27/08/2015

Informar de manera irresponsable sí es criminalizar

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Al periodista Luis Cárdenas López:

Luego de revisar con atención sus comentarios a la postura que expresamos en un comunicado previo, creemos necesario hacer algunas observaciones a sus precisiones.

1. Como periodistas, en muchas ocasiones tenemos acceso a documentos privados que son filtrados por diversas fuentes, tarea fundamental de nuestro oficio es cotejar y corroborar, la información que he publicado al respecto del multihomicidio en la colonia Narvarte el pasado 31 julio, provino de un origen directo a la investigación así como de datos asentados en el expediente. Jamás se han revelado datos personales ajenos al acto que vulneren los derechos de las víctimas.

En este primer punto usted reconoce el acceso a documentos privados vía filtraciones, aparentemente para cotejar y corroborar información; esto último no está a discusión y es materia del oficio periodístico, con la salvedad que se coteja y corrobora información de documentación pública. Y en éste, como otros casos, no podemos actuar con ingenuidad señor Cárdenas: la intención de los comentarios y supuestas filtraciones es devaluar la imagen de las víctimas y desviar la atención de los motivos del crimen.

Por otro lado, el Fiscal Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) de la Procuraduría General de la República (PGR), Ricardo Nájera Herrera, se deslindó de las filtraciones de información del caso, señalando además que todas las autoridades saben que difundir datos sensibles de una averiguación constituyen un delito. De manera que se puede colegir, uno: que está usted participando de un delito al hacer públicos detalles de un caso que no está concluido ni cerrado; dos: que usted con su difusión está entorpeciendo dicha averiguación y proceso, no sólo del probable responsable, sino de la investigación misma.

Además, la abogada que lleva el caso, Karla Michele Salas, de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD), declaró recientemente que pruebas periciales y exámenes toxicológicos practicados a las víctimas desmienten la información asentada en el expediente, de que habrían dado positivo al consumo de sustancias tóxicas Nadia Vera y Rubén Espinosa, y que Milé y Yesenia hubiesen sostenido relaciones sexuales, forzadas o consensuadas, con los presuntos agresores antes de ser asesinadas.

De manera que llamamos revictimizar al hecho de vulnerar a las víctimas no sólo al revelar datos personales, sino hacer escarnio de ellas estereotipándolas morbosamente, haciendo juicios que no le corresponden, pero además, como queda demostrado, en un proceso judicial que no tiene el rigor científico que demanda la investigación del multihomicidio, del cual no debemos olvidar que dos de los asesinados denunció y alertó sobre amenazas contra su persona por parte del gobierno de Veracruz.

2. Así como se ha manejado la hipótesis de un homicidio por motivos políticos, no puede descartarse ni soslayarse las de otros móviles diferentes en el crimen. Efectivamente, dada la información en mi poder es mi opinión, que tengo derecho de expresar y bajo esa modalidad, como opinión, ha sido expuesta y sustentada, que el objetivo del crimen no apuntaba a un tema de libertad de expresión. Sin embargo, aguardamos el resultado final de la investigación por parte de las autoridades que, en pleno ejercicio de la libertad de expresión, será con toda seguridad también cuestionado por diversas y valiosas voces.

Nos parece que cualquier persona, dada la información que posee, puede y tiene derecho a expresar una opinión, y bajo esa modalidad, como opinión, exponer que el objetivo del crimen no apuntaba a un tema de libertad de expresión. Sin embargo, tanto usted como nosotras y cualquier otro comunicador o persona, efectivamente debemos aguardar el resultado final de la investigación que realizan las autoridades, y también creemos que en pleno ejercicio de la libertad de expresión, será el momento más adecuado para evaluarlas.

Pero mientras tanto, la opinión señor Cárdenas es una valoración subjetiva de un individuo, no es una verdad absoluta, y el periodismo profesional indica aguardar un resultado, pero usted ya está resolviendo el caso con sus declaraciones, ¿o tiene algún tipo de información respecto a cómo se resolverá?, esperamos que no sea así.

