poco a poco ha sido olvidado por quienes prometieron una y otra vez dar con los asesinos.Tal parece que la preocupación sólo invade a los políticos, funcionarios, líderes sociales, candidatos y dirigentes cuando hay que hacerse de votos, dinero y simpatías, y cuando se obtiene lo que se buscaba, se deja botado el traje de “lamentación, cólera y búsqueda de la verdad”.

Para todos ellos ha sido fácil desprenderse de “LAS MUERTAS DE JUÁREZ”, pero para los hijos, padres, hermanos, esposos, tíos, abuelos y amigos es imposible dejar de llorar cada noche por sus mujeres asesinadas y la perpetua duda del porqué de su homicidio los perseguirá por siempre… hasta que alguien encuentre a los culpables.Al rendir su tercer informe, la comisionada para Prevenir y Erradicar la VIOLENCIA contra las Mujeres en Ciudad Juárez, Guadalupe Morfín Otero afirmó algo muy cierto, “la solución de la violencia no está sólo en manos de este organismo. Ojalá con esa misma intensidad el asunto fuera percibido por todos los involucrados”, y al tomar protesta sentenció: “para atender una situación que se gestó por lo menos a lo largo de dos décadas, hace falta mucho más tiempo […] No se deshace el tejido social en un día ni se reconstruye en otro.” Y pese a sus advertencias, hoy se avizora la extinción de su Comisión.

Si bien es cierto que la propia Morfín Otero aceptó que la Comisión a su cargo, así como la ya extinta Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Relacionados con los Homicidios de Mujeres no debía perpetuarse, hoy no deja de sentirse un vacío e impotencia ante las intenciones del Gobierno Federal de desaparecerla.Ciudad Juárez debe dejar de ser para sus gobernantes y dirigentes una “piedra en el zapato” y debe convertirse en una cruda realidad la que hay que enfrentar. “Más que el esfuerzo de una institución, se requiere un esfuerzo de Estado, donde todos, poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, locales y federales, hagan lo que les corresponde.

Y que todo vaya encaminado hacia el gran perdón que sólo fluye cuando se han abierto las avenidas de la verdad y de la justicia”, afirmó Morfín Otero.Ciudad Juárez no aguanta un descuido más, no soporta una nueva vida rota. La ciudad de “Las Muertas” no debe ser escenario de disoluciones, sino de unión. El lugar donde los sueños de cientos de mujeres se han roto merece sumas y no restas. El esfuerzo y trabajo de la Comisión para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres debe dar lugar a un Instituto con facultades bastas para cuidar a sus mujeres, con el auxilio y voluntad de todas y todos los que queremos una realidad distinta. Ciudad Juárez no soportará un nuevo olvido… sus “muertas” y vivas, tampoco.


Consulte este artículo en línea en la sección de este colaborador http://www.mexico.com/lapalabra

08/04/2007

ERNESTINA

CNDH: una autopsia al gusto de Calderón
Ahora resulta que la anciana padecía cáncer
¿De que más la van a enfermar las autoridades?


Carmen y Martha, hijas de Ernestina Ascencio, la anciana que fue asesinada en la sierra de Zongolica, escuchan a líderes indígenas de la región durante una de las asambleas en las que se discute el crimen en el que estarían involucrados militares Foto: Marco Peláez

Al tomar posesión como presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), el 16 de noviembre de 1999, impuesto por Ernesto Zedillo, José Luis Soberanes prometió que durante su gestión (de 1999 a 2005) no habría privilegios para nadie, "ni para la institución presidencial ni para el Ejército" (La Jornada, 17/11/99). Pero tras el inicio de su segundo periodo (2005-2011) no ha hecho sino tragarse sus palabras, en particular desde que estalló la crisis política de Oaxaca, donde cerró los ojos frente a la brutalidad sistemática de la Policía Federal Preventiva y de los grupos de choque a las órdenes del asesino serial que "gobierna" aquella entidad.

A las más de 500 quejas que por violaciones graves a los derechos humanos de los oaxaqueños su oficina ha recibido desde agosto de 2006, Soberanes ha reaccionado con odiosa e injustificable tardanza, agrupando todos los casos en un solo expediente y sin resolver en los hechos ninguno.

Hay un notorio cambio de actitud en quien a lo largo del sexenio pasado fue un crítico institucional, pero a veces incómodo del gobierno de Vicente Fox, y ahora actúa como un miembro más del gabinete de Felipe Calderón Hinojosa.

Observadores independientes señalan que gracias a los cuantiosos recursos presupuestarios de la CNDH, Soberanes inventó y alimenta a numerosas ONG "paleras" que desde siempre han aplaudido y justificado sus "agachadas" ante el poder y sobre todo ante los excesos del Ejército: he allí su silencio ante la violación de un grupo de prostitutas en Coahuila por elementos de las fuerzas armadas en junio de 2006, denunciada por el obispo de Saltillo, Raúl Vera López.

Pero si la imagen del ombudsman se había empañado a lo largo de los siete años y cinco meses que lleva al frente de la CNDH, y si la confianza en el organismo descentralizado que dirige se deterioró en forma alarmante debido a los pésimos servicios que prestó al pueblo de Oaxaca, ahora su pérdida de credibilidad ha cruzado la línea del no retorno. Haga lo que haga, en adelante será visto como encubridor de los que violaron y asesinaron a la señora Ernestina Ascencio Rosario en la sierra de Zongolica, y comparsa de Calderón cuando éste dijo que la anciana había fallecido por una "gastritis crónica no atendida".

Lo peor de todo es que con esta actitud, Soberanes podría estar abonando al estallido de un grave conflicto social, ahí donde las comunidades indígenas veracruzanas han empezado a movilizarse para exigir que se esclarezca la verdad y sean castigados los verdaderos culpables.

La caída al barranco

Blanche Petrich acaba de ir a Soledad Atzompa, municipio donde vivió y murió doña Ernestina. Su reporte detalla que, el 25 de febrero a las cinco de la tarde, la mujer fue encontrada malherida en un paraje de la comunidad de Tetlatzinga y que desde ese momento y hasta que expiró, casi 12 horas después, fue vista y oída por 15 personas, a quienes refirió que la habían violado cuatro soldados que estaban comiendo naranjas cuando se fijaron en ella. La presencia de las cáscaras, como se sabe, fue corroborada por muchos testigos en el lugar de los hechos.

Testigos de ese relato, escribió Blanche, son los hijos de la señora, Julio, Marta y Francisco; los vecinos Luis Aguilar y José Vázquez, la enfermera de la clínica rural de Acultzinapa, de nombre Luisa; un médico de Ciudad Mendoza y tres más del hospital regional de Río Blanco; el alcalde Javier Pérez Pascuala, un regidor, un policía, un juez de paz y René Huerta, líder de la Coordinadora Regional de Organizaciones Indígenas de la Sierra de Zongolica.

Todas esas personas, más el acta de defunción firmada por el doctor Juan Pablo Mendizábal, la autopsia número 070276634 suscrita por tres forenses, el dictamen del subprocurador Miguel Mina Rodríguez y declaraciones del procurador estatal Emeterio López coincidieron en que la mujer fue víctima de violación sexual tumultuaria en la cual recibió lesiones que le originaron la muerte.

Todo se modificó, sin embargo, cuando, el 13 de marzo, entrevistado por Elena Gallegos y Claudia Herrera, Felipe Calderón dijo que la anciana había muerto por una "gastritis crónica no atendida". Pero el sucesor de Fox pasó por alto varias cosas. Por ejemplo, que la noche del 26 de febrero, al enterarse del deceso, el coronel José Soberanes, responsable del campamento militar de Tetlatzinga, anunció ante más de 300 personas que cuatro soldados estaban arrestados e iban a ser "investigados por ese crimen" (Proceso, 1587).

O que Noemí Quirasco Hernández, presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Veracruz, subrayó que "nadie ha mencionado que la señora fue arrojada a un barranco", donde la encontraron malherida (idem). O que el 27 de febrero, el coronel Soberanes dio marcha atrás a la supuesta "investigación" de los soldados, o que la Secretaría de la Defensa Nacional dejó correr la especie de que la agresión había sido hecha por un "grupo guerrillero".

¿Por qué Calderón habló de "gastritis" cuando sólo la procuraduría de Veracruz había examinado el cadáver?

¿Por qué dijo: "la CNDH intervino y lo que resultó de la necropsia fue que falleció de gastritis crónica no atendida", si el mismo 13 de marzo, el visitador de la CNDH, Julio Armendáriz, les aseguró a los habitantes de Soledad Atzompa que la comisión no había participado hasta ese momento en el caso?

¿Por qué, sólo hasta el 29 de marzo, el dictamen oficial de la CNDH fue dado a conocer por un general en retiro que ahora es diputado panista y no por el propio Soberanes?

¿Por qué sólo hasta el día siguiente, viernes 30, la CNDH presentó su informe, acomodando todo al gusto de Calderón? A saber: que sí existía una segunda autopsia, hecha, ojo, el 9 de marzo, es decir, cuatro días antes de la entrevista del Ejecutivo con La Jornada.

