02/09/2011

Hallan sus cuerpos en Iztapalapa; la primera laboraba en Contralínea y la segunda en forma independiente


Asesinan a las periodistas Marcela Yarce Viveros y Rocío González
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La principal línea de investigación en la muerte de Ana María Marcela Yarce Viveros y Rocío González Trápaga apunta a un feminicidio: PGJDFFoto Notimex

Alejandro Cruz y Mirna Servín
Periódico La Jornada
Viernes 2 de septiembre de 2011, p. 5

Las periodistas Ana María Marcela Yarce Viveros y Rocío González Trápaga fueron asesinadas entre la noche del miércoles y la madrugada de ayer; sus cuerpos –con signos de violencia– fueron abandonados en un parque a espaldas del panteón San Nicolás Tolentino, en la colonia El Mirador, delegación Iztapalapa.

Yarce Viveros se desempeñaba como gerente de relaciones públicas de la revista Contralínea, medio del que fue reportera y fundadora; a su vez, González Trápaga también fue reportera de Televisa y en los pasados años trabajaba de manera independiente; asimismo fue directora de Comunicación Social del Fondo Nacional para el Consumo de los Trabajadores (Fonacot) y era propietaria de una casa de cambio ubicada en el Aeropuerto Internacional de la ciudad de México.

La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) informó que la principal línea de investigación es que se trató de un feminicidio, por la violencia utilizada contra las dos periodistas; sus cuerpos fueron hallados por personas que se ejercitaban en el parque El Mirador, localizado en avenida Morelos, poco antes de las siete de la mañana.

Se informó que las dos mujeres, ambas de 48 años de edad, estaban cubiertas con una lona azul, se encontraban desnudas, atadas de pies y manos, con un cordel alrededor del cuello y presentaban golpes en diversas partes del cuerpo.

Durante al menos siete horas, las víctimas permanecieron en calidad de desconocidas, toda vez que en el lugar no se encontró alguna pertenencia que permitiera identificarlas, hasta que a las 14 horas, familiares de las reporteras –que por la mañana habían denunciado su desaparición al Centro de Apoyo a Personas Extraviadas y Ausentes (Capea) de la PGJDF– las reconocieron en el anfiteatro de la agencia del Ministerio Público de la Coordinación Territorial Iztapalapa 7.

Según las primeras investigaciones, la causa de las muertes de las comunicadores fue por asfixia, aunque se está a la espera de los resultados de la necropsia, así como de los estudios periciales en criminalística y patología.

Asimismo, se informó que la última vez que vieron con vida a las víctimas fue la noche del pasado miércoles, poco antes de las 22 horas, afuera de las instalaciones de la revista Contralínea, ubicadas en el cruce de las avenidas Juárez y Balderas, donde se citaron para aparentemente dirigirse a una reunión.

El caso se turnó a la agencia especializada para la investigación de feminicidios, de la Fiscalía de Homicidios de la PGJDF, que ya inició la averiguación previa correspondiente; además, la Procuraduría General de la República (PGR) abrió también una indagatoria e informó que coadyuvará con las autoridades locales en materia pericial y lo que se le requiera.

El procurador de Justicia capitalino, Miguel Ángel Mancera, se comunicó vía telefónica con los familiares de las dos periodistas, ante quienes se comprometió a investigar estos crímenes hasta sus últimas consecuencias y no dejarlos impunes.

Varias organizaciones señalan que el número podría ser mayor

La cifra de periodistas asesinados en México de 2000 a la fecha llegó a 74

Fernando Camacho, Emir Olivares y Ciro Pérez
Periódico La Jornada
Viernes 2 de septiembre de 2011, p. 7

Con los asesinatos de Marcela Yarce Viveros y Rocío González Trápaga, la cifra de comunicadores ejecutados en el país de 2000 a la fecha subió a 74, la mayoría de ellos entre 2005 y 2011.

El más reciente reporte al respecto, emitido por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) –dado a conocer tras el homicidio del periodista Humberto Millán Salazar, director del semanario electrónico A debate, hallado muerto el 25 de agosto cerca de Culiacán–, indicó que en estos 11 años sumaban 72 los comunicadores muertos.

Sin embargo, algunas organizaciones estiman un número más alto. La Fundación para la Libertad de Expresión calcula la cifra en 83, en tanto que Reporteros sin Fronteras reporta 80 comunicadores asesinados en el ejercicio de su labor en ese periodo.

El reporte más reciente de la Relatoría para la Libertad de Expresión, de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), difundido el pasado 6 de junio por su titular, Frank La Rue, señala que de 2000 a 2010 fueron asesinados 66 periodistas y 12 están desaparecidos, cifra a la que se deben sumar las ocho ejecuciones ocurridas en lo que va de 2011.

El organismo internacional afirmó que México es la nación más peligrosa de América Latina para el ejercicio de este oficio.

Entre los casos recientes de asesinatos de comunicadores figuran el de Yolanda Ordaz de la Cruz, columnista del diario veracruzano Notiver, hallada muerta el pasado 26 de julio, así como los de sus colegas Miguel Ángel López Velasco y Noel López Olguín, trabajadores del mismo periódico, ocurrido días antes.

También se pueden citar los casos de Amado Ramírez, corresponsal de Televisa en Acapulco, asesinado en abril de 2007; Alfredo Jiménez Mota, del diario El Imparcial, de Hermosillo, Sonora, quien desapareció desde 2005; Dolores García Escamilla, de la radiodifusora Estéreo 91 XHNOE, de Nuevo Laredo, Tamaulipas, baleada en 2005; Raúl Gibb Guerrero, del periódico La Opinión, de Papantla, Veracruz, ejecutado en 2005; Marco Aurelio Martínez Tijerina, corresponsal de Televisión Azteca y Grupo Multimedios, acribillado en Montemorelos, Nuevo León, en julio de 2010.

Darío Ramírez, director de Artículo 19, lamentó que el año 2011 se perfile para ser uno de los que más agresiones ha registrado contra la prensa. Cada vez es más evidente que el Estado no es capaz de ofrecer a los comunicadores las condiciones de seguridad mínimas para ejercer su labor, dijo.

Balbina Flores, de Reporteros sin Fronteras, señaló que México enfrenta una situación lamentable por las agresiones contra ese gremio. Exigió que se realice una investigación ágil y exhaustiva y llamó a que se ponga en marcha el mecanismo de protección para periodistas que anunció la Secretaría de Gobernación en noviembre de 2010.

Por su parte, la dirigencia nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD) condenó el asesinato de las reporteras Marcela Yarce Viveros y Rocío González Trápaga: Resulta preocupante que este tipo de sucesos siga ocurriendo en un país que se precia de ser respetuoso de la libertad de expresión, pero que en los hechos figura como el más peligroso de América para ejercer el periodismo, con más de 70 comunicadores asesinados en lo que va del actual sexenio.

En tanto, organizaciones sindicales y movimientos sociales que se manifestaron en el Zócalo de la ciudad de México contra el quinto Informe de gobierno de Felipe Calderón, condenaron estas ejecuciones, advirtieron que esta situación debe detenerse, porque ha agraviado a muchos comunicadores y guardaron un minuto de silencio en memoria de las dos periodistas cuyos cuerpos fueron hallados ayer en Iztapalapa.

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