Ya está tan descompuesta la vida pública del país, y tan alterada la esencia y función de los tres poderes del Estado, que nosotras como periodistas independientes y comprometidas socialmente, estamos convencidas que el llamado cuarto poder, por su importancia e influencia, debe blindarse lo más posible de interferencias que trastoquen la función social del periodismo, que es tratar de encontrar la verdad de los hechos de interés público o que afectan el interés colectivo, máxime cuando existen colegas que están siendo asesinados por ese motivo.

3. Señalar que Mile Virginia Martín fue la víctima que sufrió la mayor tortura, que era de nacionalidad colombiana, que fueron hallados en su vehículo diversos tipos de droga, que utilizaba varios números celulares diferentes, y, al menos, tres identidades diversas, no representa ninguna criminalización, ni mucho menos una "campaña de desprestigio en su contra", es una consignación de hechos que ha sido, por cierto, también difundida en varios medios de comunicación. ¿Sería mejor ocultar esta información por algún motivo?

La consignación de hechos que menciona, y como bien dice ha sido difundida en varios medios de comunicación, tendría que ser presentada por una autoridad competente, y mientras eso no ocurra, tampoco representa la verdad porque repetimos, sabemos la realidad que nos aqueja, como es la siembra de pruebas para criminalizar. El ejemplo más reciente es el de una maleta con droga sembrada a un joven estudiante, ¿o usted podría decir que en nuestro país la siembra de pruebas no es una costumbre? Usted indica que no es criminalizar "presentar" lo que ha sido "misteriosamente filtrado" por alguna razón en los medios. ¿No es por demás obvio el tipo de ideas que se quiere imponer a la opinión pública sobre el caso? Ya empiezan a salir los primeros desmentidos basados en evidencias científicas.

4. Los feminicidios ocurridos son desde cualquier punto condenables, las víctimas Nadia Vera, Yesenia Quiroz, Alejandra Negrete y Mile Virginia Martín fueron, sin duda alguna, víctimas también de violencia de género sin importar el móvil del crimen. Lamento la interpretación que hacen las periodistas sobre "mi justificación de un feminicidio", dicho señalamiento es una aberración. Soy un defensor de la igualdad de género, de los derechos reproductivos y de la causa feminista en su conjunto, en mis espacios informativos hemos dedicado amplios espacios al respecto de estos temas.

En el único punto en que concordamos con usted es en el que afirma que los feminicidios de Nadia Vera, Yesenia Quiroz, Alejandra Negrete y Milé Virginia Martín "son condenables" y que fueron –son— "víctimas también de violencia de género sin importar el móvil del crimen".

Creemos que aquél que se diga defensor de la igualdad de género y de la causa feminista en su conjunto, no manejaría la nota del feminicidio –el delito más importante respecto a cualquier otro porque se trata de un derecho fundamental que es la vida— como una cuestión secundaria, anteponiendo otro delito de cual ni siquiera estamos seguros, pues como ya hemos mencionado, se encuentra en proceso de investigación.

5. Siento mucho que mi cobertura del caso Narvarte no sea del agrado ideológico o político de las periodistas, por el respeto a la causa que abanderan hago estas precisiones, sin embargo, comparto la necesidad de un periodismo más apegado a la visión de género como una de las asignaturas pendientes en la labor que llevamos a cabo todos los profesionales de la comunicación. Finalmente, hago un llamado respetuoso a las colegas para que, sin dejar nunca de lado el tema de género, podamos ver un asunto que va más allá de una ganancia política y que nos afecta a todos en esta ciudad: el aumento de la violencia en la capital, con sus respectivas muertes, todas ellas, como las de la Narvarte dolorosas y condenables.

Estamos convencidas que defender la vida de las mujeres está fuera de toda ideología o postura política. El que usted indique que necesitamos un periodismo más apegado a la visión de género y afirme que en su espacio toca temas de derechos reproductivos y "causas feministas", no lo exime de su probable responsabilidad de participar en un presunto delito, mismo que ya ha sido señalado, ni lo acerca a defender ni reivindicar las causas que nos aquejan. Nosotras, señor Cárdenas, no tenemos ganancias políticas como señala; la diferencia entre usted y nosotras es que usted trabaja por recibir un sueldo y nosotras lo hacemos como una defensa a la libertad y dignidad de las víctimas de feminicidio que son invisibilizadas y culpabilizadas tanto por el Estado como por informadores como usted.