Y, más aún, que ésta encontró un cuadro de "anemia aguda" (grave ausencia de glóbulos rojos) debido a un "sangrado de tubo digestivo" (hemorragia estomacal por goteo) provocado por "úlceras gástricas pépticas agudas" (heridas abiertas o áreas lesionadas en el recubrimiento del estómago).

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Indígenas piden cita a Calderón por caso Ascencio

ANDRES T. MORALES CORRESPONSAL

Veracruz, Ver., 6 de abril. La Asamblea General de Comunidades del Pueblo Nahua de Zongolica envió hoy una solicitud de audiencia al presidente Felipe Calderón Hinojosa para que un grupo de representantes indígenas y familiares de la anciana Ernestina Ascencio Rosario -presuntamente atacada sexualmente por militares- acuda a Los Pinos y exponga el caso "sin intermediarios".

La petición al titular del Ejecutivo es para que "escuche nuestra palabra y así aclaremos dudas y malos entendidos", argumenta en el documento el fundador de la Coordinadora Regional de Organizaciones Indígenas de la Sierra de Zongolica (Croisz), Julio Atenco Vidal.

Señala que el pueblo nahua "se ha negado a creer que atrás de sus palabras (de Calderón) exista mala fe", y que se busca la aplicación de la justicia en el crimen de la anciana que falleció el pasado 26 de febrero.

Indica que con la intención de proteger a los responsables del ataque contra Ascencio Rosario se da "un claro mensaje a nosotros y a la sociedad mexicana de que este crimen pudo tener objetivos políticos o militares".

El escrito fechado este viernes en el municipio de Soledad Atzompa fue firmado por los integrantes del cabildo del mismo ayuntamiento.

"En los pasados 15 días se ha intentado desvirtuar la realidad. El pasado 12 de marzo usted hizo una declaración sobre este caso y mencionó que la muerte de nuestra hermana Ernestina fue debido a una gastritis crónica mal atendida", dice el documento.

"Nosotros nos hemos resistido a creer que atrás de su palabra exista mala fe. Estimamos que a usted le aportan información necesariamente sintetizada y que con toda seguridad le informaron mal. Por lo delicado del caso, puesto que están involucrados integrantes del Ejército, le solicitamos la audiencia con el fin de que usted escuche nuestra palabra sin intermediarios y así aclaremos dudas y malos entendidos", agrega.

Atenco Vidal, uno de los firmantes del documento, refiere que el crimen fue un agravio a los familiares de la víctima y del pueblo nahuatl. "Por su condición de mujer, por ser mayor y de mucho respeto y por ser indígena nahua igual que todo nuestro pueblo. Por eso, la demanda de justicia es de todo nuestro pueblo", manifiesta.

Niega que haya un "plan preconcebido para denostar al Ejército", argumento de "quienes pretenden impunidad".

El escrito expone que el pueblo indígena no tiene interés de agraviar a la institución castrense sino de obtener justicia en la muerte de la anciana originaria de la comunidad de Tetlatzinga.

"Grave significa que se continúe protegiendo a los presuntos responsables de este absurdo e inaudito crimen -todos ellos los soldados u oficiales del Ejército- como la institución castrense misma pues están dando un claro mensaje a la sociedad mexicana que este crimen pudo tener objetivos políticos y/o militares", expresa.

Por su lado, el alcalde de Soledad Atzompa, Javier Pérez Pascuala, expuso que en el transcurso de la próxima semana esperan la respuesta del Presidente y se dijo confiado en que atenderá la tercera petición de audiencia que le dirigen.

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El alcalde de Soledad Atzompa dice que "todo está raro"Pérez Pascuala : "todo está raro" en la muerte de Ernestina Ascensio

Asegura el edil que nadie del pueblo pudo haber violado a Ernestina Ascensio.

El presidente municipal, Javier Pérez Pascuala.

Foto: Oswaldo Ramírez
7-Abril-07

Javier Pérez Pascuala es el alcalde perredista de Soledad Atzompa, municipio que abarca a 44 comunidades nahuas, entre éstas la de Tetlatzinga, donde el 25 de febrero pasado fue hallada moribunda en una ladera boscosa Ernestina Ascensio Rosario, de 73 años.—¿Y si no la violaron soldados, como dice la gente de aquí?Escucha y vacila. Está de pie en un claro del bosque, justo donde, en febrero, un destacamento de alrededor de noventa militares del 63 Batallón de Infantería levantó un campamento. A un par de kilómetros de ahí, bosque adentro, fue hallada doña Ernestina.

Mira con curiosidad y sin indignación alguna. Se le recuerda lo sucedido: “A la difunta la encontraron tirada dos hombres de la comunidad. Cuando pregunté por qué no la habían levantado de inmediato y en cambio sí la habían dejado ahí, hundida diez metros adentro de un precipicio boscoso, me contestaron que no querían moverla para que no fueran a pensar que ellos le habían hecho algo. ¿Cómo sabían esos dos hombres que ‘le habían hecho algo’, si según me dijeron la señora sólo pedía ayuda y no decía nada más? Nada. Los hombres la dejaron ahí, yaciente en el piso, para ir a buscar a sus familiares.

No entiendo... ¿Y si alguien más abusó de la señora, la amenazó, y la instruyó para que dijera que habían sido los soldados?”El alcalde ha escuchado en silencio con una mirada que denotaba reflexión. Luego comenta:—¿Quién de la comunidad va a violar a una viejita? Todavía fuera joven la mujer… Eso sólo lo pude hacer un desquiciado.

Pero aquí la gente no es así, somos muy religiosos y pacíficos (todos los poblados de la zona están ciertamente llenos de iglesias de diferentes cultos). Una vez un joven se robó ajeno, una cubeta, y lo encarcelaron. Le tuvo que pedir perdón al pueblo, y le advirtieron que si volvía a hacer algo lo encerraban mojado en una celda p’a que se educara. Imagine si alguien viola, y luego a una abuelita: la gente lo mata… Y lo de que no avisaron los que encontraron a la señora, eso es costumbre aquí: para que no lo culpen a uno nadie toca a alguien mal herido hasta que llegue… —¿Y si nadie la violó?El bosque está en silencio absoluto porque hace varios minutos que no sopla el viento helado de la sierra.

Se le reitera: “La hija de la difunta dijo que, justo al borde del precipicio desde donde cayó su madre, estaba amarrado en unos arbustos uno de los cinco borregos que la anciana había llevado a pastar. La señora llevó ese borrego ahí, ella lo amarró, y ahí se quedó, parada o sentada junto al desfiladero, probablemente contemplando el paisaje, mientras sus animales se alimentaban. O tejiendo la lana, como es costumbre aquí cuando las mujeres pastorean (asiente el alcalde: esa es la costumbre). ¿Y si se resbaló?, se le pregunta. El piso está resbaloso. ¿Y si se desvaneció por algún malestar físico? Su hija dijo que se quejaba de dolor abdominal cuando la halló.

El presidente municipal no dice nada. Entrecierra los ojos. Se le recuerda: “En la primera necropsia, la del gobierno de Veracruz, se asentó que en el cuerpo de la mujer fue hallado abundante líquido seminal; semen. Y luego desapareció el tal líquido, que resultaba fundamental para hacer pruebas de identidad a fin de determinar quién o quiénes podrían ser los supuestos criminales”. ¿Quién desapareció el semen? ¿El Ejército?, se le vuelve a preguntar.Sigue escuchando el alcalde.

Observa una barranca lejana cuando se le comenta:“Alguien circuló una foto en la que yace el cuerpo de la mujer, ya fallecida en un hospital. Ahí se aprecia un hilo de líquido rojizo que aparentemente es sangre que escurre de la cabeza de la occisa. Esa es la intención de la foto: aparentar que de la parte posterior de la cabeza escurría sangre para justificar una supuesta muerte por un problema “craneoencefálico”. Su hija, que fue la primera que vio a la anciana después de los señores que la ubicaron y no la ayudaron, dijo… que no, que su madre no sangraba de la cabeza ni de ningún lado ni en ese momento ni cuando la llevaron al hospital”.

Se le hace otra pregunta:—¿Por qué, si el gobernador veracruzano Fidel Herrera estaba seguro de que se trataba de un crimen y su gobierno sigue sosteniendo que fue tal cosa, separaron de sus cargos a quienes realizaron la primera necropsia en la que se afirma tal cosa? El alcalde escucha. Pero en esta ocasión, abre desmesuradamente los ojos: no sabía lo de los peritos suspendidos. Al fin, luego de un largo rato dice:—Todo esto pudiera ser… O pudiera no ser... No lo habíamos pensado así…

Después de un instante dice: “Vamos a pedir hablar con el gobernador para que nos explique todo, porque, pensado así, todo está raro”. Se le hace otra pregunta al alcalde: si dos soldados violaron a una anciana, son unos miserables enfermos que deben purgar una severa pena, y si sus jefes lo ocultan, son seres detestables y peligrosos; pero si esto, aprovechando una desgracia familiar, es una pantomima montada por alguien —o algunos— con oscuros intereses, es igualmente perverso y criminal. Y aquí alguien miente. Alguien está mintiendo —se le dice al munícipe…—No, pues sí, alguien miente…Ahora es el alcalde el que pregunta:—¿Por qué iban a mentir los doctores de Veracruz, los de la primera necropsia, de que encontraron rastros de violación? ¿Por qué?

