21/12/2010

El Jefe Diego regresa sano tras siete meses de cautiverio

En el misterio, monto del rescate y sitio de liberación
Alfredo Méndez
Periódico La Jornada
Martes 21 de diciembre de 2010, p. 7

El panista Diego Fernández de Cevallos fue liberado del cautiverio en el que lo mantuvieron sus secuestradores desde el pasado 14 de mayo. Durante siete meses y seis días estuvo privado de su libertad, hasta que su familia, amigos, empresarios y políticos contribuyeron al pago de su rescate, cuyo monto aún se desconoce.

Funcionarios del gobierno federal han difundido la versión de que la cantidad que se pagó a los captores pudiera ser entre 20 y 50 millones de dólares, pero ni el Jefe Diego ni sus familiares han querido hablar de ese tema. Tampoco se han dado a conocer los datos precisos sobre el día, hora, lugar y forma en que se dio la liberación del ex senador.

Por el aspecto físico del político, quien ayer por la tarde se dejó ver ante las cámaras de televisión con el cabello recortado, la barba crecida y vistiendo ropa limpia, corrió la versión de que fue liberado el pasado fin de semana.

La información sobre la liberación se dio a conocer casi al término del noticiario matutino de Televisa que conduce Carlos Loret de Mola. Joaquín López Dóriga, conductor del programa de noticias estelar de esa empresa, se comunicó por teléfono con su compañero para dar la primicia y aseguró que su fuente era el propio Fernández de Cevallos.

Apenas unos días después del secuestro del político, Televisa había tomado la decisión editorial de omitir cualquier información sobre el plagio. Diego Fernández se encuentra bien y a salvo, dijo López Dóriga, noticia que provocó una reacción en cadena en todas las televisoras y radiodifusoras del país para confirmar la información.

Una hora después, los panistas Fauzi Hamdan y Antonio Lozano Gracia, amigos del Jefe Diego, aseguraron que Fernández de Cevallos estaba libre. Ambos participaron en las negociaciones de la familia con los plagiarios, en las que se pactó el monto del rescate.

El pasado 17 de diciembre circuló por Internet un comunicado emitido por el grupo denominado Red por la transformación global, en el que se anunciaba que el político sería liberado pronto.

Fernández de Cevallos fue secuestrado el 14 de mayo al llegar a su rancho La Cabaña, en el estado de Querétaro. Al día siguiente, la camioneta en la que viajaba el panista fue hallada con rastros de sangre, mientras la Procuraduría General de la República (PGR) confirmaba su desaparición.

Sin embargo, una semana después la dependencia anunció que suspendía las indagatorias para no entorpecer las negociaciones para su liberación. El vocero de la PGR, Ricardo Nájera, aseguró ayer que esa dependencia aún no recibe la notificación oficial de la liberación y añadió que cuando se tenga conocimiento de que la vida del ex senador ya no corre peligro se reactivarán las pesquisas.

En las primeras horas del 15 de mayo un empleado de la finca encontró una pluma, un peine y unas tijeras para cortar la barba tiradas en el piso y dio aviso al administrador del rancho. La PGR informó que en la camioneta se encontraron rastros de violencia. El presidente Calderón instruyó al Gabinete de Seguridad a participar en la localización del político.

Tres días después de la desaparición, tras una oleada de rumores incluso sobre la muerte del panista, en un comunicado la familia de Fernández de Cevallos pidió a los secuestradores entablar comunicación para iniciar las negociaciones. Desde entonces cesaron las pesquisas y la búsqueda del político.

A partir de la reconstrucción del secuestro (14 de mayo), las autoridades pudieron saber que antes de su desaparición Diego Fernández se reunió con sus amigos Carlos Loyola Vera, Luis Cabrera y los hermanos Diego y David Fernández Gutiérrez. Asimismo, que el grupo de secuestradores esperó a que el político descendiera de su camioneta para someterlo y sacarlo de su propiedad. Lo que no ha sido aclarado es si el político llevaba incrustado en un brazo un chip que permitiría su localización satelital.

Foto
El ex senador, luego de reunirse con su noviaFoto Jesús Villaseca

Durante el cautiverio se incrementaron las versiones de que algún grupo guerrillero era el autor del secuestro. El Ejército Popular Revolucionario (EPR) y Tendencia Democrática Revolucionaria-Ejército del Pueblo (TDR-EP), dependiente del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), se deslindaron de esos hechos.

En su momento, el presidente Calderón, previo a una gira internacional, descartó que el plagio del Jefe Diego fuera un mensaje de la delincuencia organizada para él, ya que, dijo, los criminales envían mensajes claros por otras vías.

La primera prueba de vida del ex senador se difundió el 20 de mayo, cuando a través de las redes sociales se publicó una fotografía del político en la que aparecía con los ojos vendados. Ese mismo día, mediante un comunicado, la familia del político pidió a las autoridades mantenerse al margen.

El 26 de julio se difundió una segunda imagen en la que se aprecia a un Fernández de Cevallos más delgado. En sus manos sostenía la portada de la revista Proceso, en su edición 1751, del 23 de mayo.

El 13 de septiembre los secuestradores filtraron a diversos medios un manuscrito del político, fechado el 10 de junio. El Jefe Diego dirigió el mensaje a su hijo mayor. En él le suplicaba hacer una contraoferta seria a la suma pedida para dejarlo en libertad. Habló también del infierno que sufría y exigió a su familia actuar con urgencia, ya que el tiempo es determinante y no sé cuánto más aguante.

Una tercera foto, similar a las dos anteriores, fue difundida el 13 de septiembre. En ella se ve al panista con los ojos vendados y el torso desnudo. La diferencia es que en la tercera fotografía el plagiado sostiene la misma edición de Proceso, pero abierta en una página donde se puede leer el reportaje titulado Millonarios litigios con el poder del poder.

En esta tercera imagen se aprecia que el reportaje que sostiene el Jefe Diego se acompaña con una fotografía que fue parte de una portada de la revista Caras, de Televisa, en la que se ve a Fernández de Cevallos al lado del ex presidente Carlos Salinas de Gortari.

En su edición del pasado 15 de julio, citando fuentes del Gabinete de Seguridad, La Jornada reveló que Fernández de Cevallos estaba vivo y que el gobierno federal ya tenía identificado al grupo de secuestradores, mas no su ubicación.

En octubre pasado circularon versiones de funcionarios de la PGR, en el sentido de que Helena y Beatriz Fernández de Cevallos, hermanas del abogado, estaban inconformes con la estrategia de negociación encabezada por Diego Fernández, hijo ex senador, y Lozano Gracia.

Una de las versiones refería que Lozano y el hijo de Diego habían recomendado a la familia dilatar el pago de 50 millones de dólares en efectivo que en un principio solicitaban los captores, supuestamente para desesperar a los delincuentes y que disminuyeran sus exigencias.

Durante el cautiverio, los plagiarios del político le permitieron redactar una serie de cartas dirigidas a empresarios, políticos, abogados, líderes religiosos e integrantes de otros sectores de la sociedad, para pedirles su contribución en el rescate, revelaron fuentes cercanas al panista.

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