26/01/2011

Reporte del Centro ProDH

Lucha Castro y Marisela Escobedo, juntas.

La palabra sigue viva.

  • Lucha presenta su libro “El Acceso a la justicia para las Mujeres víctimas de violencia de género en el nuevo sistema penal acusatorio”.

Liliana Zaragoza Cano/Centro Prodh

El día de ayer en el Centro Prodh se escuchó no sólo la voz de la defensora Marisela Escobedo, sino la de todas nuestras mujeres que han sido víctimas del feminicidio y de la impunidad en este país.

Lucha Castro, quien tiene 9 años de trabajo junto a madres de hijas desaparecidas y asesinadas en Juárez, Chihuahua y fue la abogada elegida por Marisela por el caso de su hija Rubí, presentó junto al Centro de Derechos Humanos de las Mujeres de Chihuahua su libro: “El Acceso a la justicia para las Mujeres víctimas de violencia de género en el nuevo sistema penal acusatorio”, mismo que fue editado por dicha organización y trabajado junto a su hija Laura Aragón, para profundizar respecto a “las graves irregularidades que encontré en las investigaciones”, señaló. También explica cómo fue el proceso en el que “el tribunal de juicio oral realizó una valoración errónea de las pruebas”. Finalmente, Lucha cuenta cómo logró obtener una sentencia condenatoria contra Sergio, el asesino de Rubí. En el libro se puede encontrar también una opinión clara de la autora sobre el sistema acusatorio.

Luis Arriaga, director del Centro Prodh, reconoció que “el Informe del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres, sustentado en la práctica comprometida de sus integrantes y en el testimonio de numerosas mujeres decididas a revertir las condiciones de discriminación y subordinación, constituye un recurso útil para la sociedad” y en particular, calificó de “imprescindible para quienes mantenemos atención constante en la aplicación de un sistema de justicia que permita el acceso a la justicia a las víctimas y respete los derechos de los imputados”.

Arriaga recordó que "algunas organizaciones hemos documentado las implicaciones del sistema con prácticas inquisitorias -que será sustituido en todo el país por el sistema acusatorio- sobre las personas imputadas, así como las deficiencias del mismo sistema para investigar y sancionar los delitos. Al mismo tiempo, hemos señalado de qué manera la discriminación por motivo de género se reproduce en la actuación de todos los funcionarios implicados en los procesos contra las mujeres". Agregó que un reto para las organizaciones de derechos humanos es “aprender a documentar casos de violaciones de derechos con perspectiva de género para visibilizar la violencia cotidiana”.

La participación de Marisela Escobedo, a través de la proyección de un video, resultó tan poderosa como conmovedora, ya que dejó escuchar su palabra por la exigencia de justicia en el Tribunal de casación por el caso de su hija Rubí.

Lucha compartió cómo conoció a Marisela, con la voz entrecortada. “Estaba en Ciudad Juárez en una protesta junto con madres que tienen hijas desaparecidas, cuando Marisela llegó” poco después de que un tribunal de juicio oral absolviera a Sergio. “Acepté el reto. Teníamos que revocar esta sentencia absolutoria y comprobar que los jueces habían actuado de manera errónea”. Confirmó que la pequeña hija de Rubí “se encuentra detenida por las autoridades de Estados Unidos, sin familiares, desde la fecha en que ellos huyeron; ni las autoridades federales ni las del estado han hecho lo suficiente por rescatarla. Es doblemente huérfana”. Por ello, desde el Centro están contemplando iniciar “una campaña internacional para evitar 'tratos cual delincuentes' a familiares de Marisela en Estados Unidos", aseveró.

Miguel Sarre, académico, señaló: “¿Dónde están los derechos de las víctimas? No es quitar unos para aplicar justicia en otros. Hay q reformar al sistema”. Detalló cómo “en este caso se sumaron las deficiencias en la persecución, desde la actuación de la policía hasta el fiscal mismo, junto con el excesivo formalismo de los jueces”. En su opinión, el caso “muestra la necesidad de consolidar el sistema acusatorio, pues ha permitido mostrar como al saberlo utilizar es posible nulificar sus fallas”.

Lucha Castro afirma respecto a las declaraciones de los jueces, que efectivamente existen “efectos colaterales terribles para las víctimas que siguen buscando justicia”, y que, a partir de ellos, se ha notado cómo “mataron la esperanza de muchos"; pero el trabajo sigue.

En un texto que acompañó la presentación del libro, señala cómo “por primera vez los jueces conocen a las víctimas y a los imputados” y con ello resulta posible “que conozcamos la actuación de los sujetos procesales con el emblemático caso de Marisela Escobedo. Particularmente del Poder Judicial que tradicionalmente con el pretexto de la independencia, cubre la violación de derechos fundamentales”.

Contacto:

Justicia para Nuestras Hijas

info@justiciaparanuestrashijas.org

twitter: @JPNH01

Blog: http://justiciaparanuestrashijas.blogspot.com/

Centro de Derechos Humanos de las Mujeres, Chihuahua

Web: http://www.cedehm.org.mx/

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