Nosotros creemos que la Comisión Nacional de Derechos Humanos es la que oculta la verdad… —pregunta y sentencia a la vez el alcalde.Se le da la razón al presidente: ¿para qué iban a mentir los doctores?... Salvo que alguien se los ordenara… Y lo mismo se le dice: ¿qué razón tendría la CNDH para mentir? ¿Por qué cometería esa villanía? ¿Sucumbió José Luís Soberanes ante el poder y se vendió al gobierno federal y al Ejército? Puede ser, alcalde, pero, ¿será?... —se le revira.Silencio en el bosque serrano.—Pudiera ser, o pudiera no ser todo eso… —repite—.

Vamos a pensarlo en la comunidad y vamos a pedir explicaciones de todo a todos… “Si no hubo violación, hubo complot político”Sobre la nota publicada este viernes en MILENIO, en la cual un perito médico de la CNDH afirma que la anciana murió por enfermedades diversas agravadas “por la pobreza”, el alcalde de Soledad Atzompa, Javier Pérez Pascuala, dice que le sorprende tal afirmación, porque en sus comunidades si alguien está enfermo es cuidado, no se le deja salir, y menos si se trata de una anciana que va a pastorear a muchos kilómetros de su casa.

Sin embargo, enfatiza que si eso se comprobara, entonces los peritos del gobierno de Veracruz deben aclarar por qué dijeron que se trataba de un fallecimiento por golpes diversos y una violación. “Nosotros dijimos que fue violación porque eso confirmaron los peritos de Veracruz, no porque lo inventamos nosotros”. —¿Y si fue como dice el perito médico de la CNDH? —se le insiste.—Muy grave: entonces ya sospecharíamos que se trata de una situación política de alguien…—Una maquinación, una confabulación —se le dice.—Pues sí, eso…”Nada de narco, de guerrilla; somos talamontes”Al alcalde de Soledad Atzompa, Javier Pérez Pascuala, se le dice que se acusa a sus comunidades de que el caso de la violación lo han montado influidos por organizaciones que protegen a talamontes.

Responde con sarcasmo:—Aquí todos somos talamontes: 99% de la gente vive de esto, de la madera…En efecto, prácticamente todas las casas tienen en sus patios aserraderos, sierras pequeñas para cortar la madera con la cual los habitantes de la zona hacen muebles. De eso subsisten. “Nada más que por cada árbol que cortamos sembramos diez”, agrega.Se le señala que también los acusan de narcos, de proteger a narcotraficantes. Sonríe con ironía:—Eso que dicen de la mariguana…

Dicen que los narcos ganan mucho dinero y que pagan mucho dinero a quienes los ayudan a sembrar. Que vengan a buscar en las tierras y que vengan a ver cómo vivimos todos, cómo seguimos en la pobreza. Usted mismo vea. Si tuviéramos dinero del narco no tendríamos estas casas y estas ropas y estas carencias…Y se le comenta que los señalan como nido de guerrillas. Vuelve a sonreír…—¿Dónde está la guerrilla? Si hubiera un guerrillero nuestro ya lo hubieran agarrado, ¿no? Nosotros no somos violentos.

Nos organizamos para defendernos, pero pacíficamente. Los jóvenes que no trabajan en la madera no están en el monte, se van a las ciudades o a Estados Unidos…


Tetlatzinga, Veracruz • Juan Pablo Becerra-Acosta M. /enviado

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Pantomima y PAN-tomimos

Gerardo Unzueta7 de abril de 2007


N o quise equivocarme, y en vez de atenerme sólo a las significaciones inscritas en la Enciclopedia del idioma , recurrí al Diccionario de la Academia Española de González Arnao (París, 1826) y el resultado fue casi el mismo: "Pantomima: la representación por figuras y gestos sin que intervengan palabras"; "pantomimo: el truhán, bufón o representante que en los teatros remeda todas las figuras". Ya así, armado de idioma, hablaría de pantomima y pantomimos.

Toda pantomima se nutre de hechos previos. Los de ésta son bien conocidos a través de la prensa: se trata de una mujer indígena de 73 años llamada Ernestina Ascensio Rosario, que fue víctima de una violación tumultuaria cometida por cuatro, precedida de una golpiza que le fracturó el cráneo y varias vértebras.

Antes de morir, la mujer alcanzó a decir que fueron soldados los que "se le echaron encima", la sometieron y cometieron la agresión sexual. Las autoridades de Veracruz iniciaron la averiguación sobre estas bases. Por su parte, la Secretaría de la Defensa Nacional se comprometió por medio de su titular a realizar todas las investigaciones del caso y someter a los culpables -si los hubiera, de acuerdo con las leyes castrenses- al castigo correspondiente.

Hasta allí los hechos, cuya validez era aceptada hasta el 13 de marzo, cuando empezó la pantomima. Lo notable de esta representación es que el primer personaje es el primer magistrado de la nación, Felipe. Él ya tiene experiencia; otras obras lo respaldan: triunfo electoral, toma de posesión, me hacen las tortillas. Pero en ésta parece que superará a las anteriores, pues hizo de mago cuando "adivinó" que doña Ernestina había muerto de gastritis, y que el cuento de la violación sólo intenta desprestigiar al Ejército, su apoyo contra el crimen organizado -otra pantomima que pronto entrará en escena.
Y de inmediato aparecieron los pan-tomimos: un señor que dispone de "visitadores" sin ser monarca hizo la faena: a la comprobación de los desgarres anales y vaginales, él opone su palabra y la de sus enviados que exhuman el cuerpo y hacen otra necropsia: "Resulta que no es real, no presenta el cadáver desgarres en esas regiones".

La pantomima entra en su segundo acto: "No hubo violación. No hubo homicidio. No hubo muerte por fractura". Si el primer personaje reveló "que no hubo violación", antes de que terminara la segunda autopsia y los pantomimos "visitadores" hicieran conclusiones, fue porque otros pantomimos de uniforme y con galones aceptaron que le informaron de algo que no sabían.

Ya los pan-tomimos -"truhanes y bufones", no olvidar las primeras letras- se encuentran satisfechos, pero la pantomima para donde la realidad se impone: si no hubo violación, pregunta Carmen Aristegui, de dónde provino "el líquido seminal recogido de la hoy occisa" que especialistas del Ejército examinan, y que indudablemente arrojaron los violadores.

Dejemos la pantomima y volvamos a la realidad: no será fácil sustituirla por una representación de truhanes y bufones bajo mando único. La indignación incluso impedirá que se invente un "fin de fiesta" en el que los visitadores y el primer personaje declaren: "¡Se trata de un error! Véase nuestro primer informe. Hicimos una autopsia a la señora Ascensión Rosario y no a Ernestina Ascensio Rosario y aquélla no mostraba fractura craneana ni lesiones sexuales. Volveremos a la escena con otros personajes". En las pantomimas todo es posible... aquí todavía no lo es.

Analista político, miembro del PRD

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La integrante de las Comisiones de Derechos Humanos y Gobernación del Congreso federal manifestó que por esta razón se pedirá la comparecencia del titular de la CNDH, José Luis Soberanes, para que explique las diferencias en los resultados de los dos peritajes realizados al cuerpo de la indígena tras su muerte y nueve días después al exhumarse el cadáver.“Soberanes nos tiene que contestar a todas estas inquietudes y cuestionamientos severos por la incongruencia de una investigación que en manos de la Procuraduría de la Defensa Nacional cambia 180 grados con respecto al primer dictamen médico”.

En rueda de prensa expresó que las mujeres diputadas de PRD, PT y Convergencia no permitirán que continúen las violaciones a los derechos humanos de las mujeres indígenas, que éstas sean botín de guerra o que las comunidades sean motivo de sometimiento por parte del Ejército.I

ndicó que el Congreso de la Unión es el primer interesado en que el Ejército esté legitimado y se aplaude el combate al narcotráfico y a la delincuencia que lleva a cabo, sin embargo a nadie le interesa un Ejército tapadera del Gobierno federal y que no castigue y permita la impunidad y el abuso de poder de algunos de sus integrantes.

OMISIONES

Al hacer un recuento de los hechos dijo que todo mundo olvidó que es pieza clave el primer médico que atendió a Ernestina antes de morir y quien es el que da cuenta de que fue víctima de violación, que llegó con el vientre abultado y lastimado y que presenta fractura y lesiones alrededor del recto, “es el que escucha a Ernestina de las quejas de su cuerpo y dictamina que ha sido víctima de violación tumultuaria”.Agregó que en el segundo dictamen tampoco se incluye el testimonio de la hija, quien relata que antes de morir su madre le expresó que fue atacada por militares “¿Quién antes de morir se da el lujo de mentir?

