29/08/2011

Grupo CIE, en subcontratos por el bicentenario



Angélica Enciso L.
Periódico La Jornada
Lunes 29 de agosto de 2011, p. 19

La empresa Creatividad y Espectáculos, subsidiaria de Corporación Interamericana de Entretenimiento (Grupo CIE), se vio beneficiada con al menos 36 pagos por casi 600 millones de pesos por las secretarías de Relaciones Exteriores y de Medio Ambiente y Recursos Naturales durante la realización de la cumbre sobre cambio climático.

En febrero de este año la Auditoría Superior de la Federación señaló que Turissste subcontrató empresas privadas para la realización de actos por el bicentenario, entre las que se encuentran filiales de Grupo CIE, como Creatividad y Espectáculos.

Ésta tiene tres divisiones: Entretenimiento, que se encarga de espectáculos, conciertos y teatro, entre otros. Se hace cargo de la promoción, producción, patrocinios y administración de inmuebles –como el Palacio de los Deportes–, así como de la venta de boletos, alimentos, bebidas y recuerdos.

La división Las Américas maneja el centro de convenciones Banamex, el Hipódromo de las Américas y siete restaurantes. También está CIE-comercial, encargada de la red de publicidad en puentes peatonales, espectaculares, aeropuertos, estadios de futbol, salas de cine y señalización urbana, así como de eventos especiales.

El principal accionista de CIE es Alejandro Soberón Kuri, quien en 1990 creó Ocesa y en 1995 esta corporación. Él está en el lugar 24 del ranking de los 100 empresarios más importantes de México en 2010. Federico González Compeán, director de CIE-internacional, estuvo a cargo del Auditorio Nacional y del Teatro de la Ciudad, entre otros centros de espectáculos, y es productor de cine.

Creatividad y Espectáculos se llevó más de 50% de los recursos

En la cumbre de Cancún, despilfarro y pocos acuerdos

Angélica Enciso L.
Periódico La Jornada
Lunes 29 de agosto de 2011, p. 19

La cumbre sobre cambio climático que se celebró en diciembre de 2010 en Cancún, Quintana Roo, significó para México un gasto de mil 54 millones de pesos, 213 millones más de lo previsto. Se trata de un monto similar al presupuesto que ejerce este año la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, encargada de vigilar el cumplimiento de la legislación en la materia en todo el país.

Más de la mitad de esos recursos públicos, 599.2 millones de pesos, fueron para la empresa Creatividad y Espectáculos (Crea), subsidiaria de Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE), a la cual se pagaron desde la instalación de las salas de conferencia, servicios de seguridad para el Estado Mayor Presidencial, transporte entre la zona hotelera y las sedes oficiales hasta labores de limpieza.

Los fondos que erogaron las secretarías de Relaciones Exteriores (SRE) y de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), organizadoras de la cumbre, fueron destinados a la logística de la reunión, la sede del acto, Internet, viáticos para los funcionarios y villa de cambio climático, entre otros rubros.

En las negociaciones durante la decimosexta Conferencia de las Partes (Cop16) y la sexta Conferencia del Protocolo de Kyoto participaron delegaciones de 194 países, cuyos gobiernos financiaron sus gastos. En total asistieron unas 34 mil personas, entre observadores, funcionarios de Naciones Unidas y periodistas, quienes también se hicieron cargo de sus gastos; debían pagar 45 pesos por un café, 90 por un sándwich o 700 por una cena. La excepción fue para algunas organizaciones de la sociedad civil, las cuales recibieron apoyo del gobierno mexicano.

Originalmente las dependencias estimaron un presupuesto de 841 millones de pesos para la organización de la Cop16. Este monto y el desglose de gastos fueron publicados en la página oficial de Internet de la conferencia desde finales del año pasado y estuvieron vigentes al menos hasta enero de este año. Lo que ahora aparece allí es la cifra de mil 53 millones 875 mil pesos, como gasto total que hicieron las secretarías.

Entre los recursos que ambas preveían ejercer y lo que finalmente gastaron hay incrementos importantes en varios rubros. Por ejemplo, a la villa de cambio climático y a seguridad se destinó el triple de lo programado. A la primera se canalizaron 114 millones de pesos, contra los 35 millones originales, y a la segunda 89 millones, pese a que se habían presupuestado 30 millones.

También hubo aumento al dinero canalizado para servicios de tecnologías de la información y comunicaciones, los cuales se estimaban en 196 millones de pesos, pero en total fueron 255 millones, de los cuales correspondieron a la Semarnat 152 millones y a la cancillería 103 millones.