Daniela Villegas. Periodista Feminista.

Hilda Venegas Negrete. Colectivo Alternativa Latinoamericana y Tiempo de Mujeres Radio de Género. Premio National Campus and Comunity Radio Association 2011-2012

Fabiola Sánchez. Red Anáhuac por la Defensa de los Bienes Comunes.

Lorena Aguilar Aguilar. Colectivo de Contrainformación Kaos en la Red.

Lucero Mendizábal. Red Internacional de Periodistas con Visión de Género.

Roselia Chaca. Premio Nacional Rostros de la Discriminación "Gilberto Rincón Gallardo" 2011.

Verónica FridaGuerrera Villalvazo. Premio Nacional "Carlos Montemayor" 2010, comunicadora.


23/08/2015

Comunicadoras feministas nos pronunciamos ante el trato misógino que han recibido las víctimas de feminicidio de la colonia Narvarte



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Como ciudadanas y mujeres dedicadas al periodismo de manera independiente y alternativa, hemos dado seguimiento a la información relacionada a la investigación en torno al multihomicidio ocurrido el pasado 31 de julio de 2015, en la colonia Narvarte de la Ciudad de México, donde fueron asesinados el fotoperiodista Rubén Espinosa, la activista Nadia Vera, la señora Alejandra Negrete y las jóvenes Yesenia Quiroz y Mile Virginia Martín, esta última de origen colombiano.
Desde que se difundieron las primeras filtraciones de las investigaciones, denunciamos y enfatizamos ahora, que tanto Rubén Espinosa como Nadia Vera fueron hostigados y recibieron amenazas en Veracruz, debido al trabajo como fotoperiodista y activista que respectivamente realizaban, y por este motivo ambos cambiaron su residencia a la Ciudad de México a fin de proteger su integridad física y su vida. Algunos colegas de Rubén Espinosa han referido las medidas de seguridad que él tomó para proteger su persona ante intimidaciones constantes, como comunicaciones furtivas de parte de personas que aparentemente lo monitoreaban.
¿Por qué es importante recalcar algo que hemos mencionado reiteradamente? Porque diversos medios corporativos, que se dicen de información y están al servicio de la clase privilegiada de este país, se han encargado de desviar la atención de este importantísimo hecho, pero sobre todo porque se ha inculpado a las propias víctimas de lo ocurrido.
Desde nuestra perspectiva, casi todos los medios comerciales han criminalizado a las víctimas de este homicidio y feminicidios, pero queremos poner especial énfasis en el trato de la información –carente de toda ética y respeto— que han hecho los periodistas Ciro Gómez Leyva en su columna del periódico El Universal, y Luis Cárdenas López en los videoposts que realiza para MVS.
Ambos periodistas revelaron información que supuestamente les filtró personal de investigación de la PGJDF, algo que de suyo es violatorio de la Ley de Transparencia y Protección de Datos Personales, que incluye el derecho a la privacidad y el prestigio personal, por lo que es evidente que dichas filtraciones tienen un fin político y están lejos de la aplicación formal, profesional e imparcial de la justicia a que las cinco personas asesinadas tienen derecho, de manera que el crimen no quede impune. Además, han llevado a cabo una campaña de desprestigio en contra de Mile Virginia Martin, haciendo énfasis en el aspecto de que la mujer de origen colombiano se dedicaba al sexo servicio aquí en México.
En el caso muy particular de Luis Cárdenas López, desde los primeros días posteriores a que se conociera el multihomicidio y se denunciara públicamente que Rubén Espinosa y Nadia Vera habían recibido amenazas desde el gobierno de Veracruz, el conductor de MVS inició una campaña de desprestigio en contra de Mile Virginia, señalando que era poco probable que Rubén y Nadia hayan sido el blanco principal del ataque, en cambio, de acuerdo a las palabras de Luis Cárdenas, el ataque iba dirigido a Mile Virginia y tenía relación con el consumo y venta de drogas; señaló también que no era posible que una mujer como ella poseyera con automóvil Mustang.