Esos testimonios los borraron del último dictamen y no los recogen”.Y aunque la Procuraduría General de Justicia del Estado de Veracruz levantó el acta de defunción después de la autopsia, sin tomar en cuenta el testimonio del médico, “si reconoce que Ernestina tiene lesiones craneales, lesiones cervicales, sufrió de golpes y ahora dicen que Ernestina murió de anemia por un desgarramiento interno”.La legisladora añadió que resulta inexplicable que nueve días después, tras exhumar el cadáver y realizar la necropsia en el panteón y no en un lugar especial, determinen que la señora no sufrió golpes en la cabeza, que no hay daños en cervicales, que no hay daños en la zona rectal y que no fue violada.

Expuso que no hay garantías de veracidad en el segundo informe cuando tuvo una participación importante la Procuraduría de la Defensa Nacional y de que una de las visitadoras que participaron en la segunda investigación es hija de un militar retirado.“Si los supuestos delincuentes y violadores son elementos del Ejército Mexicano, qué imparcialidad puede haber, qué garantía hay de que la Procuraduría, preocupada en su fama, no borre todas las pruebas que daban como certeza la violación por sus tres elementos militares.“Si es cierto que el Ejército no violó a Ernestina, entonces porqué el comandante de la zona fue a los domicilios de los familiares con tres soldados vestidos de civiles para ver si los identificaban, eso lo hizo el mismo día de los hechos”.

POSTURA LAMENTABLE

Batres Guadarrama dijo que es verdaderamente triste la postura asumida por el ombudsman nacional pues deja muchas dudas que haga suyo un informe elaborado por el Ejército y que borra prácticamente los primeros hechos.“Hemos solicitado en la Cámara que venga a comparecer Soberanes y dependiendo del resultado de los datos que nos dé, determinaremos si es necesario solicitar también la comparecencia del titular de la Sedena”.

Además, destacó que está en marcha la creación de una comisión especial para investigar el caso, propuesta que se presentará nuevamente a consideración del pleno en la sesión del 10 de abril tras haber sido rechazada en la sesión del jueves pasado.“Las mujeres diputadas de Convergencia, PT y PRD subiremos a la tribuna en tanto no haya la instrucción de que se privilegie la dilución de este punto, tomamos la tribuna el jueves porque la Junta de Coordinación Política, por acuerdo de votación, decidió no darle prioridad al tema, aún así estamos trabajando con las fracciones para poder sacar por mayoría de votación la comparecencia ante el pleno del titular de la CNDH

19/03/2007

INTIMIDACION Y FRAGILIDAD

arturo rodríguez garcía

Saltillo, Coah., 19 de marzo (apro).-

En la pared se conservan las manchas de dos manos que alguna vez intentaron sostenerse y dejaron un rastro de sangre. De acuerdo con los peritajes, las huellas corresponden a Lupita, una de las 14 mujeres violadas presuntamente por militares en la zona de tolerancia del municipio de Castaños.

La violación que sufrió Lupita por parte de cuatro soldados le provocó una intensa hemorragia vaginal, por lo que otros dos de sus agresores eligieron la vía anal para ultrajarla. Cuando terminaron el tumultuario ataque, los agresores le advirtieron que no presentara ninguna denuncia, porque si lo hacía la matarían, al igual que a su familia.Ante el temor, Lupita se tardó un mes en presentar la denuncia y, cuando lo hizo, familiares del sargento Juan José Gaytán –a quien las víctimas identifican como “el líder” que ordenó los ataques— para ofrecerle 20 mil pesos porque se retractara y retirara la denuncia.

Ante la negativa, la propuesta se convirtió en amenazas que no han logrado quebrantarla, pese a temer por el bienestar de sus tres hijas.Las amenazas e intimidaciones contra las 14 víctimas y los actores que las respaldaron después de la violación, la noche del 11 de julio de 2006 por presuntos miembros de un pelotón del 69 Batallón de Caballería del Ejército Mexicano.

El 11 de marzo pasado, en su homilía dominical en la catedral de Saltillo, el obispo Raúl Vera López, denunció que el viernes por la noche, un vehículo lo persiguió en la carretera estatal Cuatrociénegas-Monclova, luego de pasar un puesto de inspección militar. El prelado permaneció varias noches en la zona de tolerancia de Castaños luego de los ataques y, en seguimiento del caso, la semana pasada el equipo jurídico del Centro de Derechos Humanos “Fray Juan de Larios” que él encabeza, había realizado trabajo de campo y se entrevistó con la representación jurídica de las víctimas para conocer el avance de los juicios contra los militares.

En la historia de los ataques sexuales cometidos por militares, el caso de Castaños es el primero que se sigue en el fuero común, lo que ha hecho visible un cúmulo de acciones emprendidas desde el medio castrense para amedrentar a quienes se involucran en el caso.La denuncia del obispo Raúl Vera se suma a una serie de llamadas que, al principio del caso, se hicieron a su teléfono celular, todas por la madrugada, en la que le decían “Usted se sacó el premio mayor”. Cuando denunció el hostigamiento, la Procuraduría de Justicia del estado le informó que las llamadas se hicieron desde Oaxaca y Guerrero, los estados de origen de varios soldados acusados de las violaciones, pero no obtuvo más información.

La persecución fue el corolario de diferentes sucesos ocurridos a partir del 2 de marzo, cuando Wendy y Nuria, dos mujeres violadas, se retractaron de sus denuncias y acusaron a la vocera de la Diócesis de Saltillo, Jacqueline Campbell, de haberles pagado 200 pesos por denunciar a los soldados. Primeras consecuenciasA ocho meses de la agresión sexual que sufrieron 14 mujeres en la zona de tolerancia de Castaños, por presuntos miembros de un pelotón del 69 Batallón de Caballería, los expedientes judiciales están terminando de integrarse: el próximo 20 de marzo, concluirán las audiencias y el 26, se llevará a cabo una reconstrucción de hechos, en el que no participarán las víctimas.

El señalamiento hecho por Wendy ha generado problemas para la Fiscalía, pues junto a Nuria, había participado como testigo en los expedientes de sus compañeras. Su desistimiento y denuncia incluyó a las abogadas del Centro de Protección a Víctimas de Violencia Intrafamiliar (Corpovi), un organismo ciudadano que tomó la asesoría y respaldo jurídico y psicológico de las víctimas.Según Wendy, fue la abogada Sandra de Luna, quien le dio 500 pesos por declarar a la prensa sobre el caso; además, señaló a Guadalupe Frayre, directora del Instituto Coahuilense de las Mujeres, de haberles dado también 200 pesos y una despensa semanal por hacer las declaraciones.

Y, por si fuera poco, denunciaron a Soledad Jarquín Edgar, reportera de la agencia de noticias Cimac que ha seguido desde un principio el caso y una de las pocas periodistas que ha obtenido entrevistas con las víctimas, de haber pagado la misma cantidad por el mismo concepto.Mimi, Lupita y Mónica, tres afectadas sorprendidas por el desistimiento, recuerdan que Wendy era la más enojada y decidida a ir tras los agresores, en tanto, Nuria, estaba tan afectada que al ver hombres con pelo corto o vestimenta semejante a la militar se ponía a llorar.

Las tres afirman que desde el inicio de los procesos han recibido ofertas económicas y amenazas de las familias de los militares, pero no han aceptado ninguna. Esperanza es más directa y explica todo con una sola frase: “Les llegaron al precio”.“Yo no me voy a echar para atrás, porque lo que nos hicieron lo voy a llevar grabado siempre. Una cosa tan horrenda, tan horrible no se olvida nomás así. Lo que pasó no fue por nuestra voluntad, porque siempre nos estuvieron amenazando encañonando. Yo estoy muy enojada y no puedo perdonar eso, aunque me barajen la lana, no; yo no la necesito, para eso trabajo”, dice Lupita al recordar que la oferta para que otorgara el perdón legal.

“Tengo miedo, pero ya más de lo que me hicieron no pueden hacer. Entre miedo y todo hay que salir adelante. A mí me daría más miedo no decir nada, quedarme en paz, porque las ofendidas somos nosotras”, agrega.Sandra de Luna, abogada del Centro de Orientación y Protección a Víctimas de Violencia Intrafamiliar A.C. (Coprovi), que representa a las víctimas y coadyuva con los dos fiscales del caso, confía en contar con expedientes sólidos, aun en los casos de retractación porque, dice, son demasiadas las pruebas aportadas y los testimonios.Se refiere a las declaraciones de Wendy y Nuria, quienes en una diligencia el 2 de marzo se desistieron y acusaron a su representante, así como a Jacqueline Campbell, la coordinadora de comunicación de la Diócesis de Saltillo y a la periodista Soledad Jarquín Edgar, de manipularlas y de haberles pagado para declarar que fueron violadas.

