23/07/2010

Hay versiones de que se le piden $50 millones para permitirle operar en tres estados

Exigen a Pemex datos sobre los casos de extorsión que enfrenta

Andrea Becerril
Periódico La Jornada
Viernes 23 de julio de 2010, p. 18

La Comisión Permanente del Congreso de la Unión solicitará a Petróleos Mexicanos (Pemex) información actualizada y urgente sobre el embate del crimen organizado contra esa paraestatal, ya que hay versiones de que delincuentes le exigen 50 millones de pesos para permitirle operar en Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, más una cuota mensual de 5 millones por protección.

Asimismo, los legisladores tienen datos sobre la petición de los delincuentes a Pemex de que se les entreguen 10 mil dólares como rescate por cada uno de los cinco trabajadores petroleros de la Cuenca de Burgos, secuestrados el pasado 26 de mayo.

La propuesta de solicitud fue presentada por el Partido Verde Ecologista de México en la sesión de este jueves. El coordinador de ese partido en el Senado, Arturo Escobar, dijo que es un asunto muy delicado, que amerita atención prioritaria del Congreso, porque significa que los narcotraficantes tomaron ya a Pemex como rehén, mientras y los directivos de la empresa lo que hacen es tratar de ocultar la situación.

En la exposición de motivos del punto de acuerdo se señala que en su pasada comparecencia ante integrantes de la Comisión Permanente –el pasado 24 de junio– el director de Pemex, Juan José Suárez Coppel, se refirió brevemente al tema, reconoció que se impide el paso a los trabajadores en la Cuenca de Burgos y admitió que están secuestrados cinco petroleros.

No se abundó en ello, porque no era el tema central de la comparecencia, por lo que es urgente que el director de Pemex informe detalladamente al Congreso sobre la injerencia de bandas criminales en sus instalaciones, el hostigamiento a sus trabajadores y las acciones que se han emprendido para frenar esos ataques de bandas de narcos.

En el documento se señala que Pemex sabía que la situación en la Cuenca de Burgos era grave, pero no tomó precauciones. Se ha documentado que el 23 de mayo, entre las 9 y las diez de la mañana, unos 40 hombres armados, con camuflaje militar, que viajaban en cuatro camionetas, irrumpieron en la estación gigante uno, sometieron a los trabajadores y se llevaron a cinco de ellos y a un chofer de una empresa transportista.

Desde entonces, los sicarios patrullan la zona y ni el Ejército, ni la Marina, han logrado que la estación vuelva a funcionar, con lo que la paraestatal deja de producir unos 120 millones de pies cúbicos de gas.

Hay versiones de que los criminales han amenazado con secuestrar a cualquiera que se presente a trabajar a la planta. Se trata de grupos que desde hace años roban combustible de los más de mil pozos que tiene la Cuenca de Burgos, lo que les produce ganancias por más de 9 mil millones de pesos al año.

Se trata de bandas “que dominan todo el territorio de la frontera chica en los municipios de Mier hasta Nuevo Laredo, pasando por Ciudad Guerrero, que es donde se encuentra la estación de compresión gigante uno, de la Cuenca de Burgos.

En entrevista, el senador Escobar dijo que Pemex trata a toda costa de acallar el escándalo, pero es necesario que informe al Congreso también sobr qué han hecho en el caso de los secuestrados, porque sus familias aseguran que se niegan a ayudarlos. Asimismo, debe difundir qué medidas se han tomado, en coordinación con el Ejército, la Marina y la Procuraduría General de la República (PGR) para solucionar la crisis en la estación gigante uno.

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