Lo anterior nos lleva a lamentar el desprecio que, a nivel de discurso, se ha mostrado hacia las mujeres víctimas de este crimen. En el caso de Alejandra Negrete, se le ha dado trato de víctima colateral, e importancia secundaria por ser empleada doméstica. E incluso, en una columna reciente Ciro Gómez Leyva la señala como alguien que estaba al tanto de las supuestas actividades irregulares; vaya temeridad para afirmar eso. Lo que ocurrió a Alejandra Negrete y a las otras tres mujeres se llama FEMINICIDIO.
De Yesenia Quiróz –al igual que Mile Virginia— se afirma que se dedicaba al sexo servicio, denotando un discurso cargado de misoginia, como si dedicarse al trabajo sexual fuese motivo para merecer la muerte.
Esto nos preocupa, y ocupa, ya que el discurso de ambos periodistas, por un lado desvía la atención de la probable responsabilidad que Javier Duarte, gobernador de Veracruz, pudiese tener. Pero sobre todo porque justifica y legitima la violencia  feminicida que impera en el país.
Por otra parte, y no es un asunto menor, es importante señalar que la información que se ha difundido, y en la que se basan los juicios de ambos periodistas, se afirma fue proporcionada por una persona que al ser presentada ante los medios de comunicación tenía rastros de golpes y tortura.
Por lo anterior, exigimos:
  • Cese la criminalización en contra de las víctimas del multihomicidio en el cual fueron asesinadas Nadia, Alejandra, Yesenia, Mile y Rubén.
  • Paren los discursos misóginos en contra de Alejandra Negrete, Yesenia Quiroz y Nadia Vera, y en el caso de Mile Virginia Martin, nos parece que justificar la violencia feminicida, como lo hacen Ciro Gómez Leyva y Luis Cárdenas López, solo contribuye a fomentar la violencia de género, machista y patriarcal que tantas vidas de mujeres nos ha costado en México.
  • Que la PGJDF de a conocer quién o quiénes, y por qué motivo, han filtrado la información de la investigación judicial, que debiera ser reservada hasta la conclusión de las indagatorias.
  • Que toda información de la investigación sea resguardada y tratada bajo los protocolos de seguridad aplicables por protección de los familiares y víctimas de tan terrible suceso.
Insistimos en que la principal línea de investigación de este homicidio y feminicidios sean las amenazas que Rubén Espinosa y Nadia Vera denunciaron públicamente haber recibido por parte del gobierno de Veracruz debido a su trabajo, lo que no constituye una casualidad, ya que desde el 2011 otros 15 periodistas han sido asesinados en ese estado por el mismo motivo.
Por último, exigimos se garantice la protección a la vida de las y los periodistas que en este país, especialmente en Veracruz, han recibido amenazas relacionadas a su labor; que denunciar y evidenciar malos gobiernos no sea causa de muerte nunca más en México.
Daniela Villegas. Periodista Feminista.
Hilda Venegas Negrete. Colectivo Alternativa Latinoamericana y Tiempo de Mujeres Radio de Género.
Fabiola Sánchez. Red Anáhuac por la Defensa de los Bienes Comunes.
Lorena Aguilar Aguilar. Colectivo de Contrainformación Kaos en la Red.
Lucero Mendizabal. Red Internacional de Periodistas con Visión de Género.
Roselia Chaca. Voz e imagen del Istmo.
Verónica FridaGuerrera Villalvazo. Premio Nacional “Carlos Montemayor” 2010, comunicadora

02/08/2015

Mayor espionaje telefónico en el actual sexenio


Mantienen en reserva la lista de los sujetos seguidos por servicios de inteligencia

Con Peña Nieto, la mayor intervención de comunicaciones privadas a cargo del Cisen