La trascendencia de su retractación es porque en la mayoría de los expedientes individuales obran como testigos.Sandra de Luna dice desconocer la motivación del señalamiento, pero refiere que los peritajes médicos vaginales y proctológicos, fueron definitivos: las lesiones son inconfundibles de una relación sexual forzada y se encontró presencia de semen en las víctimas.

El día de la audiencia, el juez Hiradier Huerta cuestionó a Wendy si la habían amagado. La joven dijo que sí, pero que ella aceptó las cuatro relaciones, en un intento por coincidir con los militares que mantienen el dicho de haber pagado. Además, la mujer desconoció la firma en la declaración aportada por la Fiscalía, por lo que se ordenó un peritaje extraordinario.Jacqueline Campbell, una de las acusadas por Wendy y Nuria, interpuso una denuncia contra quien resulte responsable por calumnia, explica que no se podía permitir que se pusiera en riesgo la veracidad del juicio que se lleva a cabo por las violaciones y ultrajes de las 14 mujeres.

Desde el Centro de Derechos Humanos “Fray Juan de Larios”, Centro de Apoyo a los Derechos Humanos (CADHAC), Todo los Derechos para Todas y para Todos, entre otros, se hizo un llamamiento a no perder de vista el juicio ni a los personajes que han sido amenazados.

La exigencia del gobierno de Coahuila para que la justicia militar remitiera a los agresores a la justicia local prosperó luego de ciertos escarceos declarativos.El comandante de la Sexta Zona Militar, Rubén Venzor Arellano, y el de la XI Región Militar, Roberto Miranda, fueron removidos de sus puestos; el jueves 17 de agosto, 8 de los 12 militares que fueron señalados como responsables de las violaciones, ingresaron al Centro de Readaptación Social de Monclova, entre ellos el sargento Juan José Gaytán Santiago, identificado por las víctimas como “el líder” que daba las órdenes para que los soldados efectuaran las violaciones mientras otros los resguardaban.

Los otros detenidos son los soldados Norberto Carlos Francisco Vargas, Ángel Antonio Hernández Niño, Roberto González Estrada, Omar Alejandro Rangel Fuentes, Fernando Adrián Madrid Guardiola, Casimiro Ortega Hernández y Rosendo García Jiménez. Los cuatro militares restantes, plenamente identificados, permanecen prófugos.La periodista Sara Lovera, especialista en temas de género y que ha seguido otros caso de violación por militares y policías en el país, asegura que el común denominador es “que (los agresores) siempre tienen solidaridad de género e institucional”, por lo que advierte que las víctimas y las abogadas de Coprovi están en peligro.Recuerda el caso de “las 19 jóvenes del sur” que fueron violadas por un grupo de elite de policías judiciales: durante el proceso hubo hostigamiento a las afectadas, familiares, abogados, políticos y feministas que las apoyaron. A José Luis Rábago, padre de una víctima lo balearon.

Agrega que los casos de soldados violadores siempre han sido juzgados en el fuero militar, “que deja los crímenes impunes”, como sucedió en el caso de las tres indígenas tzeltales violadas en 1994 en Chiapas.“En Castaños, por tenerlos en proceso, va a haber consecuencias y estos desistimientos son apenas consecuencias leves. Si me lo preguntas te puedo decir que ellas necesitan solidaridad y que no basta la voluntad política del gobernador ni los buenos oficios del procurador, porque hasta ellos necesitan solidaridad y acompañamiento.

Se están metiendo con el Ejército y Marta Figueroa ha demostrado en sus trabajos lo que el Ejército hace en las zonas que controla”, advierte. Las afirmaciones de la periodista se han materializado en Monclava, donde el Juzgado Segundo Penal, con sede en el Centro de Readaptación Social, registra una inusitada visita de militares, uniformados y de civil, desde que iniciaron las audiencias.Desde el primer día de diligencias judiciales, una camioneta Hummer del Ejército, idéntico al que trasladó al pelotón que perpetró los ataques en la zona de tolerancia de Castaños, arribó al estacionamiento provocando un revuelo en el Juzgado.

Las víctimas empezaron a llorar y exigir protección, Sandra de Luna y los fiscales pidieron una explicación y seguridad, mientras que los soldados explicaban a través de la abogada defensora de los militares, Aída Guardiola, que no era motivo de alarma, ya que sólo iban a pagar la nómina.La justificación en si misma ha sido motivo de indignación entre las víctimas, que perciben el respaldo del Ejército a sus agresores. El miércoles 7 de marzo, Apro pudo constatar la presencia de un enviado de la Oficialía Mayor de la Secretaría de la Defensa Nacional, tomando nota de la abogada Guardiola.

Entrevistada por esta agencia, la litigante confirma que los militares han recibido apoyo moral, aunque aclara que no económico. Luego endereza sus señalamientos contra el gobierno estatal, al que acusa de desviar recursos para sobreproteger a las víctimas.La defensora asegura que los detenidos no participaron en las agresiones sexuales; y ya comprobado que sí hubo violación, afirma que dos de ellos sostuvieron relaciones sexuales pero pagaron por eso. Insiste también en que existen vicios en la integración de los expedientes.

“No sé por qué se abocaron con tan denodado esfuerzo (en el gobierno estatal) a atender tan especialmente a las mujeres. Hay niños y niñas que han sido violados y no se les ha prestado la misma atención que se les está prestando a las muchachas. Aquí se están desviando recursos del erario, prestando patrullas para el transporte personal de las chicas desde sus domicilios particulares hasta el lugar de las audiencias, hay agentes del Ministerio Público provenientes de Saltillo, la integración de la averiguación se hizo con gente que vino de Saltillo ex profeso”, denuncia.La litigante refiere que la defensoría de oficio recomendó a los soldados que no declararan en el término constitucional oportuno, por lo que hay pruebas que se desestimaron en el proceso.

“No quiero decir que haya gente inocente, porque faltan órdenes de aprehensión que cumplimentar. Mis clientes estuvieron pero no hicieron lo que se dice que hicieron. Tan es así que uno se encuentra ya libre, por falta de pruebas”, insiste.El batallón de la locuraLos antecedentes del Batallón de Caballería, son muy conocidos en la región. En 1988, luego de una riña en la zona de tolerancia de Cuatrociénegas, un grupo de soldados tomó por asalto el Palacio Municipal y mató a un policía.El 22 de diciembre de 1999, el subteniente de caballería, Ezequiel Balbuena Ortega, asesinó al cantinero Jesús Rodríguez Cendeja “El Gringo”, en la zona de tolerancia de Sabinas, por una cuenta que el militar no quería pagar. Meses después, en un punto de revisión cercano a la presa Venustiano Carranza, un soldado asesinó a un cabo y a un sargento, en el retén.

Los últimos dos casos, fueron juzgados por el juez Hiradier Huerta, que en el aquel tiempo se desempeñaba como titular del juzgado Penal de Sabinas y los responsables se encuentran presos.Los antecedentes habían dado confianza en la fiscalía y la representación de las víctimas, pero al dejar en libertad a Héctor Méndez de la Cruz, uno de los inculpados, motivó que se promoviera un recurso de apelación, pidiendo que se proceda contra el juez.

Sandra de Luna, afirma que el juez Huerta desestimó otros medios de prueba y, al igual que la fiscalía, considera que dio prioridad al dicho del militar sobre el dicho de la víctima, por lo que confía en que se resuelva favorablemente su recurso.El problema que plantea para las víctimas la liberación del soldado Méndez de la Cruz, radica en que los mismos elementos del expediente 224/06 por el que se procesó, corresponden a los de circunstancia, tiempo, modo y lugar que denunciaron las otras ofendidas, por los cuales los otros 8 militares se les dictó el auto de formal prisión.

La defensa de los militares insiste en que además de Méndez de la Cruz, se encontraron los mismos elementos en el caso del soldado Casimiro Ortega Hernández, pero la mala orientación del defensor de oficio, provocó que quedara en la indefensión, ya que se cumplieron términos procesales fatales para la aportación de pruebas.El juez Hiradier Huerta, tomó la decisión de liberarlo, pues el sargento Gaytán Santiago, acusado por seis ataques, y el sargento Narciso Valadez, eran los responsables de los pelotones y niegan que los dos soldados hayan acudido a la zona de tolerancia.

“Como les dije ese día, yo duermo con la conciencia tranquila y he dictado sentencias de 60 años, cuando una persona puede resultar responsable con ese tipo de penas. Yo me fui tranquilo, porque el soporte que existía en el expediente no daba para procesar a una persona. Se valoró lo que estaba en el expediente y la agraviada no se presentó a cuatro audiencias”, justificó el juez.Sandra de Luna ha patentado su desconfianza a la actuación del juez, en tanto, Mónica una de las denunciantes responde sobre la liberación de Méndez:“Lo que más miedo me da es que salgan y nos vuelvan a hacer daño.