Gastos y resultados de la cumbre

Mediante el Instituto Federal de Acceso a la Información Pública se solicitó a las dos secretarías que precisaran de cuál partida obtuvieron los recursos con que se financió la cumbre, a lo cual la Semarnat no respondió, mientras la cancillería sí lo hizo y detalló que eran manejados por la Dirección General de Programación, Organización y Presupuesto, adscrita a la Oficialía Mayor.

También se pidieron copias de las facturas de pago de hospedaje para funcionarios, invitados y personal de apoyo; gastos de comida, Internet y sede de la conferencia, así como de transporte de los hoteles sedes a los recintos oficiales de la Cop16, el Cancún Messe y Moon Palace.

En su respuesta, la SRE manifestó que era inexistente la información sobre invitados especiales, porque no hubo, pero la Semarnat apuntó que había destinado 213 mil pesos. Sin embargo, cuando se preguntó al área de comunicación social de esta secretaría quiénes fueron, respondió que no llevó a nadie.

Las dependencias se repartieron los 17 rubros en que se dividió la organización de las conferencias. La Semarnat estuvo a cargo de cinco, compartieron el pago de los servicios de tecnología e información, y cada una pagó el hospedaje de su personal. En total ejerció 437 millones 141 mil pesos. La cancillería manejó 10 rubros y erogó 617 millones 746 mil pesos.

De acuerdo con la documentación enviada por la SRE, se encontró que en atención a organizaciones civiles y en la villa del cambio climático, donde hubo exposiciones y conferencias, además de que se presentaron cantantes nacionales y extranjeros, la cifra final de gastos fue de 114 millones de pesos, tres veces más de lo planeado. Hay tres facturas entregadas por la empresa Crea por un total de 109 millones, únicamente para la villa.

Aunque en este espacio los organizadores tenían prevista la participación de agrupaciones de la sociedad civil, gran parte de ellas decidieron hacer foros alternos y otras prefirieron permanecer en la sede oficial. Ello debido a la lejanía de la villa del recinto oficial.

En cuanto al transporte para delegados, observadores, representantes de organizaciones y reporteros de la zona hotelera a la sede de la Cop, el hotel Moon Palace, situado entre Cancún y Playa del Carmen, la estimación inicial era de 28.7 millones de pesos, pero se ejercieron 38 millones, aseveró la SRE. La cancillería, por adjudicación directa, cedió ese servicio a Crea, la cual, a su vez, subcontrató a ADO.

La dependencia, por diversos conceptos, pagó a Crea 319.5 millones de pesos, y hasta marzo le adeudaba 9 millones 287 mil pesos por concepto de personal adicional que se requirió para el transporte.

A su vez, la Semarnat cubrió a Crea 279 millones 750 mil pesos por la producción de salas de conferencia; ejecución del proyecto ejecutivo de transmisión de señal y sistemas parlamentario; flujo y movimiento de personal y vehicular; contratación de recursos humanos; servicios de limpieza; servicios de apoyo para la conferencia y señalización –entre otros rubros–, según consta en copias de las facturas.

El recinto oficial de la cumbre ambiental, el Moon Palace, fue acusado por el Centro Mexicano de Derecho Ambiental de violar la legislación en la materia, por realizar hace cuatro años obras de ampliación de sus instalaciones sin permiso de cambio de uso forestal y talar manglar, de importancia ambiental porque protege las costas de los huracanes, que con el cambio climático se espera que aumenten.

La organización recordó el hecho en diciembre y en su defensa salió la Semarnat, la cual sostuvo que en la década de los 90, cuando se edificó el hotel, esa norma no estaba vigente, pero no se refirió a las obras denunciadas en marzo de 2007 por esa organización, cuando la tala de manglar ya estaba prohibida en la Ley General de Vida Silvestre.

Al final, en la cumbre no se llegó al acuerdo de establecer un segundo periodo de compromisos del Protocolo de Kyoto para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, causantes del calentamiento global, y se dejó en 2 grados centígrados el incremento máximo de la temperatura permitido, lo cual, según expertos, para países insulares y vulnerables es catastrófico.

Únicamente se acordó comenzar a trabajar sobre el Fondo Verde, lo cual fue encomendado al Banco Mundial, y en el mecanismo de reducción de emisiones por deforestación y degradación evitada, así como avanzar este año en las negociaciones.

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