13/07/2011

Washington desconoce el paradero de mil 430 armas del operativo Rápido y furioso



Ineficaz, el plan de Obama para controlar la venta de armas: senadores y catedráticos


Andrea Becerril y Laura Poy Solano
Periódico La Jornada
Miércoles 13 de julio de 2011, p. 16

Senadores de los partidos Revolucionario Institucional (PRI), de la Revolución Democrática (PRD) y Acción Nacional (PAN) señalaron que la decisión del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, de imponer controles para frenar el tráfico masivo de armas de asalto a México es una buena medida, aunque insuficiente para detener el paso a territorio nacional de armamento de alto calibre destinado a las bandas del narcotráfico.

Lo ideal es la prohibición total y lo que anunció Obama es la fiscalización de los volúmenes de armas vendidas, comentó el perredista Carlos Navarrete. A su vez, el senador Ramón Galindo (PAN) confió en la aplicación de medidas adicionales y en el compromiso real del gobierno estadunidense de asumir la responsabilidad que le corresponde en el combate al narcotráfico.

Estados Unidos tiene que jugar un papel de mayor compromiso en materia de combate al crimen organizado, comentó el legislador, para quien la decisión de Obama obedece a las críticas surgidas a partir del operativo Rápido y furioso, por el cual se introdujeron de manera ilegal a México miles de armas largas que fueron a parar a manos de los narcotraficantes.

Igualmente, el senador del PRD Carlos Sotelo demandó que el gobierno mexicano asuma también su responsabilidad, ya que no ha hecho nada por investigar y castigar el trasiego de armas de Rápido y furioso, que Estados Unidos ya reconoció como una acción de gobierno.

Llama la atención que todo el aparato de inteligencia desplegado en la frontera no haya detectado todo este movimiento o a lo mejor tenían la orden de dejarlas pasar. La pregunta es dónde están todas las corporaciones policiacas y el Ejército desplegado en la frontera, que ni cuenta se da del trasiego de armas, insistió.

Sotelo recalcó que es bueno que Obama comenzó a controlar la venta masiva de armas en la frontera, pero ojalá el gobierno mexicano haga lo propio e investigue cómo es que pasan por sus aduanas miles de armas.

Sobre el tema, el senador del PRI, Francisco Arroyo, dijo que el anuncio de la Casa Blanca es un avance, ya que se frena la venta masiva de armamento de alto poder, pero es necesario también limitar el calibre de las armas fabricadas en Estados Unidos y que éstas se registren, de tal suerte que quien las adquiera sea responsable de su uso y destino.

Al mismo tiempo, la medida fue considerada en el ambiente académico como ineficaz. No será una solución, ni siquiera un paliativo que impida el ingreso al país de armas para abastecer a la delincuencia organizada.

Así, especialistas en seguridad pública de la Universidad Autónoma Metropolitana señalaron que la comercialización de armas es una industria con muchos intereses y que de forma legal o ilegal, nos ve (a México) como un mercado de consumo muy apetitoso que no van a abandonar.

Luego que el gobierno de Obama anunció el lunes nuevas reglas que obligan a miles de comerciantes de armas de Texas, Nuevo México, Arizona y California a reportar a quienes adquieran de manera frecuente cierto tipo de rifles, los catedráticos Fernando Tenorio Tagle y Guillermo Garduño coincidieron en que “sólo es una estrategia del presidente estadunidense para lavarse la cara por el fallido operativo Rápido y furioso, y pretender que se está haciendo algo al respecto, cuando en realidad no pasa nada”.

Tenorio Tagle subrayó: de nada servirá intentar regular la venta en la frontera, cuando se pueden comercializar cualquier tipo de arma en casi cualquier ciudad de Estados Unidos. Es necesario que no sólo se controle en las zonas fronterizas, sino en todo el país, y en particular a quienes se les ha permitido acumular un verdadero arsenal, del que no se sabe a dónde va a parar.

Guillermo Garduño destacó que el abastecimiento de fusiles, granadas y cualquier tipo de arma que requieran las organizaciones del crimen organizado es ilegal, y por lo tanto no necesitan de permisos ni están sujetos a controles. Parece que se quiere olvidar que la industria armamentista es una de las más poderosas del mundo y que puede vender sus productos por muchos canales.

La decisión del presidente Obama no tendrá ninguna repercusión, ni tendrá efecto alguno en la capacidad de fuego entre las bandas del narcotráfico ni en el consumo masivo de armas.

Información difundida por la cadena de noticias CNN reportó que Estados Unidos no ha encontrado mil 430 armas que formarían parte de Rápido y furioso, de un total de 2 mil 20 que entraron a México de forma ilegal en el fallido operativo que fue lanzado en 2009.

Según fuentes relacionadas con la investigación que el gobierno estadunidense realiza en la Oficina de Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés) de ese total de armas, 363 han sido encontradas en Estados Unidos y 227 en México, pero del resto se ha perdido el rastro.

Rápido y furioso ha despertado encendidas críticas en ambos países sobre todo porque no consiguió su objetivo de que se pudiera vía sus compradores, llegar a los jefes del narcotráfico en México y sí, en cambio, tales armas fueron usadas en el asesinato de agentes de Estados Unidos.

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