No le puedo explicar, necesitaría estar usted en la misma situación que yo para que entienda…

Ellos tienen muchos amigos, con armas y soldados que nos pueden hacer daño, como ya pudieron…”

http://www.proceso.com.mx/noticia.html?sec=0&nta=49025&nsec=

14/03/2007



LAS MUJERES ESTAMOS DE

LUTO

ANTE LAS MANIFESTACIONES HECHAS EL DIA DE AYER DE MANERA IRRESPONSABLE, REPROCHABLE, OFENSIVA, INDIGNANTE Y AGRAVIANTE POR EL SEÑOR FELIPE CALDERÓN HINOJOSA EN CUANTO A LA MUERTE POR VIOLACIÓN TUMULTUARIA A LA ANCIANA INDÍGENA EN DÍAS PASADOS EN LA COMUNIDAD DE TETLAZINGO, ATZOMPA, ZONGOLICA VERACRUZ, NO PODEMOS MAS QUE, TOTALMENTE INDIGNADAS EXIGIRLE AL SEÑOR CALDERÓN HINOJOSA, UNA INMEDIATA POSTURA COHERENTE CON LOS HECHOS YA CONOCIDOS EN ESTE CASO DE LA SEÑORA ERNESTINA ASCENCIO ROSARIO, QUE SE SUMA A UNO DE LOS MILES DELITOS EN CONTRA DE LAS MUJERES DE NUESTRO PAÍS, Y QUE ANTE LA INDIFERENCIA TOTAL DE LAS AUTORIDADES, CON UNA COMPLETA FALTA DE RESPONSABILIDAD CONTINÚAN IMPUNES, NO PODEMOS NI DEBEMOS PERMITIR QUE SIGAN BURLÁNDOSE DE NOSOTROS DEL PUEBLO, DE LAS MUJERES, AQUELLAS QUE SON ABUELAS, MADRES, HIJAS, HERMANAS, CONSIDERAMOS UNA FALTA TERRIBLE SU ENCUBRIMIENTO E INEXACTA POSTURA, AGREDIENDO DE MANERA DIRECTA LA RAZÓN Y LA CORDURA ANTE LOS HECHOS, ES INDIGNANTE ESCUCHAR AL SEÑOR CALDERÓN DIRIGIRSE A UN ASUNTO DE ESA MAGNITUD DE LA MANERA COMO LO HIZO, ANTE ESTA SITUACIÓN Y MIENTRAS NO SE CASTIGUE A LOS CULPABLES, ESTA ASOCIACIÓN CIVIL PRO GENERO SE ENCUENTRA DE LUTO.


Miguel Angel Granados Chapa.
"Reforma" 14/03/07
Sin información, o con ánimo de encubrir a miembros de las Fuerzas Armadas a las que tanto se ha acercado, Felipe Calderón asegura rotundamente que la señora Ernestina Ascensio Rosario no fue violada, y que murió por una gastritis crónica mal atendidaA Elena Gallegos, coordinadora de información general del segundo de esos diarios, le habló de la intervención del Ejército en asuntos de seguridad y "a manera de despedida", se refirió a la señora Ernestina Ascensio Rosario.
Ofreció una visión sorprendente del caso, ignoro si producto de la desinformación o elaborada para exonerar desde su altura a miembros de las Fuerzas Armadas que probablemente participaron en el ultraje bárbaro a esa anciana de 73 años de edad atacada sexualmente, y muerta en Tetlalzingo, municipio de Soledad Atzompa, en la sierra de Zongolica en Veracruz. Dijo Calderón a la reportera, sin pregunta previa: "He estado pendiente del caso de la señora que se dice asesinaron en Zongolica...
La CNDH intervino y lo que resultó de la necropsia fue que falleció de gastritis crónica no atendida. No hay rastros de que haya sido violada. Ojalá ustedes puedan tener, por sus medios, acceso a esa información".Quién sabe, por los suyos, de dónde obtuvo datos para esa patraña el Presidente. Cada palabra, cada una de esas líneas revela ignorancia de la situación. No "se dice" que asesinaron a esa señora. No es chisme, un rumor banal. Es un hecho, que ha suscitado averiguaciones de la Procuraduría militar, que a través de la Secretaría de la Defensa Nacional, depende del Ejecutivo; y de la procuraduría estatal veracruzana.
Efectivamente la CNDH intervino, pero no ha producido informes sobre la presencia y actuación de los visitadores enviados a la comarca. No, al menos, los ha hecho públicos, por lo que habría que preguntarse si comunicó privadamente al Ejecutivo los avances de su investigación. En un caso tan delicado se comprendería que lo hiciera, pero sería útil saber si lo hizo.La oficina del ombudsman nacional solicitó exhumar el cadáver para la práctica de una segunda autopsia.
En términos ambiguos y escandalosos, Calderón informa que "lo que resultó de la necropsia fue que falleció de gastritis crónica no atendida". ¿A cuál necropsia se refirió quien horas después sería el anfitrión de Bush? ¿A la primera, declarada insuficiente por lo cual se dispuso la práctica de una segunda? ¿A ésa, realizada 48 horas antes de que hablara de ella el Ejecutivo federal? Y, ¿de cuál de ellas obtuvo la información que le permite afirmar rotundamente que "no hay rastros de que haya sido violada"?Los hay, para información del Presidente, en abundancia.
Y también de la golpiza que le provocó fracturas. Y de la brutalidad con que la ultrajaron. Quizá la negligencia médica que ahora se investiga respecto de quienes presuntamente la desatendieron en el hospital de Río Blanco contribuyó a su muerte. Pero las causas fueron otras. Y desde luego no la gastritis crónica no atendida.Miguel Mina Rodríguez, subprocurador de justicia de Veracruz, encargado de la zona centro informó: "El dictamen médico pericial revela que tenía fractura de cráneo y fractura de costillas, así como lesiones en diversas partes del cuerpo".
El funcionario, igualmente "confirma que la violación fue por la vía anal y por la vía vaginal". Y explica: "Se encontraron laceraciones y desgarres en la vía anal, lo mismo que en la vía vaginal...". Agregó que la muerte fue causada "por la fractura de cráneo y por la anemia que le produjo una hemorragia en la vía anal". Y, en fin, a la pregunta de si han llamado a declarar a militares, el subprocurador Mina Rodríguez aceptó, el viernes 9: "Sí, sí. Hemos requerido a cuatro. Pero hasta el momento no han venido a comparecer. Me informan que ellos allá están practicando sus propias diligencias" (Proceso, 11 de marzo).Efectivamente están haciéndolo. Y han emitido boletines al respecto, que su comandante supremo desconoce.
De lo contrario, sabría que en su comunicado número 19 (el segundo de ese número, sustituto de otro que fue súbitamente retirado de la circulación) la Secretaría de la Defensa Nacional informó que "peritos especialistas llevan a cabo el dictamen pericial en materia forense consistente en comparar el líquido seminal recogido del cuerpo de la hoy occisa, con muestras de sangre que se tomen del personal militar". La sola presencia de ese líquido muestra el ajetreo sexual a que fue brutalmente sometida la víctima. De modo que se hace urgente que la Sedena corrija a su jefe informándole que sí "hay rastros de que haya sido violada".También debe ser informado el mando supremo, para que no haga aseveraciones sin sentido, que anteayer lunes, el mismo día en que Calderón expresó sus despropósitos, el alcalde de Soledad Atzompa tuvo "información dada a conocer por el Ejército mexicano" de que un soldado ha sido detenido y dos más están arraigados, como consecuencia del avance de las investigaciones.Calderón ha sacado de sus cuarteles a las tropas, sus jefes y oficiales y no pierde ocasión de congraciarse con ellos, amén de aumentar sus haberes en montos 10 veces mayores al incremento de los salarios generales. ¿Pretende también encubrirlos?

Autoridades militares controlan informes, pese a mostrar interés por cooperar, dice

Demanda AI investigación imparcial en caso de anciana asesinada en Veracruz

EMIR OLIVARES , ANDRES T. MORALES REPORTERO , CORRESPONSAL

Amnistía Internacional y la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT) exigieron por separado que la investigación sobre el caso de la anciana Ernestina Ascencio Rosario, quien falleció el pasado 26 de febrero tras ser víctima de una violación tumultuaria cometida por supuestos efectivos del Ejército, sea remitida a la justicia civil, pues en tribunales militares los responsables podrían enfrentar un juicio parcial.

AI advirtió que pese a que las autoridades militares han mostrado interés en cooperar con las investigaciones, éstas "parecen haber mantenido el control, socavando potencialmente su imparcialidad y su independencia".
En tanto, la OMCT pidió que las indagatorias sean realizadas por la delegación regional de la Procuraduría General de la República para garantizar la imparcialidad, y que se garantice la seguridad e integridad de los familiares de la víctima.

Presumen negligencia de Ssa y PGJ
Por su lado, familiares de la indígena y el alcalde de Soledad Atzompa, Javier Pérez Pascuala consideraron que la Secretaría de Salud (Ssa) y la Procuraduría General de Justicia (PGJ) de Veracruz habrían incurrido en negligencia para tratar el caso.