En 2005 el número de casos de escuchas fue de cuatro, mientras el año pasado la cifra pasó a 726

Fabiola Martínez
Periódico La Jornada

En 10 años el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) ha realizado casi dos mil intervenciones de comunicaciones privadas. Mientras en 2005, penúltimo año del foxismo, el centro acudió a este método para obtener información, el mayor número de escuchas se ha dado en el sexenio actual.
En 2013 el registro fue de 530 intervenciones; un año después, el segundo de la actual administración, esta actividad tuvo el pico mayor, con 726 procesos; durante los primeros cuatro meses del año que transcurre, el corte fue de 225.
Lo anterior, según la estadística interna del centro, cuyos datos centrales fueron liberados a partir de una solicitud de información pública gubernamental.
El producto de la intervención de comunicaciones privadas sólo puede ser conocido por el director del Cisen, actualmente Eugenio Ímaz, y las personas que designe el consejo de seguridad nacional, así como los jueces competentes.
Igualmente, la lista de sujetos bajo intervención durante la década mencionada es información reservada por 12 años.
El órgano explica que las intervenciones derivan en documentos inmersos en un proceso vinculado a las actividades de inteligencia que desarrolla el propio Cisen.
Proporcionar una solicitud de intervención de comunicaciones violentaría la reserva de documentación prevista en la Ley de Seguridad Nacional, señaló.
Esa normatividad fue publicada el 31 de enero de 2005. Las atribuciones para solicitar intervención de comunicaciones privadas en materia de seguridad del Cisen surgen a partir de ese año, razón por la que el órgano emite la información registrada del periodo 2005-2015.
Hace 10 años el Cisen recibió y ejecutó cuatro solicitudes de intervención de comunicaciones privadas, y 17 para 2006.
Ya en el sexenio de Felipe Calderón se inició con 16; para 2008 subió a 19, y en 2009, 21. En 2010, 16; 2011, 33, y, al cierre de esa administración, hubo un repunte importante, al pasar a 214.
En el primer año de gobierno de Enrique Peña Nieto, 530; en 2014, 726, y al primer cuatrimestre de 2015, la cuenta va en 225.
El Cisen, órgano desconcentrado de la Secretaría de Gobernación, fue mencionado en Twitter el mes pasado dentro de la revelación de la lista de clientes de la empresa Hacking Team, proveedora de un software para servicios de espionaje.
Entre los clientes de la compañía con sede en Italia se encuentra el Cisen, las secretarías de Marina y Defensa Nacional; la Policía Federal, así como gobiernos de ocho entidades.
Al respecto, Gobernación respondió que el contrato con Hacking Team fue firmado en el sexenio pasado y que hasta el momento no había renovación del mismo.
El Cisen tiene este año 10 por ciento del presupuesto total de Gobernación, es decir, poco más de 7 mil millones de pesos, de una bolsa general superior a 70 mil millones de pesos.
La mayor parte de los recursos asignados el año pasado (4 mil 600 millones) los utilizó para la construcción y operación de centros regionales de inteligencia y para la compra de equipo de comunicaciones. La mayoría de los contratos de obras y servicios del centro son de adjudicación directa.
El Cisen tiene un manual administrativo de aplicación general en materia de tecnologías de información y comunicaciones y seguridad.
Igualmente, posee un listado de las promesas de confidencialidad firmadas por las personas autorizadas para conocer información de seguridad nacional.
También opera, desde el sexenio pasado, una Escuela de inteligencia para la seguridad nacional, con el fin de capacitación al personal deñ sector.

