19/03/2011

Aviones no tripulados estadunidenses, fábrica de numerosos "daños colaterales"

Más de 700 civiles murieron en dos países entre 2005 y 2008 por ataques de esos aparatos

La aeronave Predator, vulnerable a ataques cibernéticos, lo cual se evidenció en Irak en 2009

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Cabina de control de un avión no tripulado PredatorFoto Wikipedia
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Un dron Reaper lanza un misil aire-tierraFoto Baronshobbies.com

Pedro Miguel
Periódico La Jornada
Sábado 19 de marzo de 2011, p. 9

Desde 2004, la Agencia de Aduanas y Protección de Fronteras de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) vigila la línea limítrofe con México por medio de aviones de combate no tripulados (UCAV: unmanned combat aerial vehicle) popularmente conocidos como drones (zumbadores). De acuerdo con un reporte de mayo de 2010 de esa institución, los UCAV habían contribuido directamente al arresto de 4 mil 766 personas y la incautación de más de 10 toneladas de mariguana.

Al lado de esos galardones y de los numerosos objetivos terroristas destruidos por medio de UCAV en Irak, Afganistán y Pakistán, tales aparatos tienen un negro historial como asesinos de civiles no involucrados en el conflicto y un abultado currículum de daños colaterales.

Según un recuento del diario paquistaní The News, más de 700 civiles perdieron la vida en Afganistán y Pakistán entre 2005 y 2008 a causa de ataques realizados por UCAV.

Y la mortandad va al alza: en el norte del segundo país, más de 600 personas murieron en un centenar de ataques lanzados por aviones estadunidenses no tripulados. El jueves pasado, en Waziristán, fueron 38 las víctimas inocentes de un bombardeo efectuado por un aparato sin tripulación.

Si se acepta que las numerosas masacres de civiles causadas por los UCAV son meros errores y no parte de una estrategia definida para causar terror en la población de los países sometidos a esa singular vigilancia aérea, las razones estarían a la vista.

En un artículo publicado en la revista española Fuerza Aérea (año VII, Vol. 6, N° 51), el especialista Rafael Treviño Martínez señaló, refiriéndose al UCAV Predator, que tiene un valor muy limitado para clasificar o reconocer objetivos debido a la mala calidad de la resolución de su cámara. Para obtener cualquier nivel de detalle, debe cambiar a su cámara de observación, la cual tiene un campo de visión tan estrecho, que la aeronave pierde su cognición de la situación. Según declaró Philip Coyle, que era el probador jefe independiente del Pentágono, mirar a través de la cámara del Predator es como mirar a través de un popote.

Uno de los principales problemas que enfrenta Estados Unidos en el despliegue de los UCAV es el cuello de botella determinado por la falta de pilotos entrenados. Tal carencia ha llevado a entregar el control de las aeronaves a contratistas civiles, como Blackwater, a la que el Pentágono rescindió el contrato correspondiente tras la alta tasa de bajas colaterales que causaron sus operadores. En octubre de 2009 tal situación llevó al relator especial de la ONU para ejecuciones extrajudiciales, sumarias y arbitrarias, Philip Alston, a declarar que “el uso de drones por Estados Unidos para localizar combatientes en Pakistán y Afganistán será visto como una infracción a la legalidad internacional, a menos que Wa-shington pueda demostrar que observa las precauciones adecuadas y los mecanismos de rendición de cuentas”.

Otra debilidad característica del Predator es su vulnerabilidad ante la acción de hackers, como se evidenció en diciembre de 2009 en Irak, cuando combatientes de la resistencia de ese país, provistos de una simple computadora portátil y de un programa de 30 dólares, interceptaron las comunicaciones de los drones, se apoderaron de los videos tomados por las cámaras de la nave y pudieron señalar con precisión qué áreas del país se encontraban bajo la vigilancia de los UCAV.

Un hecho que hace dudar del grado de control que las autoridades mexicanas puedan ejercer sobre los UCAV desplegados en territorio nacional es la complejidad del conjunto de sistemas de pilotaje, guiado y operación de estas aeronaves, sistemas que difícilmente serían cedidos por Washington.

El sistema de mando del Predator, por ejemplo, requiere de seis componentes principales, entre ellos, la estación de control de tierra y la conexión satelital, cuyo elemento principal es una antena de 6.1 metros de diámetro.

De acuerdo con la definición de Globalsecurity.org, el UCAV es un sistema de armas económico, con el potencial de explotar a fondo la revolución informática y proveer poder aéreo avanzado a una fracción del costo de los sistemas tripulados normales.

Las aeronaves no tripuladas eliminan la necesidad de cabinas, aire acondicionado, presurización e instrumentos a bordo, minimizan el gasto en el entrenamiento de los pilotos y permiten a los operadores atacar objetivos enemigos desde la seguridad y comodidad de un puesto de control situado a cientos o miles de kilómetros de distancia del teatro de operaciones.

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