Explicaron que personal del Hospital Regional de Río Blanco tardó más de una hora en auxiliar a la víctima. Además, se supo que el Ministerio Público, con sede en Ciudad Mendoza, omitió asentar en el acta de defunción que la mujer de 73 años, originaria del pueblo de Tetlatzinga, fue atacada sexualmente.

En el documento oficial sobre la defunción que publicó hoy el diario local El Mundo de Orizaba, tanto el nosocomio como el Ministerio Público sólo asentaron que la anciana pereció "por traumatismo craneoencefálico, fracturas y luxación de vértebras, y una anemia aguda".

En entrevista con el rotativo, el subprocurador regional de Justicia, Miguel Mina Rodríguez, señaló que "en el medicó sólo asentó lo que consideró la causa de la muerte, no el ilícito tipificado".

"Los (médicos) legistas no pueden decir que hubo violación, ¿qué tal si ella misma se introdujo algo y se lastimó, ¿dónde está la violación?", respondió. Sin embargo, agregó que hay un dictamen médico pericial de carácter ginecológico que concluye en que hubo penetración.

"Tal vez todos ya se pusieron de acuerdo para ocultar la verdad", manifestó a La Jornada Julio Inés Ascensión, hijo mayor de la agredida, quien por no saber leer ignoró el significado del texto emitido por la autoridad.
El hombre relató que alrededor de las 7 de la noche del domingo 25 de febrero, una de sus hermanas encontró a su madre tirada entre la maleza a unos 150 metros de su vivienda y desangrándose.

"La llevamos al centro de salud de Acultzinapa (poblado ubicado cerca de Tetlatzinga) y no había doctores, sólo le dieron una pastilla para el dolor", recordó.
Con un fuerte sangrado, Ernestina fue llevada al municipio vecino de Ciudad Mendoza, donde sus familiares intentaron ingresarla a un hospital particular, pero no fue recibida por su gravedad y fue remitida al Hospital Regional de Río Blanco.

En este nosocomio -que recibió el Premio Nacional de Calidad 2005-, personal médico se rehusó a ingresar a la anciana inmediatamente con el argumento de que sus familiares no llevaban documentos de identificación.
"No querían recibir a mi mamá y nos esperamos afuera. Se quejaba de fuertes dolores en el vientre y el sangrado no paraba", explicó Inés Ascensión.

Cerca de las 20 horas, la indígena fue ingresada al área de Urgencias, donde pereció a las 6 de la madrugada del siguiente día

http://www.jornada.unam.mx/2007/03/11/index.php?section=estados&article=033n1est

Arraigan a militares por caso de muerte de anciana en Veracruz

Notimex
12/03/2007 13:38

Veracruz. El alcalde de Soledad Atzompa, Javier Pérez Pascuala, informó que dos militares fueron arraigados mientras que uno más fue detenido como presuntos responsables del abuso y muerte de la señora Ernestina Ascencio Rosario.

Señaló que el gobernador del estado Fidel Herrera Beltrán dio a conocer el avance de las investigaciones de la exhumación hecha por la fiscalía, en la cual ya se tiene detenidos a militares de la zona 26 con sede en Orizaba.
“Son un soldado detenido y dos arraigados por la violación y muerte de Ascencio Rosario, información dada a conocer por las autoridades del Ejercito Mexicano”, agregó Pérez Pascuala.

Precisó que la población esperará de 20 a 30 días para que las autoridades correspondientes den por esclarecido esta muerte, de lo contrario organizaciones indígenas de la sierra de Zongolica realizarán movilizaciones de protesta por este hecho.

“Una vez que se haga justicia no habrá manifestaciones, pero en caso de que estos hechos lamentables quedaran impunes, el pueblo se inconformaría, reclamaría justicia”, aseveró.

Resaltó que en otras ocasiones pobladores de otros municipios han sido víctimas de violaciones por parte de militares; sin embargo, no han tenido el valor de denunciarlos por razones como la extrema pobreza y la distancia para realizar las denuncias correspondientes.

http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2007/03/12/arraigan-a-militares-por-caso-de-muerte-de-anciana-en-veracruz

Pide el gobierno estatal a destacamentos militares salir de la sierra de Zongolica

Indaga la CNDH violación de anciana en Veracruz

ANDRES T. MORALES CORRESPONSAL

Orizaba, Ver., 2 de marzo. Visitadores de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) se reunieron con familiares y vecinos de la anciana indígena atacada sexualmente por presuntos soldados para integrar un expediente y emitir una recomendación a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

Los pobladores de la comunidad de Tetlazingo, municipio de Soledad Atzompa, aprovecharon la visita de cuatro representantes del organismo para denunciar atropellos por parte de militares.

El lunes, la indígena identificada con las siglas EAR, de 73 años, falleció debido a lesiones provocadas por abuso sexual.

Los cinco hijos, nietos, así como sobrinos y vecinos de la mujer ofrecieron detalles sobre el hallazgo de la víctima y la versión de ésta sobre lo sucedido.

René Huerta, dirigente de la Coordinadora Regional de Organizaciones Indígenas de la Sierra de Zongolica (CROISZ), dijo que, además de la misiva enviada al presidente Felipe Calderón para exigir el retiro de los destacamentos militares y el esclarecimiento del crimen, mandaron cartas a la Procuraduría General de la República, a los congresos de la Unión y del estado, la Sedena y la CNDH.

''La que respondió inmediatamente fue la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Los visitadores se entrevistaron con personal de las agencias ministeriales, que integraron el expediente, y con médicos del hospital donde falleció nuestra hermana mayor'', indicó.

El líder de la CROISZ señaló que organizaciones de Guatemala, Costa Rica, Bolivia, Puerto Rico y Canadá han enviado correos electrónicos en los que piden al presidente Calderón que ordene investigar a las fuerzas armadas.
En el puerto de Veracruz, el gobernador Fidel Herrera Beltrán aseguró que no habrá impunidad y que se reunió con mandos de la Sedena, quienes le prometieron una investigación a fondo.

Herrera agregó que se pidió a los destacamentos militares salir de los poblados indígenas de la sierra de Zongolica.
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CARTEAN A CALDERÓN POR VIOLACIÓN Y MUERTE EN ATZOMPA

CARTA ENVIADA AL PRESIDENTE CALDERÓN SOBRE LOS HECHOS OCURRIDOS EN SOLEDAD ATZOMPA DONDE MIEMBROS DEL EJÉRCITO VIOLARON Y MATARON A UNA ANCIANA


C. LIC. FELIPE CALDERÓN HINOJOSA
PRESIDENTE CONSTITUCIONAL
ESTADOS UNIDOS MEXICANOS
MÉXICO, D. F.
Presente.

1. Sr. Presidente, con tristeza en nuestro corazón le informamos -por si no está informado- que el pasado domingo 25 de febrero, en la comunidad de Tetlatzinga que pertenece a nuestro municipio de Soledad Atzompa, Ver., siendo las 14 horas aproximadamente, elementos del ejército violaron tumultuariamente y causaron la muerte de nuestra hermana mayor (de 72 años de edad) de nombre Ernestina Ascensión Rosario.

2. Nuestro Pueblo nahua siempre ha señalado que el ejército bajo su mando no se manda solo. Usted mismo tampoco se manda solo. Las funciones del ejército están reguladas por la Constitución Federal que es la Ley Fundamental de la Nación que debiera expresar la Soberanía Popular. Usted juró cumplir y hacer cumplir la Constitución y si no -dijo usted- que el Pueblo se lo demande.Precisamente para eso nos dirigimos a usted. Con respeto a su investidura le queremos cuestionar el no cumplimiento del principio jurídico y político fundamental de la Constitución que dice que la soberanía popular se instituye para servir al pueblo, o sea, que las instituciones están al servicio del Pueblo.En nuestro caso la institución castrense hasta ahora no nos ha servido, por el contrario solo nos ha agredido, atentando contra nuestra integridad física y dignidad como persona, como humanos. Por eso

DEMANDAMOS Y EMPLAZAMOS AL EJÉRCITO PARA QUE DE INMEDIATO SALGA DE NUESTRO TERRITORIO Y NO VUELVAN JAMAS, Y A USTED, CON IGUAL RESPETO, LE DEMANDAMOS QUE HAGA JUSTICIA A NUESTRO PUEBLO PARA QUE ÉSTE INEXPLICABLE CRIMEN NO QUEDE IMPUNE NI SE REPITAN LOS ABUSOS Y ARBITRARIEDADES DEL EJÉRCITO QUE YA HEMOS DENUNCIADO.

3. El pasado 2 de febrero presentamos en el Cuartel Militar de Orizaba, Ver., un escrito de protesta en contra de las arbitrariedades cometidas por efectivos militares durante su campaña realizada el último fin de semana de enero de este mismo año. En ese escrito demandamos una respuesta que explique el mal comportamiento de los soldados.

