05/10/2014

Vivimos “como en los peores momentos de la guerra sucia de los 70”, acusa Encinas


Zozobra en Guerrero

Peña tampoco puede eludir su responsabilidad en los hechos de Iguala, 
dice el senador perredista

Debe responder Aguirre, señala Encinas; nada tuvo que ver con la represión
lo defiende Zambrano

Es importante saber cuándo levantaron a los jóvenes, porque en ese tiempo los gobiernos federal y estatal nada hicieron, destaca Pablo Gómez

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Elementos de las fuerzas armadas vigilan el área de Iguala donde ayer se descubrieron dos fosas clandestinas con varios cuerpos, los cuales se presume son de los normalistas desaparecidos el viernes pasado a manos de agentes municipales y miembros del crimen organizado

Foto Reuters
Andrea Becerril, Alma E Muñoz y Georgina Saldierna
 Periódico La Jornada
Domingo 5 de octubre de 2014, p. 6

La identidad de los cuerpos encontrados en fosas clandestinas de Iguala debe esclarecerse de inmediato, y de comprobarse que se trata de los normalistas de Ayotzinapa desaparecidos, el gobernador del estado, Ángel Aguirre Rivero, tendrá que dar una respuesta clara y contundente, y no sólo deslindar responsabilidades, advirtió el senador Alejandro Encinas, quien dijo que el PRD “no puede ser tapadera de nadie.

“Estamos en un momento muy difícil y doloroso, no sólo para el estado de Guerrero, sino para todo el país. Estamos ya en un proceso de descomposición política, como en los peores momentos de la guerra sucia de los 70”, recalcó, al tiempo que hizo notar que tampoco el presidente Enrique Peña Nieto puede eludir su responsabilidad en los hechos de Iguala.

En entrevista por separado, la también senadora perredista Dolores Padierna coincidió en que tanto Aguirre Rivero como el Ejecutivo federal están obligados a generar condiciones de paz en esa entidad. Adelantó que pedirá que el Consejo Nacional del PRD se pronuncie por exigir castigo a los autores materiales e intelectuales de los asesinatos de los normalistas de Ayotzinapa.

Encinas dijo que preocupó el deslinde tan rápido que hizo Peña Nieto esta semana, trasladando toda la responsabilidad al gobierno de Guerrero, cuando el combate al crimen organizado ha estado básicamente en manos de la Federación.

En ese contexto, consideró que si desde la Federación tenían identificado al presidente municipal de Iguala, José Luis Abarca Velázquez, de tener vínculos con la delincuencia, “debieron intervenir para evitar su fuga, en lugar de estarse aventando la pelotita con la administración de Aguirre Rivero”.

Por separado, Padierna recordó que desde principios de semana demandó –junto con otros senadores– que la Procuraduría General de la República (PGR) atraiga las investigaciones sobre los estudiantes desaparecidos en Iguala. Además, agregó, es necesario que se busque y capture al presidente municipal prófugo, para que sea juzgado por los asesinatos de los jóvenes.

En tanto, Pablo Gómez se pronunció ante el pleno del Consejo Nacional del sol azteca por que el gobernador Angel Aguirre Rivero rinda cuentas como gobierno responsable de los hechos criminales ocurridos en Guerrero.

Consideró que el hallazgo de fosas con al menos 19 cadáveres es similar a lo ocurrido en San Fernando, Tamaulipas, donde se masacró a inmigrantes centroamericanos, y, en algunos aspectos, peor.
Mencionó que es importante conocer qué se hizo en las horas en que se desató la violencia en Iguala y cuándo levantaron a los jóvenes, porque en ese tiempo, dijo, los gobiernos estatal y federal no hicieron lo que tenían que hacer.

A su vez, René Bejarano, dirigente de Izquierda Democrática Nacional, narró ante el pleno que el edil de Iguala, José Luis Abarca, asesinó a Arturo Hernández Cardona, en mayo de 2013.
Apuntó, con base en afirmaciones de testigos, que el munícipe le dijo a Hernández Cardona: “‘deja de estar chingando con los fertilizantes’, y ahí lo mato”.

No tiene por qué pedir licencia; ¿se le pedirá al Presidente que haga lo mismo por la inseguridad?
Alma E. Muñoz y Georgina Saldierna

El hasta anoche presidente del PRD, Jesús Zambrano, defendió al gobernador de Guerrero, Angel Aguirre, y consideró que no tiene por qué pedir licencia para separarse del cargo, pues hacerlo sería tanto como declararse presunto culpable, cuando nada tiene que ver con las acciones represivas contra los estudiantes de Ayotzinapa, y mucho menos con el crimen organizado.

Luego del anuncio de que se hallaron varias fosas en Iguala con 19 cuerpos, se preguntó por qué el mandatario estatal habría de solicitar licencia si él no ordenó a la policía ministerial o a la estatal que actuará en contra de los jóvenes estudiantes.

Entrevistado durante un receso del Consejo Nacional perredista, resaltó que Aguirre es responsable político de las cosas que ocurren en Guerrero, como lo son todos los gobernadores de sus estados y el presidente de la República de lo que pasa en el país.

¿Le pedimos a Enrique Peña Nieto que pida licencia de su cargo por la crisis de seguridad que padece el Estado mexicano en su conjunto? ¿Le pedimos que se retire del cargo? Bueno, entonces vayamos hasta las últimas consecuencias, dijo.

Zambrano destacó que por la mañana se reunieron los gobernadores con la dirección del partido, encuentro en el que se habló sobre el tema de Iguala y se expresó solidaridad al mandatario de Guerrero, pero también se le exigió que se lleven a cabo las investigaciones del caso y que la administración federal intervenga junto a las autoridades locales en el esclarecimiento de los hechos.

Se contribuiría a un agravio contra el partido

El hasta anoche dirigente del PRD llamó la atención sobre el hecho de que Peña Nieto está actuando como nunca hizo con los gobernadores de Tamaulipas, Michoacán, Jalisco o el estado de México, a pesar de los graves problemas de seguridad que ahí se han dado.

Con ello, dijo, se quiere enrarecer el clima político, a pesar de que su correligionario de inmediato lanzó un operativo especial para buscar a los estudiantes desaparecidos y exigió que el alcalde de Iguala se separara del cargo.

Es claro que Aguirre no tiene responsabilidad alguna y, por lo tanto, no nos parece que deba salir, como afirman voces priístas interesadas en hacer rodar la cabeza del Ejecutivo estatal, agregó.

En el mismo sentido, Jesús Ortega, dirigente de Nueva Izquierda, aseguró que sería imprudente y se estaría contribuyendo a que se cometiera un agravio contra el estado y contra el PRD si no se toma en cuenta que detrás hay un contenido político con carácter electoral.

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