Asesinan en el DF a fotoperiodista que huyó de amenazas en Veracruz


Rubén Espinosa Becerril es el cuarto informador de esa entidad ejecutado este año

Su cuerpo fue hallado junto al de cuatro mujeres; las víctimas presentaban huellas de tortura

Foto
El fotoperiodista Rubén Espinosa, quien fue asesinado el fin de semana

Foto Imagen tomada de su cuenta de Facebook
Josefina Quintero, Laura Poy y Eirinet Gómez
Reporteras y corresponsal
Periódico La Jornada
Domingo 2 de agosto de 2015, p. 3

Rúben Espinosa Becerril, fotoperiodista veracruzano de la revista Proceso, Cuartoscuro y de la agencia local Avc Noticias, quien desde junio pasado se exilió en la ciudad de México ante las amenazas que enfrentaba por su labor periodística, fue encontrado muerto junto con cuatro mujeres en un departamento del edificio 1909, de Luz Saviñón, en la colonia Narvarte, delegación Benito Juárez.
Familiares de la víctima confirmaron su identidad, por lo que hasta el cierre de esta edición continuaban en las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) rindiendo su declaración.
Tras conocerse la noticia, los informadores de Veracruz manifestaron su indignación y realizaron una velada en la Plaza Lerdo, en Xalapa, donde exigieron el esclarecimiento de los hechos, y que éstos no queden impunes.

Recordaron que Espinosa Becerril –especializado en la cobertura de movimientos sociales en esa entidad– es el cuarto periodista veracruzano asesinado en lo que va del año, luego de los homicidios de Armando Saldaña, Juan Mendoza y Moisés Sánchez.
De acuerdo con los reportes policiales, los cuerpos de Espinosa Becerril y las cuatro mujeres estaban en diferentes cuartos de la vivienda. Según la investigación, que inició la PGJDF por el multihomicidio, a las víctimas las ataron de pies y manos, en tanto que a dos de las mujeres las encontraron sin ropa.

Una extranjera, entre las víctimas
Los cuerpos, además de las heridas por arma de fuego, presentaban lesiones por arma blanca y señales de tortura. Entre las víctimas se encontraba una mujer extranjera.
Tras 24 horas de la desaparición del fotoperiodista, su familia acudió a las autoridades, quienes le pidieron identificar el cadáver.

La organización Artículo 19 había emitido una alerta, debido a que el fotógrafo se exilió en la ciudad de México, luego de salir de Veracruz por sentirse amenazado.
Integrantes de la organización señalaron que en las líneas de investigación que sigan las autoridades judiciales debe considerarse el contexto de amenazas que enfrentaba el fotoperiodista, por lo que señalaron que debe intervenir la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión.
Fuentes del Gobierno del Distrito Federal informaron que el titular, Miguel Ángel Mancera, se mantiene atento de las investigaciones, e instruyó al procurador capitalino, Rodolfo Ríos, que brinde toda la atención a los familiares.

En tanto, compañeros y directivos de los medios donde colaboraba Espinosa Becerril manifestaron su indignación por el homicidio y exigieron su esclarecimiento. Pedro Valtierra, fundador y director de la agencia Cuartoscuro, narró que Rubén colaboraba con nosotros desde hace tres años. Era un fotógrafo inquieto, como todos los jóvenes; chambeador, tranquilo. Su muerte es terrible, dolorosa. Es un asesinato cobarde.
Señaló que vino al Distrito Federal porque sí sentía la presión, la vigilancia; estaba asustado, ya que en dos o tres ocasiones recibió amenazas directas. Queremos que esto se investigue. ¿Qué hace un joven fotógrafo para merecer esto, para que lo maten de esa manera? Da mucho dolor.

Flavia Morales, jefa de Avc Noticias, afirmó: Rubén era un guerrero, un amigo de todos y estamos indignados. Nos duele mucho lo que está pasando, pero no es momento de tener miedo, sino de agarrar fuerzas, de hacer un frente común. No nos podemos quedar en el miedo y no podemos echarnos para atrás.
La revista Proceso también divulgó en su página electrónica que desde hace algunas semanas Espinosa Becerril decidió exiliarse temporalmente de Veracruz, y radicar en la ciudad de México, luego que detectó que sujetos desconocidos lo vigilaban tanto en su domicilio como en sus actividades laborales.