A 25 DÍAS DE PRESENTADO EL ESCRITO FUNDAMENTADO EN EL CONSTITUCIONAL DERECHO DE PETICIÓN NO HEMOS TENIDO NINGUNA RESPUESTA.

4. ¿Puede tener alguna justificación la violación tumultuaria y muerte de nuestra hermana a manos de unos soldados? En voz propia de un alto mando castrense presente en la concentración que hicimos en la comunidad de Tetlatzinga, y a pregunta expresa de nuestras autoridades comunitarias, nunca dijo qué es lo que busca el ejército con su presencia en nuestro municipio, lo que si dijo es que no buscan mariguana, narcos ni armas. Solo obedecían órdenes de la SEDENA

¿Entonces qué buscan con sus rondines y cateos diarios pues su estancia en el municipio es por periodos semanales?Reconocemos que el C. Gobernador del Estado de Veracruz tuvo la sensibilidad para apoyar con rapidez los gastos funerarios y otro apoyo económico para los familiares. Ante miles de nuestros hermanos se comprometió a esclarecer el asesinato de nuestra hermana difunta e instruyó al Procurador de Justicia del Estado que se hicieran todas las indagatorias necesarias para esclarecer el crimen. Por eso, en su momento demandaremos al Gobierno del Estado la transparencia, imparcialidad y prontitud en la investigación.

5. El subsecretario de Seguridad Pública declaró que incrementarán su presencia policíaca en la zona. No estamos de acuerdo ni la aceptaremos pues con ellos ya hemos tenido semejantes dificultades que han llegado al enfrentamiento.Le recordamos al Subsecretario que de nosotros surgió el 6 de agosto del 2005 la iniciativa de firmar un convenio de colaboración entre esa institución y las autoridades municipales, comunitarias y las organizaciones sociales de nuestro municipio para mejorar la seguridad comunitaria o pública municipal. Dijo estar de acuerdo con nuestras ideas y puso de fecha para su firma el 8 de octubre del año 2005 y hasta la fecha no lo ha cumplido.Su propuesta además es impertinente e inaceptable.

6. Le queremos aclarar que nuestro Pueblo y sus autoridades municipales y comunitarias nunca nos hemos opuesto a las tareas del ejército, solo hemos reparado cuando nos han cometido evidentes abusos y arbitrariedades. Reiteramos que en nuestro municipio no existe delincuencia organizada pero ahora nos queda claro que no solo debemos cuidarnos de los delincuentes que vienen de fuera sino también de la policía y el ejército.

7. Es usted la más alta autoridad ya instituida del Gobierno y por eso le demandamos proteja y haga justicia a nuestro Pueblo. Si las instituciones del poder ejecutivo y del poder judicial no responden a nuestra demanda de justicia nuestro Pueblo nahua recurrirá a la legítima autodefensa.

"SUFRAGIO EFECTIVO, NO REELECCIÓN"

C. Javier Pérez Pascuaza,
Presidente Municipal Constitucional;

C. Samuel Crisóstomo Domínguez,
Síndico Único;

C. José Marcial Margarito,
Regidor Único.Tetlatzinga, Soledad Atzompa, Ver.,

27 de febrero del año 2007.

Firman también el escrito las autoridades comunitarias de

Porvenir, San Juan de los Lagos; Teotlalco; Tetlatzinga; Tlaltzala; Xiquila; Lindavista; Villa Nueva; Acultzinapa; Ahuacuitlapa; Atzompa; Huitzila; Mexcala; Tepaxapa; Atempa; Acuapa; Atexcalco; Barrio Nuevo; Las Porfiadas; Exoquila; Tlalpan; Monterrey; Lomas de San Andrés; Xonotla; Tepexpan; Las Porfiadas; Tetla; Exoquila; Tlalpan; Monterrey; Lomas de San Andrés; Tetla; Xonotla; Tepexpan; Buena Vista; Benito Juárez; Valle de Tlatilpa; Vicente Guerrero; Valle de Tlatilpa; Vicente Guerrero; Ahuatempa; TlatilpaZacatepec; Tepecuitlapa; Ahuatempa.


http://tribunadiario.blogia.com/2007/030501-cartean-a-calderon-por-violacion-y-muerte-en-atzompa.php

28/02/2007

LAS COSAS QUE DESGRACIADAMENTE OCURREN


PARA VER EN LÍNEA


Soldados violaron y mataron a anciana, acusan indígenas nahuas

Por Laura Castro Medina/corresponsal

Soledad Atzompa, Ver., 28 febrero 07 (CIMAC).-

Indignados por la violación y homicidio de una anciana presuntamente por cuatro elementos del Ejército Mexicano, la mañana de ayer al menos 3 mil indígenas de Zongolica exigieron al gobernador del estado, Fidel Herrera Beltrán, el castigo a los responsables y el retiro de las fuerzas armadas acampadas en distintos puntos de la zona serrana.

Sin embargo, a pesar de las promesas del ejecutivo estatal de aplicar la ley y brindar apoyos sociales y materiales para los pobladores, éstos nuevamente bloquearon caminos, como el día anterior, y retuvieron por más de media hora al secretario de Seguridad Pública, Juan Manuel Orozco, al procurador Emeterio López y demás autoridades, y dañaron sus unidades vehiculares.
Con palos, piedras y machetes, los pobladores amenazaron con linchar a los responsables de la agresión y exigieron el retiro del Ejército de los 14 municipios de la sierra de Zongolica.

Fue imposible para la Secretaría de Seguridad Pública y la Secretaría General de Gobierno tranquilizar a los pobladores que buscan hacer justicia por su propia mano.

El presidente municipal de Soledad Atzompa, Javier Pérez Pascuala, en nombre de su pueblo, exigió justicia y la salida del Ejército pues son constantes sus abusos de poder, robo, agresiones sexuales y violación a los derechos humanos.

La Procuraduría estatal anunció la instalación de una mesa de diálogo con las organizaciones indígenas y autoridades municipales para impedir cualquier acción de los lugareños en contra de los militares apostados en la zona.

Y ante la delicada situación, Carlos Francisco Mora Domínguez, subsecretario de Seguridad Pública, aseguró que este “acontecimiento” no interferirá en las relaciones entre el estado y las fuerzas militares, así como tampoco en el Programa de Seguridad Federal, impulsado por Felipe Calderón, que se pretende realizar en Veracruz.

Minimizando el hecho, dijo: “son cosas que desgraciadamente ocurren en la sociedad”.

ERNESTINA

Ernestina Ascensión Rosario, de 73 años de edad, murió la mañana del lunes a causa de lesiones en diversos órganos vitales, originados por una violación múltiple, cometida presuntamente por elementos del Ejército Mexicano en la comunidad de Tetlacingo, del municipio de Soledad Atzompa.

El informe del médico forense detalla que Ernestina Ascensión murió por fractura de cráneo, hemorragias internas y sangrado anal propiciado por una penetración múltiple. Por ello se inició la investigación asentada en las averiguaciones previas 140/07 y 471/07 en la Agencia Especializada en Delitos Sexuales y en la Agencia del Ministerio Público Investigador, respectivamente.

En las varias horas que duró su agonía en el hospital, a donde la llevaron luego de ser encontrada en muy mal estado el domingo en su vivienda, Ernestina culpó a los soldados por la agresión. Relató que fue golpeada, maniatada y violada por 4 militares.

Ante el hecho, los habitantes de esta comunidad náhuatl de la sierra de Zongolica amenazaban con linchar a los soldados que, en repetidas ocasiones, han abusado de la población indígena de esa región.

Los soldados acampados en la zona, pertenecientes a la 26 zona militar, permanecen desde hace más de un año en diversos puntos de la sierra de Zongolica debido a la presunta existencia en esa región de células del Ejercito Popular Revolucionario (EPR) y del Ejército Revolucionario de los Pueblos Indígenas (ERPI).

Apenas el 2 de febrero, elementos de la 26 Zona militar, en completo estado de ebriedad, habían destruido algunos cultivos de hortalizas y agredieron físicamente a los propietarios de las parcelas, por lo cual representantes del 63 Batallón de Infantería se vieron obligados a cubrir una indemnización de dos mil pesos a cada uno de los 6 afectados.

LOS SOLDADOS

El Gobernador, al reunirse con los deudos de Ernestina, manifestó: “junto a la solidaridad expresa del pueblo y gobierno de Veracruz está también la del Glorioso Ejército Mexicano, comprometido con nosotros a investigar y aplicar todo el peso de la ley de la jurisdicción del fuero común y de la jurisdicción castrense a quien resulte responsable de este insensato y estúpido crimen”.

De acuerdo a un comunicado del Gobierno del estado, mientras continúan las investigaciones, los cuatro elementos del Ejército Mexicano señalados como los presuntos responsables de este crimen, están a disposición del Ministerio Público.

Los militares se encontraban destacamentazos en la comunidad de Tetlacingo y pertenecen al cuartel militar de San Antonio del 63 Batallón de infantería con base en Orizaba.

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