29/06/2010


El feminicidio es la forma extrema de violencia

Por Azucena Silva

Desde el 2002 son ocho entidades federativas las que concentran más de la mitad de los feminicidios que ocurren en el país, con un 53 por ciento y entre esos estados está Michoacán, así como el Estado de México, Distrito Federal, Jalisco, Veracruz, Puebla, Guanajuato y Chihuahua, detalló la diputada Gabriela Molina Aguilar, quien ante esas cifras presentará en la siguiente sesión una iniciativa de reformas al capítulo VI, artículo 284 del código penal de la entidad.

Molina Aguilar explicó que el feminicidio es la forma extrema de violencia de género contra las mujeres, producto de la violación de sus derechos humanos, en los ámbitos público y privado, conformada por el conjunto de conductas misóginas que pueden conllevar impunidad social del Estado y puede culminar en homicidio y otras formas de muerte violenta de mujeres.

Por ello, en la iniciativa establece que a quien prive de la vida a su ascendiente o descendiente consanguíneo en línea recta, hermano, adoptante o adoptado, cónyuge, concubina o concubinario u otra relación de pareja permanente, con conocimiento de esa relación, se le impondrán prisión de 10 a 30 años y pérdida de los derechos que tenga con respecto a la víctima, incluidos los de carácter sucesorio.

Si faltare el conocimiento de la relación, se estará a la punibilidad prevista para el homicidio simple.

Si en la comisión de este delito concurre alguna circunstancia agravante de las previstas en el código, se impondrán las penas del homicidio calificado. Si concurre alguna atenuante se impondrán las penas que correspondan según la modalidad.

La legisladora instó a reconocer la violencia contra las mujeres en el estado implica hacer un compromiso público, social y humano tanto con las mujeres como con los hombres, bajo el principio de lograr una sociedad igualitaria y plenamente democrática.

Esta problemática no sólo afecta a las mujeres, también tiene implicaciones directas en la dinámica y formas de relacionamiento familiar, las cuales se pueden ver reflejadas en el desempeño educativo y la eficiencia laboral.

La perredista detalló que los costos económicos de la violencia contra las mujeres son del 2 por ciento del PIB, (tan solo en el 2008 168 mil millones de pesos), condición que se vuelve compleja porque esto se traduce en oportunidades que capitaliza el crimen organizado agudizando la violencia social y comunitaria a través de la violencia que se ejerce contra las mujeres.

De acuerdo con datos del INEGI, dijo, en el transcurso del 2005 se registraron dos mil 159 fallecimientos de mujeres por violencia intrafamiliar, cifra que supera a la de fallecimientos por el crimen organizado, que fue de mil 776.

Las muertes de mujeres por violencia intrafamiliar se concentran principalmente en 10 entidades: Oaxaca, Quintara Roo, Puebla, Tlaxcala, Distrito Federal, Michoacán, estado de México, Colima, Nayarit y Baja California.

Si bien el termino feminicidio es un concepto en construcción también es una categoría analítica que incorpora a diversas disciplinas, la cual pretende generar estadísticas cuantitativas y cualitativas que nos permitan reconocer la dimensión real del problema e instrumentar medidas jurídicas, administrativas y presupuestales para los tres poderes y niveles, y que vayan orientadas principalmente a los ámbitos educativos, salud, desarrollo social, seguridad pública, así como procuración e impartición de justicia, consideradas como instituciones de primer contacto y que son la base para el acceso a la justicia.

Ante el problema del feminicidio, señaló, resulta trascendental lograr transitar hacia dos vías como consenso mínimo para erradicar la violencia feminicida.

vms

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