Tan sólo el pasado 9 de julio, en una entrevista en el canal de Internet Rompeviento, Rubén manifestó que todo el mundo es atacado cuando tu crítica es al mal gobierno que lleva Javier Duarte, y me tuve que venir en un contexto de violencia que se vive contra los comunicadores en Veracruz. Estando acá, dando algunas entrevistas, me entero que matan al (periodista) número 13, asesinado por este mal gobierno.
Sus compañeros reporteros recodaron que uno de sus trabajos más relevantes fue su cobertura de la agresión perpetrada por un comando contra estudiantes de la Universidad Veracruzana la madrugada del pasado 5 de junio en la capital del estado, cuando 10 hombres ingresaron a la vivienda donde se encontraban los jóvenes y los atacaron con machetes, bates, bastones y armas largas.

También cubrió, en septiembre de 2013, el desalojo del plantón instalado por profesores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, lo que generó un enfrentamiento con policías estatales, hecho por el cual levantó una denuncia.
Después de esa agresión, indicaron, Rubén encabezó las demandas de justicia y reparación del daño, porque muchos perdieron sus equipos. Denunció que el secretario de Seguridad Pública local, Arturo Bermúdez Zurita, era responsable de organizar dicho operativo. También fue quien encabezó la demanda para colocar una placa en la Plaza Lerdo en honor de la periodista Regina Martínez, asesinada en abril de 2012.

Más de 100 comunicadores ultimados en el país



De la Redacción
 Periódico La Jornada

En México, 103 periodistas han sido asesinados de 2000 a 2015. Veracruz y Chihuahua destacan como las entidades con mayor número de homicidios de comunicadores, con 16 cada uno. El año con el más número de casos fue 2010, cuando se reportaron 13 decesos.
En Veracruz, el incremento se concentra de 2010 a la fecha, durante la gestión del gobernador priísta Javier Duarte de Ochoa. De acuerdo con cifras de la Procuraduría General de la República (PGR), durante su mandato se reportaron tres homicidios en 2013, cinco en 2012, uno más en 2014, más los ocurridos este año.
Sin embargo, medios nacionales y locales han dado cuenta de un mayor número de casos. Durante la administración de Duarte Ochoa se contabilizan 14 comunicadores asesinados y cinco desaparecidos. Algunos de los casos son los de Armando Saldaña Morales, localizado sin vida en mayo pasado en Cosolapa, Oaxaca, municipio que colinda con Veracruz; el de Octavio Rojas Hernández, corresponsal de El Buen Tono, periódico local, que fue ultimado el 11 de agosto de 2014 y su cuerpo también fue hallado en Cosolapa.
También están los de Moisés Sánchez, director del semanario La Unión; Noel López Olguín, colaborador de los semanarios locales Horizonte y Noticias de Acayucan; Miguel Ángel López Velasco, del diario Notiver, asesinado el 20 de junio de 2011 junto con su esposa y su hijo; Misael López Solana, fotógrafo de Notiver e hijo de López Velasco.
Además Yolanda Ordaz, reportera de Notiver, asesinada en julio de 2011; Regina Martínez, corresponsal de la revista Proceso en Xalapa, cuyo cuerpo se localizó el 28 abril de 2012 en su domicilio; Guillermo Luna Varela, agencia fotográfica Veracruz News, y Gabriel Huge Córdova, de Veracruz News.
Esteban Rodríguez, fotógrafo del diario AZ de Veracruz; Víctor Manuel Báez Chino, reportero y editor de la sección policiaca de Milenio, El Portal de Veracruz; Juan Mendoza, de El Dictamen, y Gregorio Jiménez, reportero de Notisur y Liberal del Sur.
De acuerdo con el informe estadístico de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión, hasta junio pasado la región sureste del país, que incluye a Veracruz, Guerrero –el tercer estado con más periodistas asesinados–, Chiapas, Oaxaca, Campeche, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán, reportaba la tasa más alta de homicidios, con 36 casos, lo que corresponde a 34.9 por ciento de las muertes.
En cuanto al número de periodistas desaparecidos, suman más de una veintena, que alcanzó los 25 casos, de acuerdo con la fiscalía especial, y 23 conforme a los registros de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
Las entidades con mayor número de periodistas desaparecidos son Veracruz, Michoacán, Tamaulipas y Coahuila.